El rector de la UBU advierte de que el papel de la universidad como escalera social están en riesgo

La Universidad de Burgos (UBU) inicia el curso 2026-2027 con casi 10.400 estudiantes matriculados, pero también con un reto que va más allá de las aulas: garantizar que la universidad siga siendo una vía de acceso a mejores oportunidades para toda la sociedad. El rector, José Miguel García, ha advertido de que “la escalera social que representa la universidad, de alguna manera, está en riesgo” y ha situado la equidad en el centro de su discurso de apertura del curso.

“La educación es la principal herramienta que garantiza a la juventud y a la sociedad el mejor futuro”, ha recordado García durante el acto institucional celebrado en el Paraninfo de la UBU. Su intervención ha puesto el foco en la financiación universitaria, pero también en las dificultades que pueden encontrar los estudiantes para acceder a una vivienda, especialmente en un contexto en el que la universidad burgalesa atrae cada vez a más alumnado de fuera de la provincia.

El 65% de los estudiantes de la UBU procede de fuera de Burgos

Uno de los datos que explican el atractivo de la Universidad de Burgos es precisamente su capacidad para captar estudiantes de otras zonas de España. El 65% de su alumnado procede de fuera de la provincia, prácticamente el doble de la media nacional, situada en el 32%.

García ha destacado la capacidad de Castilla y León para atraer estudiantes de otras comunidades y, dentro de ese contexto, el papel que desempeña la UBU. La universidad se acerca este curso a las 10.400 matrículas, una cifra que pretende seguir incrementando mediante distintas medidas.

Entre ellas figura la construcción de 1.000 viviendas de alquiler asequible para estudiantes, una iniciativa con la que la institución pretende responder a uno de los principales obstáculos para quienes tienen que desplazarse para estudiar: encontrar un alojamiento a un precio asumible.

La vivienda se convierte así en una pieza más de la política universitaria. Atraer estudiantes de otras provincias no depende únicamente de la oferta académica, sino también de que puedan afrontar el coste de estudiar y residir en la ciudad.

La UBU reclama un nuevo modelo de financiación universitaria

La otra gran reivindicación planteada por el rector ha sido la financiación. García ha señalado que, aunque la Universidad de Burgos es una de las pocas universidades españolas cuyos recursos han aumentado en términos reales durante la última década y media, “sigue siendo de las universidades peor dotadas por estudiante de España, situación agravada por acciones recientes”.

Por ello, ha reclamado un “nuevo modelo equitativo de financiación” que tenga en cuenta las diferencias entre universidades y no se limite a aplicar una distribución basada únicamente en el número de estudiantes.

“No pedimos un cheque, pedimos un contrato”, ha recalcado el rector, que ha defendido una financiación capaz de responder a las características y necesidades concretas de cada institución.

La reivindicación llega en un curso en el que la UBU afronta también un importante crecimiento de su oferta académica.

Medicina arranca con 126 estudiantes

Entre las novedades que marcan este curso destaca especialmente la puesta en marcha del Grado en Medicina, una titulación que ha despertado una elevada demanda. Según los últimos datos citados durante el acto, 126 estudiantes se han matriculado en la nueva carrera.

García ha reconocido que la universidad se encuentra actualmente “en un momento afortunado” por la incorporación de estos estudios. “Estamos gestionando un éxito”, ha afirmado en referencia a la elevada cifra de matrículas.

El consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha respaldado durante el acto el trabajo desarrollado por la institución burgalesa, a la que ha definido como “una universidad que investiga (…) que no solo enseña, sino que aporta conocimiento a la sociedad y se acerca al territorio”.

Suárez-Quiñones ha destacado asimismo el crecimiento del alumnado y el papel de la UBU dentro del sistema universitario autonómico, donde, según ha señalado, las universidades de Castilla y León colaboran con el objetivo común de “crear oportunidades profesionales y mejorar el futuro de Castilla y León”.

“La Universidad de Burgos atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente”, ha señalado, “fruto de su trabajo, esfuerzo, excelencia académica, innovación y de la coordinación leal y constante con la Junta de Castilla y León”.

Más de 10.000 estudiantes y 9,5 millones de euros para investigación

El secretario general de la Universidad de Burgos, Julio Pérez Gil, ha repasado durante la apertura los principales resultados del curso anterior. La institución superó los 10.000 estudiantes matriculados y alcanzó las 710 movilidades internacionales.

En el ámbito académico, el pasado curso supuso además el inicio del Grado en Matemática Aplicada y Computación y de los másteres en Ingeniería Biomédica y Educación y Sociedad Inclusivas, estos últimos en modalidad online.

La actividad investigadora también ha registrado cifras destacadas. Los más de un centenar de grupos de investigación activos de la UBU captaron 9,5 millones de euros para el desarrollo de su actividad.

Todo ello, ha señalado Pérez Gil, “muestra una universidad que progresa y que innova habiendo sabido convertir su cercanía a las personas y al entorno en seña de identidad”.

Los neandertales protagonizan la lección inaugural

La lección inaugural ha corrido a cargo de la catedrática de Prehistoria Marta Navazo Ruiz, que ha abordado la historia y la investigación actual sobre los neandertales bajo el título “El coleccionista coleccionado y otras historias neandertales”.

Su intervención ha recorrido los primeros hallazgos de estos antiguos pobladores de Europa y “sus erróneas interpretaciones”, hasta llegar a la visión científica actual sobre los neandertales.

Navazo ha destacado especialmente el papel de los yacimientos de la cueva de Prado Vargas, en la Merindad de Sotoscueva, tanto por su importancia para el estudio de los neandertales europeos como por su dimensión social. El enclave supone, según ha explicado, “un ejemplo de socialización y divulgación, integrando a toda una comarca en los trabajos arqueológicos”.

El acto de apertura se ha completado con la entrega de los diplomas de los premios extraordinarios de Fin de Estudios del curso 2024-2025 a 64 estudiantes de 53 titulaciones.

También se han impuesto 44 medallas de plata de Alfonso VIII a miembros del Personal Docente e Investigador y del Personal Técnico de Gestión y de Administración y Servicios que han cumplido 25 años de trabajo en la Universidad de Burgos, además de 21 medallas de oro a quienes se jubilaron durante el pasado curso.