La misión Hera ya ha llegado a Didymos, el primer asteroide desviado por la humanidad

La misión espacial Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha llegado al sistema binario de asteroides Didymos-Dimorphos, donde estudiará los efectos del impacto provocado en 2022 por la nave DART de la NASA. El objetivo es conocer con precisión cómo respondió Dimorphos a la colisión y mejorar las estrategias de defensa planetaria frente a posibles impactos de asteroides contra la Tierra.

En esta investigación participan dos entidades científicas españolas: el Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad de Alicante (UA) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). El equipo de la universidad alicantina interviene en el estudio de la estructura interna de ambos asteroides y en el análisis de los materiales expulsados durante el impacto.

La llegada de Hera, el 4 de noviembre, marca el comienzo de una nueva fase de exploración del sistema. La nave realizará observaciones y mediciones a corta distancia para determinar qué efectos tuvo la colisión de DART sobre Dimorphos y si también produjo cambios en Didymos, el cuerpo principal del sistema.

Dimorphos, el primer asteroide cuya órbita fue modificada por la acción humana

El interés científico de la misión Hera está directamente relacionado con el experimento realizado por la NASA en septiembre de 2022. El día 26 de ese mes, la nave DART impactó deliberadamente contra Dimorphos a una velocidad aproximada de seis kilómetros por segundo.

Dimorphos es el cuerpo menor del sistema binario y tiene unos 150 metros de diámetro. Orbita alrededor de Didymos, un asteroide de aproximadamente 800 metros.

La colisión consiguió modificar la órbita de Dimorphos, convirtiéndolo en el primer objeto del sistema solar cuya trayectoria orbital ha sido alterada mediante una intervención humana.

Como explica Adriano Campo Bagatin, catedrático de la Universidad de Alicante y miembro del equipo coordinador de las actividades científicas de Hera: “Dimorphos ya ha pasado a la historia por ser el primer objeto del sistema solar cuya órbita ha sido modificada por la acción humana. El 26 de septiembre de 2022, la misión DART (Double Asteroid Redirection Test) consiguió impactar, a una velocidad de 6 km/s, contra Dimorphos, la pequeña luna de 150 metros que orbita alrededor del cuerpo principal del sistema binario de asteroides, Didymos, de 800 metros de diámetro”.

Ahora, la misión europea permitirá estudiar las consecuencias físicas de aquella colisión y determinar cómo respondió el asteroide. “Hay que estudiar a fondo el sistema binario Didymos y, en particular, observar el efecto de la colisión de DART: ver si realizó un cráter o incluso deformó a Dimorphos, analizar su estructura interna por medio de sondeo radar y comprobar si la colisión tuvo algún efecto también sobre Didymos”, añade Campo Bagatin.

Juventas y Milani analizarán el interior de los asteroides

Hera llevará a cabo sus investigaciones mediante los instrumentos científicos instalados en la nave y dos pequeños satélites, denominados Juventas y Milani, que se desplegarán durante la misión a partir de enero de 2027. Estos nanosatélites permitirán realizar mediciones complementarias desde diferentes posiciones y, por primera vez, establecer comunicaciones entre pequeños vehículos espaciales y la nave principal en el entorno de un sistema de asteroides.

Juventas incorpora un radar que permitirá estudiar la estructura interna de Dimorphos mediante técnicas de sondeo y obtener información sobre su composición y organización interna. Sus mediciones ayudarán a conocer cómo está construido el asteroide y qué características pudieron influir en la respuesta al impacto de DART.

Por su parte, Milani analizará la presencia de micropartículas de polvo en el entorno del sistema binario. Estas partículas pueden aportar información sobre los materiales expulsados durante la colisión y su evolución posterior. Los datos de ambos nanosatélites se combinarán con las imágenes y los análisis espectroscópicos realizados por la propia Hera sobre las superficies de Didymos y Dimorphos.

“Junto con las imágenes obtenidas por la propia sonda Hera y sus análisis espectroscópicos de las superficies de ambos asteroides, estas mediciones contribuirán a caracterizar de forma completa el sistema binario y permitirán dar un paso de gigante en el ámbito de la defensa planetaria y de la ciencia de los asteroides”, destaca el catedrático de la UA.

La Universidad de Alicante estudia los efectos del impacto de DART

El Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad de Alicante participa en la misión Hera desde sus primeras fases. Su trabajo se centra en investigar la estructura interna de Didymos y Dimorphos, así como la evolución de los materiales que pudieron ser expulsados al espacio como consecuencia de la colisión de DART.

El equipo también estudia los efectos que puede tener la caída de esos materiales sobre las superficies de ambos asteroides. Analizar cómo se redistribuyen los fragmentos y el polvo permitirá comprender mejor los procesos físicos que se producen después de un impacto de estas características.

Esta investigación resulta fundamental para interpretar los datos que obtenga Hera y construir modelos más precisos sobre la respuesta de los asteroides ante una colisión.

La participación española en la misión se completa con el Instituto de Astrofísica de Canarias, otra de las entidades científicas nacionales implicadas en este proyecto de la Agencia Espacial Europea.

Hera ayudará a mejorar la defensa planetaria frente a asteroides

El objetivo último de Hera va más allá de conocer las características de Didymos y Dimorphos. La misión pretende convertir el experimento de DART en una herramienta científica que permita evaluar con mayor precisión cómo desviar un asteroide que pudiera encontrarse en una trayectoria de colisión con la Tierra.

Para conseguirlo, es necesario conocer no solo cuánto puede modificarse la órbita de un asteroide mediante un impacto, sino también cómo influyen su estructura interna, composición, masa y características físicas en el resultado.

“Conocer exactamente los efectos de la colisión de DART significa estar mejor informados acerca de cómo preparar en el futuro una estrategia para la desviación de cualquier asteroide que pudiera impactar en la Tierra. No olvidemos que en 2029 el asteroide Apophis, de unos 300 metros de tamaño, rozará el planeta Tierra a menos de 32.000 kilómetros de la superficie”, recuerda Adriano Campo Bagatin.

La aproximación de Apophis prevista para el 13 de abril de 2029 constituye una oportunidad científica para estudiar un asteroide de gran tamaño a una distancia excepcionalmente reducida. No obstante, la ESA ha descartado cualquier riesgo de impacto contra nuestro planeta durante ese acercamiento.

La misión Hera continuará sus operaciones científicas hasta junio de 2027. Además, la Agencia Espacial Europea ha anunciado que presentará las primeras imágenes detalladas de Dimorphos el próximo 25 de noviembre, durante un evento público que se celebrará en el Museo de Historia Natural de Berlín.