Del 3 al 5 de junio, más de 300.000 estudiantes españoles se enfrentan a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Sin duda, se trata de una de las pruebas más complicadas en lo académico a la que se han enfrentado a lo largo de su vida, tanto por la dificultad que entraña, como por la importancia de cara a su futuro. Por eso es importante ir con seguridad y no cometer los errores que se repiten año tras año.

Por lo general y lo visto a lo largo de estos años, superar la antigua EvAU o Selectividad es sencillo: en 2024, sin ir más lejos, el porcentaje de aprobados en Andalucía fue del 97 por ciento. El caso andaluz no es único, ya que en todas las comunidades autónomas se repitieron cifras similares de aprobados. El problema reside en obtener una buena calificación en estos exámenes, que ayude a contar con una nota de acceso elevada al realizar el cómputo global con los resultados del Bachillerato.
La PAU 2025 llega con novedades importantes. Se deja atrás el formato de alta optatividad implantado con motivo de la pandemia, y se pasa una prueba en la que se evaluarán más temas, habrá menos opciones y será más parecida en todas las regiones. Aunque el cambio más importante viene del enfoque nuevo de las cuestiones que se plantearán, en las que se buscará más el carácter competencial que la clásica reproducción de los contenidos trabajados a lo largo del curso.
Ante este formato nuevo, es importante no cometer los errores típicos de los que habitualmente advierten los profesores, y llegar a la prueba con el trabajo bien hecho.
Los errores más comunes en los exámenes de acceso a la universidad
Evitar los atracones de última hora
Uno de los errores más comunes entre los estudiantes de la PAU es dejar el repaso general para los días previos. Muchos piensan que darse un atracón de estudiar durante el fin de semana anterior a los exámenes va a ayudar a retener más información, pero los expertos coinciden en que es contraproducente.
Leer cuidadosamente los enunciados
En la PAU 2025 se han hecho cambios para hacerla más competencial. Es básico entender bien qué se le pide al estudiante y para ello, nada mejor que leer los enunciados cuidadosamente y con detenimiento; varias veces, si es necesario; con el objetivo de tener muy claro cómo enfocar la respuesta para obtener la máxima nota.

Cuidar la ortografía y la presentación
Parece una obviedad, pero no lo es tanto. La ortografía es básica, porque puede suponer hasta el 10% de la nota si no se hace bien y se tienen faltas. Además, la presentación ayuda a los correctores, porque facilita la lectura del contenido. Un trabajo bien presentado hará que la actitud del corrector sea más positiva y lo lea con más gana.
Gestionar bien el tiempo durante el examen
Nada mejor que una buena organización del tiempo. Un error común es quedarse sin tiempo para completar todo el examen. Los profesores recomiendan que si un examen dura 90 minutos y se tienen cuatro preguntas, se le dediquen 20 minutos a cada una de ellas y diez minutos a repasar.
Practicar con modelos de examen
Los expertos recomiendan conocer previamente los modelos de examen, conocer bien el formato y el tipo de preguntas realizadas. Una buena manera de conseguirlo es entrenar con exámenes de convocatorias anteriores, disponibles de forma abierta en las webs de algunas universidades.
Mantener el equilibrio emocional y físico
Los días previos a la PAU son especialmente intensos. Los nervios, la presión familiar o las expectativas propias pueden generar ansiedad. Los profesores recomiendan no aislarse por tener que estudiar, sino que se deje tiempo para salir a caminar, hacer ejercicio moderado, hablar con amigos o ver una serie o película para desconectar y reducir la tensión.













