El perfil del visitante de la Ruta del Vino de Alicante revela un cambio clave en el comportamiento del enoturismo en España, donde la experiencia va mucho más allá del vino. Un estudio impulsado por la Universidad de Alicante sitúa al enoturista alicantino como un viajero que prioriza el ocio, la gastronomía y la socialización, consolidando este destino como referente en turismo enológico, experiencias gastronómicas y turismo sostenible.

Un estudio clave para entender el enoturismo en Alicante
Los investigadores Ana Belén Casado y Ricardo Sellers, catedráticos del área de Comercialización e Investigación de Mercados, han liderado este análisis sobre el visitante de las bodegas de la Ruta del Vino de Alicante. El trabajo se enmarca en el proyecto «Experiencias Enoturísticas de España», centrado en la innovación turística, la economía circular y la venta omnicanal de experiencias.
La investigación, desarrollada con el apoyo de Asociación Española de Ciudades del Vino y financiada por fondos europeos NextGenerationEU dentro del plan del Gobierno de España, refuerza el papel de Alicante como destino estratégico en el mapa del turismo del vino en España.
Radiografía del visitante: edad, origen y hábitos
El estudio, basado en 321 encuestas realizadas en bodegas asociadas a la ruta, permite definir con precisión el perfil del enoturista en Alicante. Los datos muestran que predominan las mujeres, que representan el 52,5 % de los visitantes, y destaca especialmente el grupo de edad entre 46 y 65 años, que supone el 41,1 % del total.
En cuanto al origen, el turismo nacional lidera claramente, con un 65,6 % de visitantes españoles frente al 34,4 % de extranjeros, mientras que más de la mitad, un 57,5 %, reside en la propia provincia de Alicante. Este dato confirma el peso del turismo de proximidad en la Ruta del Vino de Alicante.
Gastronomía y ocio: las claves del éxito del enoturismo
Uno de los aspectos más relevantes del informe es la importancia de la gastronomía local como complemento esencial de la experiencia enoturística. Hasta el 67,6 % de los visitantes planea comer en restaurantes de la zona tras la visita a la bodega, lo que refuerza el impacto del enoturismo en la economía local y el sector hostelero.
Además, las motivaciones principales están claramente vinculadas al ocio y al disfrute. Factores como «pasar el día con los amigos y la familia», «divertirme» o «hacer cosas diferentes y tener nuevas experiencias» se sitúan por encima de otros más tradicionales como «conocer esta bodega concreta y probar sus vinos» o «aprender cosas nuevas relacionadas con el mundo del vino». Este cambio evidencia una transformación hacia un turismo experiencial y emocional.
Alta satisfacción y nuevas oportunidades para las bodegas
El informe también refleja un dato especialmente positivo: el alto grado de satisfacción de los visitantes, con una puntuación media de 6,4 sobre 7. Este nivel confirma la consolidación de la Ruta del Vino de Alicante como un producto turístico competitivo y bien valorado.
Según los investigadores de la Universidad de Alicante, estos resultados son «sumamente valiosos» porque demuestran que el enoturismo en la provincia «trasciende la simple cata de vino» y se consolida como «una experiencia de ocio social y gastronómico». Este cambio de enfoque permite a las bodegas adaptar su oferta hacia propuestas más atractivas y alineadas con las nuevas demandas del visitante.
El papel del “prescriptor” y la evolución del turismo del vino
Otro de los hallazgos clave del estudio es el peso del denominado “prescriptor”, ya que cerca del 80 % de las visitas son organizadas por un acompañante. Este dato subraya la importancia de diseñar estrategias que impacten no solo en el consumidor final, sino también en quien decide la actividad.
En este sentido, los investigadores destacan que el componente «lúdico-hedónico» y la compañía «pesan más» que el interés técnico por el vino, lo que abre la puerta a redefinir la oferta enoturística hacia experiencias más sociales, compartibles y memorables.
Alicante se consolida como destino líder en enoturismo experiencial
Con estos resultados, la Ruta del Vino de Alicante refuerza su posicionamiento como un destino clave en el enoturismo en España, adaptado a las nuevas tendencias del viajero. La combinación de vino, gastronomía, ocio y experiencias sitúa a Alicante en una posición privilegiada dentro del turismo nacional e internacional, con un modelo que apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la conexión emocional con el visitante.













