La ciencia sale de cañas por Málaga con charlas sobre la exploración espacial y la salud

La undécima edición de Pinta de Ciencia Málaga arrancó este lunes con una propuesta que vuelve a sacar la investigación de laboratorios, facultades y centros científicos para acercarla al gran público en un formato informal: charlas científicas en bares del centro de Málaga.

El festival internacional de divulgación científica se celebra de forma simultánea en decenas de ciudades españolas y en más de una veintena de países, consolidándose como una de las mayores iniciativas globales para acercar la ciencia a la ciudadanía.

Durante esta primera jornada, investigadores e investigadoras de la Universidad de Málaga (UMA) presentaron avances sobre exploración espacial, biología, neurociencia y tecnología ante decenas de asistentes en los locales Morrisey’s y Sherlock English Pub.

La UMA reivindica la divulgación científica como puente con la sociedad

En el acto inaugural, el vicerrector de Investigación y Divulgación Científica de la Universidad de Málaga, Pedro Maireles, destacó «la implicación y la vocación de fomento de la cultura científica de los expertos y expertas participantes».

Asimismo, subrayó el papel de las universidades públicas y, en particular, de la UMA «como promotora de la investigación, pero también de este tipo de citas para compartir y visibilizar todo ese conocimiento».

Música en la Luna y matemáticas para entender el espacio

En Morrisey’s, la primera jornada estuvo marcada por la tecnología y la exploración espacial. La investigadora Ana María Barbancho Pérez, del Departamento de Ingeniería de Comunicaciones de la UMA, sorprendió con la charla «Campanas de regolito lunar: ¿cómo suenan?», en la que exploró cómo podrían fabricarse instrumentos musicales con materiales disponibles en futuras colonias interplanetarias.

La investigadora presentó el diseño y el sonido de campanas creadas con regolito lunar, planteando junto al público cómo podría sonar la música en la Luna.

A continuación, Elidia Beatriz Blázquez Parra, de la Escuela de Ingenierías Industriales, impartió la ponencia «Descubriendo espacios a través de coordenadas», una aproximación divulgativa al modelado matemático del entorno mediante puntos, formas y geometrías aplicadas al patrimonio, museos y espacios urbanos.

Nuevos avances frente al párkinson y reflexiones sobre biología

De forma paralela, el Sherlock English Pub acogió charlas centradas en medicina y neurociencia. La doctora María García Fernández, del Área de Fisiología Humana de la UMA, presentó la conferencia «Una hormona prometedora contra el párkinson», donde expuso los avances de su equipo en el estudio del IGF2 como posible agente neuroprotector.

La investigadora explicó que esta hormona ha mostrado capacidad para frenar daño neuronal en células y modelos animales, aunque reclamó más financiación para analizar sus efectos en células humanas. El párkinson afecta a más de 8 millones de personas en todo el mundo.

La sesión se completó con la charla del doctor Manuel Marí Beffa, del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología, titulada «La biología es el camino difícil de la medicina», centrada en la complejidad biológica y el origen de distintas patologías.

Qué charlas quedan en Pint of Science Málaga

El festival continuará hoy martes y mañana miércoles desde las 19:00 horas con nuevas sesiones en Morrisey’s (calle Méndez Núñez, 5) y Sherlock English Pub (calle Molina Lario, 4). La programación incluye temas como ciencia en la Antártida, alzhéimer, autismo, botánica, memoria, textos urbanos y nanohilos solares para el espacio.

Entre las próximas actividades destacan las intervenciones sobre si los textos de las calles hablan de nuestra ciudad, una inmersión histórica con María Luisa de Parma, investigación científica en la Antártida, estrategias frente al alzhéimer y una sesión final para desmontar mitos sobre el autismo.

Pint of Science convierte Málaga en un punto de encuentro entre ciencia y ciudadanía

Con esta nueva edición, Pint of Science Málaga vuelve a convertir bares y espacios cotidianos en escenarios para compartir conocimiento científico de forma accesible, participativa y cercana.

El festival refuerza así el papel de la Universidad de Málaga y de los centros de investigación como agentes clave en la divulgación científica y la transferencia social del conocimiento.