Las plataformas de vídeo bajo demanda y la televisión tradicional no compiten únicamente por atraer espectadores: también colaboran para producir, distribuir y dar mayor recorrido a las series. Un estudio de la Universidad de Alicante (UA), que analiza 325 producciones de ficción estrenadas en España entre 2020 y 2024, concluye que ambos modelos audiovisuales han desarrollado fórmulas de coexistencia y colaboración, en lugar de avanzar hacia la sustitución de uno por otro.

La investigación, publicada en la revista Communication & Society, examina la relación entre las ocho principales plataformas digitales presentes en España y la televisión lineal. Sus resultados muestran que las estrategias de lanzamiento y distribución de contenidos son cada vez más flexibles, con diferencias entre servicios como Netflix, Movistar+, Prime Video, HBO Max, Disney+ y Atresplayer.
El trabajo ha sido desarrollado por el doctorando Jorge Abad en el marco de su tesis y Tatiana Hidalgo, profesora del Departamento de Comunicación y Psicología Social de la Universidad de Alicante.
Para realizar el análisis, los investigadores estudiaron 325 productos de ficción seriada: 191 series, 51 miniseries y 83 series documentales. De estas producciones, 222 se estrenaron íntegramente en una única fecha, mientras que 102 siguieron un modelo de lanzamiento semanal y dos recurrieron a fórmulas mixtas.
El estreno semanal de series mantiene su atractivo
Aunque el lanzamiento de temporadas completas continúa siendo la estrategia mayoritaria de las plataformas, el estreno semanal de episodios conserva un peso relevante en el mercado audiovisual español. Esta modalidad permite distribuir el consumo de una serie a lo largo del tiempo, frente al modelo que facilita ver una temporada completa de una sola vez.
El estudio de la UA identifica diferencias significativas entre las estrategias de las plataformas. Netflix mantiene su apuesta por publicar temporadas completas, mientras que Movistar+ evoluciona hacia una mayor utilización del estreno semanal. Prime Video, HBO Max y Disney+ combinan distintas fórmulas de lanzamiento, mientras que Atresplayer destaca por su clara apuesta por estrenar un episodio cada semana.
Los datos de valoración también apuntan a una diferencia entre ambos modelos. Las producciones estrenadas semanalmente alcanzan una puntuación media de 6,8 puntos en IMDb y Filmaffinity, frente a los 6,6 puntos de las series ofrecidas al completo.
Los autores de la investigación señalan que “el modelo episódico favorece una mayor implicación emocional del espectador y una percepción de calidad narrativa”. Esta conclusión apunta al interés de las estrategias que mantienen la conversación sobre una serie durante varias semanas, en lugar de concentrar todo su consumo en los días posteriores al estreno.
Televisión y plataformas colaboran en la producción y distribución de series
La investigación también detecta una creciente colaboración entre la televisión tradicional y los servicios de vídeo bajo demanda. El análisis identifica más de 40 temporadas vinculadas a fórmulas de coproducción entre televisión y plataformas, un dato que refleja la importancia de los acuerdos entre distintos agentes del sector audiovisual.
“Las coproducciones y los acuerdos de distribución permiten compartir costes, diversificar riesgos y ampliar el recorrido comercial de las producciones”, explican Jorge Abad y Tatiana Hidalgo, investigadores de la Universidad de Alicante.
Estas fórmulas permiten combinar recursos y aprovechar las posibilidades de distribución de los distintos canales. De este modo, la televisión lineal y las plataformas digitales no funcionan únicamente como alternativas para el espectador, sino también como ventanas complementarias para la circulación de contenidos.

La televisión tradicional sigue siendo una ventana clave para las series
Pese a la transformación de los hábitos de consumo audiovisual, la televisión lineal conserva una función relevante en el lanzamiento y la difusión de producciones. Según destacan los investigadores de la UA tras su análisis, “la televisión sigue siendo importante para generar visibilidad”.
Los resultados muestran que la emisión televisiva puede actuar como primera ventana de exposición de una serie, contribuir a su legitimación y generar un acontecimiento alrededor de su estreno. Esta capacidad para concentrar la atención del público sigue siendo un elemento relevante en un ecosistema en el que los contenidos compiten por captar la atención de los espectadores.
Cuando una producción llega posteriormente a una plataforma de streaming, puede prolongar su vida útil, alcanzar nuevas audiencias y ampliar su distribución. La disponibilidad bajo demanda permite que espectadores que no siguieron la emisión original descubran la serie y accedan a ella en otro momento.
Sin embargo, el recorrido inverso no garantiza los mismos resultados. El paso de una plataforma digital a la televisión tradicional no asegura que la producción consiga un impacto equivalente en la audiencia televisiva, lo que pone de manifiesto las diferencias entre ambos modelos de consumo y distribución.
El futuro del audiovisual español
Las conclusiones del estudio dibujan un ecosistema audiovisual español en el que la televisión tradicional y las plataformas de vídeo bajo demanda mantienen funciones diferenciadas, pero buscan nuevas formas de colaboración para distribuir los contenidos y ampliar su alcance.
“Las plataformas mantienen identidades diferenciadas, pero al mismo tiempo adoptan estrategias cada vez más flexibles y colaborativas para optimizar el recorrido de los contenidos”, añaden Jorge Abad y Tatiana Hidalgo.













