La Universidad de Burgos, a través de los investigadores Patricia de La Fuente y Antonio Canepa, junto con Virginia Fuentes (Fundación Oxígeno), coordina en Castilla y León el proyecto europeo de ciencia ciudadana «Plastic Pirates – Go Europe!» en su quinto año de implementación.

Esta iniciativa tiene como objetivo sensibilizar a la ciudadanía europea, especialmente a la juventud, sobre la problemática de la contaminación por plásticos en ríos y mares, fomentando la participación ciudadana en la recogida de datos sobre la contaminación fluvial.
A nivel europeo, el proyecto está coordinado por el centro alemán DLR Projektträger y financiado por la Unión Europea dentro del programa «Misión restaurar nuestros océanos y aguas para el 2030». En España, la iniciativa la encabezan el Centro Tecnológico BETA de la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña, conjuntamente con la Universidad de Burgos y la Fundación Oxígeno, contando con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Desde el inicio del proyecto en la comunidad, han participado más de 4.500 jóvenes de entre 10 y 16 años procedentes de todas las provincias de Castilla y León. En la presente edición, más de 700 jóvenes organizados en 35 grupos de colegios, institutos y asociaciones —con una relevante representación de zonas rurales— analizarán más de 35 tramos de ríos.
Durante el curso, los grupos realizan muestreos en campañas de otoño y primavera siguiendo una metodología estandarizada a nivel europeo. Los datos recogidos son validados posteriormente por el equipo investigador e integrados en una base de datos internacional para determinar la cantidad y tipología de plásticos, definir medidas de mitigación y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Durante todo el proceso, los participantes disponen de seguimiento técnico, formación para responsables y kits didácticos y de muestreo.
La contaminación por plásticos constituye un grave problema ambiental que afecta a los ecosistemas y a la salud humana. Muestra de este impacto son los datos de la última campaña en la región, en la que se contabilizaron 688 residuos (0,66 residuos por m² de ribera), siendo los elementos más abundantes las toallitas y productos sanitarios (44,4 %), los envases de aperitivos (22,9 %) y las bolsas de plástico (15,7 %).













