La transformación digital de la educación avanza a gran velocidad, pero la formación de quienes serán los futuros maestros y profesores no lo hace al mismo ritmo. Una investigación de la Universidad de Sevilla concluye que los títulos universitarios que habilitan para la docencia en España presentan importantes carencias en la incorporación de la competencia digital docente, una preparación considerada hoy esencial para ejercer la profesión.

El estudio, publicado en la revista científica Educación XX1, revela que los planes de estudio de los grados de Educación Infantil, Educación Primaria y del Máster Universitario en Formación del Profesorado mantienen un «desfase relevante» respecto al marco europeo DigCompEdu, referencia internacional para definir las competencias digitales que deben desarrollar los docentes.
El análisis revisa los planes de estudio de 256 titulaciones universitarias
La investigación, desarrollada durante dos años por Celia Moreno-Morilla, Jonatan Castaño-Muñoz y Eduardo García-Jiménez, analiza hasta qué punto la competencia digital docente está integrada en la formación inicial del profesorado.
Para ello, los investigadores estudiaron las memorias de verificación de 256 títulos oficiales inscritos en el Registro de Universidades, Centros y Títulos (RUCT): 75 grados en Educación Infantil, 78 grados en Educación Primaria y 103 másteres universitarios en Formación del Profesorado.
El análisis toma como referencia el marco europeo DigCompEdu, que organiza la competencia digital docente en seis ámbitos: compromiso profesional, recursos digitales, pedagogía digital, evaluación y retroalimentación, empoderamiento del alumnado y desarrollo de la competencia digital de los estudiantes.
La competencia digital aparece de forma desigual en los grados de Educación
Los resultados muestran que la competencia digital sí está presente en los planes de estudio, pero de manera fragmentada, desigual y, en muchos casos, implícita.
El estudio identifica 1.789 referencias relacionadas con el marco DigCompEdu, aunque solo el 46,5 % menciona explícitamente las tecnologías digitales.
Las competencias más desarrolladas son las relacionadas con la pedagogía digital y la selección de recursos digitales. Sin embargo, otras áreas consideradas fundamentales reciben mucha menos atención, como la evaluación mediante herramientas digitales, la retroalimentación, la personalización del aprendizaje, la participación activa del alumnado o la gestión, protección e intercambio responsable de recursos digitales.
Planes de estudio diseñados antes del marco DigCompEdu
Los investigadores consideran que este desequilibrio dificulta que los futuros docentes adquieran las competencias necesarias para responder a los desafíos de la digitalización educativa.
El trabajo recuerda que los actuales planes de estudio se diseñaron a partir de órdenes ministeriales aprobadas en 2009, más de una década antes de la adopción en España, en 2022, del Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente, basado en DigCompEdu.
Esta diferencia temporal explica, en parte, que muchas de las competencias digitales actualmente consideradas esenciales no estén incorporadas de forma sistemática en los documentos que regulan la formación universitaria del profesorado.
Los investigadores piden actualizar la formación del profesorado
La investigación concluye que resulta necesario revisar tanto los planes de estudio universitarios como la normativa que regula la verificación de los títulos que habilitan para ejercer la docencia.
El objetivo es que los futuros maestros y profesores no solo aprendan a utilizar herramientas digitales, sino que desarrollen una competencia profesional mucho más amplia. Entre otras capacidades, el estudio destaca la necesidad de que sepan diseñar experiencias de aprendizaje digitales, evaluar mediante tecnologías, ofrecer retroalimentación formativa, atender a la diversidad del alumnado, favorecer su autonomía y promover una alfabetización digital crítica, segura y responsable.













