El objetivo final del sistema penitenciario es la reinserción de las personas privadas de libertad. Mucho más que castigar por el delito cometido, las penas de prisión están diseñadas para desarrollar un proceso educativo, del que resulte una persona diferente, con las herramientas para vivir en sociedad y lejos del delito. Un equipo de la Universidad de Granada, en colaboración con otras ocho universidades, ha iniciado un estudio socioeducativo piloto en las prisiones española, para analizar las trayectorias, reincidencia y reinserción social de la población reclusa.

Este estudio es desarrollado por el equipo de investigación del proyecto de Generación de Conocimiento “Trayectorias de vida y reincidencia penitenciaria: Una perspectiva de género y socioeducativa para la reinserción” (REINGESE), del Plan Nacional de Investigación, liderado por las investigadoras Fanny T. Añaños y María del Mar Vita, del Grupo de Investigación en Acción Socioeducativa y Derechos Humanos (GIASEDH), de la Universidad de Granada y, está financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Analizar las trayectorias de vida y factores de reinserción
Este proyecto tiene un enfoque socioeducativo y de género, a fin de analizar las trayectorias de vida de hombre y mujeres condenados a prisión, en relación a los distintos factores que inciden en el delito, en los programas de tratamiento, en los procesos de re-inserción y la prevención de la reincidencia penitenciaria.
En el marco del proyecto se han organizado las IV Jornadas internacionales de estudios penitenciarios y, II del Proyecto REINGESE, los días 8 y 9 de enero de 2026, titulado “El trabajo de campo en investigaciones sociales y educativas. Pautas de actuación en centros penitenciarios”. Asimismo, se ha realizado el estudio piloto con los instrumentos, diseñados ad hoc y validado por expertos, en el Centro Penitenciario de Albolote (Granada) los días 12-13-14 de enero de 2026.
En el estudio piloto se han obtenido 253 cuestionarios de reclusos/as y se han realizado 14 entrevistas. Con todo se hará una validación empírica de los instrumentos y, posteriormente se iniciará el estudio en 53 prisiones de todo el territorio nacional, previsto para los meses de febrero a mayo de 2026.













