Cómo ahorrar en vacaciones: las claves de una economista para gastar mucho menos

Organizar unas vacaciones en familia se ha convertido para muchos hogares en un auténtico desafío económico. El incremento del precio del transporte, el alojamiento y las actividades hace que viajar con niños resulte cada vez más caro, especialmente cuando la planificación se deja para el último momento.

La profesora de Economía de la Universidad Europea de Valencia, Leticia Poole, asegura que la mejor herramienta para contener el gasto comienza mucho antes de hacer las maletas. «Planificar con tiempo permite acceder a las tarifas base más baratas y evitar que la improvisación actúe como un impuesto directo sobre el presupuesto familiar», explica.

La planificación anticipada, la mejor estrategia para ahorrar en vacaciones

Reservar con meses de antelación es uno de los principales factores que ayudan a reducir el coste de unas vacaciones familiares. Según Poole, las empresas diseñan sus precios teniendo en cuenta la escasa flexibilidad de las familias, que suelen depender del calendario escolar y cuentan con menos margen para modificar fechas o condiciones.

Estas penalizaciones económicas responden a estrategias de segmentación de mercado. Aerolíneas, hoteles o parques temáticos saben que muchos padres están dispuestos a pagar suplementos para viajar juntos, evitar esperas o acceder a servicios que les aporten comodidad.

Asimismo, «el mercado recurre de forma habitual a la venta cruzada para encarecer la experiencia, colocando estratégicamente tiendas de recuerdos a la salida obligatoria de los recintos para romper la cabeza fría del consumidor», explica la economista.

La regla del 50/50 para controlar el presupuesto durante el viaje

Reducir el gasto no significa renunciar a disfrutar. Leticia Poole propone aplicar la denominada economía de la experiencia, recordando que el recuerdo que un niño conserva de unas vacaciones depende mucho más del tiempo compartido que del precio del alojamiento o de las actividades contratadas.

Para ello recomienda aplicar la regla del 50/50, una fórmula sencilla para equilibrar el presupuesto diario alternando jornadas de mayor gasto con otras prácticamente gratuitas.

«Compensar el coste medio del viaje es posible si alternamos una entrada a un parque temático con planes gratuitos como picnics en la playa, senderismo o buscar parques infantiles espectaculares en el destino», argumenta.

Elegir un alojamiento con cocina puede reducir el gasto en alimentación hasta un 60 %

Uno de los mayores focos de ahorro durante unas vacaciones familiares está en la alimentación. Por ello, la economista recomienda priorizar alojamientos que dispongan de cocina.

Desde el punto de vista del presupuesto, Poole sostiene que «preparar al menos dos de las tres comidas del día en casa elimina los márgenes de los restaurantes y los costes de transacción, lo que reduce el gasto total en alimentación hasta en un 60 %».

Además del ahorro económico, esta opción ofrece una ventaja añadida para quienes viajan con niños: permite adaptar los horarios a sus necesidades, reducir las esperas y disminuir el estrés asociado a buscar restaurantes en momentos de mayor afluencia.

El fondo para imprevistos que toda familia debería preparar antes de viajar

Otro error frecuente consiste en no reservar una partida específica para los gastos inesperados. En este sentido, Poole advierte de que «el gran error financiero es tratar los imprevistos como una sorpresa cuando en realidad con niños son una certeza estadística de que va a pasar algo».

Por ello aconseja destinar entre un 15 y un 20 % adicional del presupuesto total y mantener esa cantidad separada del resto del dinero del viaje. Ese colchón financiero permite afrontar con tranquilidad la compra de medicamentos, un taxi de urgencia o incluso el sobrecoste de productos básicos sin comprometer la economía familiar.

Investigar antes del viaje ayuda a evitar gastos innecesarios

La profesora de la Universidad Europea de Valencia concluye que la mejor defensa frente a los sobrecostes del turismo familiar comienza antes de salir de casa.

«Exprimir las opciones culturales gratuitas de los museos o disfrutar de un entorno natural con un coste marginal de cero son los mejores recursos para que el viaje familiar sea tan divertido como económico», explica.

Con una planificación adecuada, un presupuesto realista y una combinación equilibrada entre actividades de pago y alternativas gratuitas, ahorrar en vacaciones en familia deja de ser una aspiración para convertirse en una estrategia al alcance de cualquier hogar.