Las universidades de España y Chile buscan crear un espacio académico común

La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) buscan reforzar la cooperación académica entre ambos países y avanzar hacia un espacio iberoamericano del conocimiento. Este es uno de los principales objetivos del II Encuentro de Rectoras y Rectores España-Chile, celebrado en la Universidad de La Laguna en el marco de Campus América 2026.

El presidente de la CRUE y rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Julián Garde López-Brea, ha participado en la inauguración de estas jornadas, donde ha animado a sus participantes a avanzar hacia un espacio académico común entre España y Chile que se convierta «en un referente en el ámbito de la cooperación iberoamericana».

En el acto también han participado el rector de la Universidad de La Laguna, Francisco García Rodríguez; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo Batlle; el embajador de Chile en España, Juan Antonio Coloma Correa; el alcalde de San Cristóbal de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez Pérez; y el vicepresidente ejecutivo del CRUCH y rector de la Universidad de Valparaíso, Osvaldo Corrales Jorquera.

Inteligencia artificial, movilidad e investigación conjunta

El II Encuentro de Rectoras y Rectores España-Chile se celebra bajo el lema «Universidad y cooperación iberoamericana en tiempos de transformación». La cita da continuidad al encuentro celebrado en Santiago de Chile en abril de 2025 y tiene como objetivo fortalecer la colaboración académica e institucional entre ambos países.

El programa aborda varias cuestiones estratégicas para el futuro de la educación superior, entre ellas la transformación curricular y la formación permanente; la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento con impacto social; la diplomacia científica; y el papel de la inteligencia artificial en las universidades.

Otro de los objetivos es avanzar en la construcción de un espacio iberoamericano del conocimiento que facilite la colaboración entre instituciones, el intercambio de experiencias y el desarrollo de iniciativas académicas compartidas.

Durante su intervención, Garde ha recordado que la colaboración entre la CRUE y el CRUCH se ha consolidado a lo largo de los años «sobre la voluntad compartida de construir una alianza académica estratégica, duradera y útil» para la sociedad.

Tres ejes para reforzar la cooperación universitaria

El presidente de la CRUE ha identificado tres grandes líneas de trabajo conjunto: transformar la formación, compartir capacidades y proteger la misión pública de la universidad.

En el ámbito formativo, ha destacado la importancia de «impulsar las movilidades» y avanzar en el «reconocimiento de competencias y títulos». También ha subrayado el papel de las microcredenciales para facilitar el aprendizaje a lo largo de la vida y adaptar la formación universitaria a las nuevas necesidades sociales y profesionales.

En investigación, ha resaltado el potencial de la ciencia abierta para responder a «desafíos que no conocen fronteras», una perspectiva que favorece el intercambio de conocimiento y la colaboración entre equipos científicos de distintos países.

La inteligencia artificial constituye otro de los asuntos centrales del encuentro. Garde ha defendido un uso ético de esta tecnología para que «fortalezca las capacidades de las personas, no para que sustituya su criterio y su responsabilidad».

El presidente de la CRUE ha pedido, además, ser «ambiciosos» y continuar trabajando por unas alianzas «más profundas, más operativas y más orientadas a resultados» para hacer realidad el futuro Espacio Iberoamericano del Conocimiento.

Las universidades españolas y chilenas comparten desafíos

Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna, Francisco García Rodríguez, ha señalado que los sistemas universitarios de Chile, España y Canarias comparten retos que requieren respuestas coordinadas.

Entre ellos ha mencionado «la transformación tecnológica, la sostenibilidad de nuestros territorios, la formación de las nuevas generaciones, la transferencia del conocimiento y el compromiso de la ciencia con el bienestar de la ciudadanía».

García Rodríguez también ha destacado la importancia del diálogo entre las universidades españolas y chilenas para «debatir en torno a aspectos como la movilidad, la ciencia abierta, las buenas prácticas universitarias en internacionalización, el desarrollo de investigaciones conjuntas y avanzar hacia titulaciones y proyectos formativos compartidos».