La IA permite a futuros médicos entrenar entrevistas clínicas con pacientes virtuales

Una plataforma de pacientes virtuales basados en inteligencia artificial (IA) permite a estudiantes de Medicina practicar entrevistas clínicas de Pediatría y entrenar su capacidad para obtener información, interpretar respuestas y alcanzar un diagnóstico. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) revela una elevada aceptación de esta metodología, con una valoración media de 9,04 sobre 10 por parte del alumnado.

La investigación, publicada recientemente en la revista internacional Journal of Educational Evaluation for Health Professions, analiza el uso de inteligencia artificial para la formación médica a través de pacientes virtuales conversacionales. La revista se encuentra en el primer decil de su campo por factor de impacto.

El trabajo ha sido realizado por Francisco Sánchez Ferrer, profesor del Departamento de Farmacología, Pediatría y Química Orgánica de la UMH, y por César Fernández Peris y María Asunción Vicente Ripoll, profesores del Departamento de Psicología de la Salud de la universidad.

Pacientes virtuales con IA para entrenar a futuros médicos

Los pacientes virtuales permiten al estudiantado enfrentarse a situaciones clínicas simuladas y mantener una conversación abierta con un personaje generado mediante inteligencia artificial.

En el estudio, desarrollado con estudiantes de quinto curso del Grado en Medicina de la UMH, los futuros médicos tuvieron que enfrentarse a dos casos pediátricos. En cada uno de ellos debían entrevistar a los progenitores de un paciente virtual, solicitar la información necesaria y tratar de alcanzar un diagnóstico.

Durante la consulta, además de conversar con el paciente virtual, podían acceder a constantes vitales, pruebas de laboratorio e imágenes médicas, reproduciendo distintos elementos que forman parte de una consulta clínica.

El objetivo era que el estudiante no se limitara a responder preguntas o seguir un caso cerrado, sino que tuviera que tomar decisiones durante la entrevista y determinar qué información necesitaba para avanzar en el diagnóstico.

Según ha explicado la investigadora de la UMH María Asunción Vicente, “la inteligencia artificial generativa permite que el estudiante deje de ser un observador y tenga que conducir realmente la entrevista: decidir qué preguntar, interpretar las respuestas y determinar qué información necesita para llegar al diagnóstico”.

Una valoración de 9,04 sobre 10 entre los estudiantes de Medicina

En las prácticas participaron 70 estudiantes, que realizaron dos casos clínicos diferentes. La valoración media de la experiencia alcanzó los 9,04 puntos sobre 10. El cuestionario realizado posteriormente mostró además que el 99 % del alumnado consideraba que trabajar con pacientes virtuales merecía la pena para su aprendizaje, mientras que el 97 % calificó la actividad como una buena experiencia.

Los comentarios de los estudiantes permitieron identificar los aspectos de la herramienta que consideraron más útiles. Entre ellos destacaron la posibilidad de practicar la anamnesis, elaborar la historia clínica y trabajar el diagnóstico diferencial, además del realismo de las conversaciones, que fueron percibidas como similares a las que pueden producirse durante una consulta clínica.

Estos resultados apuntan a que la IA generativa puede convertirse en una herramienta complementaria para practicar habilidades clínicas que requieren repetición y toma de decisiones.

Entrenar sin riesgo para un paciente real

Una de las principales ventajas de los pacientes virtuales es que permiten repetir una entrevista clínica y cometer errores dentro de un entorno de aprendizaje seguro.

El primer autor del estudio e investigador de la UMH César Fernández ha señalado que “una de las ventajas de estos sistemas es que permiten practicar una entrevista clínica de forma activa y repetible, en un entorno seguro en el que equivocarse forma parte del aprendizaje y no tiene consecuencias para un paciente real”.

La investigación observó, además, que cuanto mayor era el número de interacciones con los pacientes virtuales, mejor tendía a ser la valoración de la experiencia. No obstante, los investigadores señalan que la magnitud de esta asociación fue pequeña y que el estudio no permite establecer una relación causal.

El análisis tampoco encontró diferencias significativas en la valoración de la experiencia en función de factores como el género, la edad, la experiencia previa con pacientes virtuales o el grado de conocimiento y uso de la inteligencia artificial.

¿Prefieren los estudiantes la IA a los actores?

El estudio también preguntó al alumnado si habría preferido realizar las prácticas con actores en lugar de con pacientes virtuales. El 44 % de los estudiantes se mostró en desacuerdo con esa posibilidad, mientras que el 28,7 % afirmó que habría preferido trabajar con actores.

Los resultados no plantean, por tanto, una sustitución de los métodos tradicionales de simulación clínica, sino que apuntan a la posibilidad de incorporar una herramienta adicional con la que los estudiantes puedan practicar de manera continuada.

“Los pacientes virtuales no pretenden sustituir el contacto con pacientes reales ni otras formas de simulación clínica, sino ampliar las oportunidades del alumnado para entrenar competencias que requieren práctica continuada, como la entrevista clínica y el razonamiento diagnóstico”, explica el profesor de Pediatría de la UMH y director del grupo de Investigación, Desarrollo e Innovación en Educación Médica y Simulación de la UMH, Francisco Sánchez Ferrer.

La plataforma todavía puede mejorar

Los propios estudiantes identificaron también varios aspectos susceptibles de mejora. Entre ellos se encuentran la incorporación de más posibilidades de exploración física, una oferta más flexible de información clínica complementaria y la mejora de determinadas respuestas de los pacientes virtuales.

También señalaron algunos aspectos técnicos de la plataforma que podrían perfeccionarse en futuras versiones.

Estas aportaciones pueden resultar especialmente relevantes para el desarrollo de herramientas de IA aplicada a la educación médica, ya que permiten adaptar los sistemas de simulación a las necesidades reales de los estudiantes y aumentar progresivamente la complejidad de los casos clínicos.

La IA como nueva herramienta para la formación sanitaria

El trabajo forma parte de una línea de investigación de la Universidad Miguel Hernández dedicada al desarrollo de nuevas metodologías basadas en inteligencia artificial para formar a profesionales sanitarios.

Los resultados obtenidos muestran una elevada aceptación de los pacientes virtuales entre los estudiantes que participaron en la experiencia, aunque los investigadores señalan que serán necesarios nuevos estudios para confirmar estos resultados y analizar el funcionamiento de estos sistemas en otros contextos docentes.

La aplicación de la inteligencia artificial no busca sustituir la experiencia con pacientes reales, sino multiplicar las oportunidades de entrenamiento de los futuros médicos antes de enfrentarse a situaciones clínicas reales.