La Universidad de Almería (UAL) cuenta con 29 investigadores incluidos en una de las principales clasificaciones internacionales de influencia científica, elaborada a partir de datos de publicaciones y citas académicas. La relación, publicada por la Universidad de Stanford en su edición de 2026, reconoce tanto a científicos con una trayectoria de especial impacto en sus disciplinas como a autores cuyas publicaciones han recibido numerosas citas durante el último año.

Los resultados sitúan a investigadores de la UAL en áreas muy diversas, desde la ingeniería y la física hasta la psicología, la enfermería, la economía y las ciencias agrarias. La clasificación distingue dos grupos: uno que evalúa el impacto acumulado de la carrera científica y otro que refleja la influencia de las publicaciones en el periodo más reciente.
Catorce investigadores de la UAL destacan por su trayectoria científica
La Universidad de Almería mantiene a 14 investigadores en la categoría que reconoce las trayectorias científicas más influyentes en sus respectivos campos. Trece ya figuraban en ediciones anteriores y uno se incorpora por primera vez: Francisco García Camacho.
Los investigadores incluidos en esta categoría son Amadeo Fernández Alba, Emilio Molina Grima, José Luis Guil-Guerrero, Tomás Lafarga, Francisco Manzano Agugliaro, Gabriel Acién, Roberto Romero González, Antonia Garrido Frenich, Rodney Thompson, José Antonio Sánchez Pérez, José Luis Martínez Vidal, Ana Agüera, José M. Fernández Sevilla y Francisco García Camacho.
Esta categoría permite observar el impacto acumulado de la investigación desarrollada a lo largo de una carrera académica. Para ello, se tienen en cuenta indicadores relacionados con la repercusión de los artículos científicos y la contribución de sus autores a los trabajos publicados.
Otros 15 investigadores sobresalen por las citas recibidas en el último año
La segunda categoría identifica a los científicos cuyas publicaciones han recibido un mayor número de citas durante el último año considerado. En la edición de 2026 aparecen 15 investigadores de la Universidad de Almería pertenecientes a distintas áreas de conocimiento.
La relación incluye a Emilio Abad Segura, del área de Economía Financiera y Contabilidad; José M. Muyor Rodríguez y Alejandro Pérez Castilla, de Didáctica de la Expresión Corporal; Francisco M. Padilla y Marisa Gallardo, de Producción Vegetal; Rubén Trigueros y M. del Mar Molero Jurado, de Psicología Evolutiva y de la Educación; José Luis Guzmán, de Ingeniería de Sistemas y Automática; Fernando García Barroso, de Zoología; María J. López, de Microbiología; Remedios López Liria y María Dolores Ruiz Fernández, de Enfermería y ámbitos relacionados con la salud; Lorena Gutiérrez Puertas, de Enfermería; María José Sánchez Muros, de Producción Animal, y Pedro Parra Rivas, de Física Aplicada.
La presencia de estas especialidades muestra la diversidad de la investigación reconocida en la UAL. No se trata de una clasificación limitada a las ciencias experimentales: también incluye disciplinas educativas, económicas y sanitarias.
Qué mide la clasificación de Stanford y cómo se elabora
La clasificación de Stanford utiliza datos bibliométricos para identificar a los investigadores cuyas publicaciones tienen una mayor repercusión en la comunidad científica. Entre los factores considerados figuran las citas recibidas por los artículos, el número de autores que participan en cada trabajo y la posición que ocupa cada investigador en la firma de una publicación.
Los datos proceden de Scopus, una base internacional de publicaciones y referencias científicas. La clasificación distribuye a los investigadores en 20 grandes campos científicos, subdivididos a su vez en 174 especialidades.
El listado selecciona al 2 % de los científicos más destacados según los indicadores utilizados en cada ámbito. Sus dos categorías ofrecen perspectivas diferentes: una permite analizar el impacto acumulado de la carrera investigadora y la otra se centra en la repercusión de las publicaciones durante el último año.
Las citas son un indicador habitual para estudiar la influencia de la investigación, pero no constituyen por sí solas una medida completa de su calidad o de su utilidad social. Su interpretación también depende de las características de cada disciplina, de las prácticas de publicación y de las diferencias en el tamaño de las comunidades científicas.
La presencia de investigadores de la Universidad de Almería en ambas categorías refleja, por tanto, la proyección internacional de parte de su producción científica y su repercusión en distintas áreas de conocimiento.












