La UMA agranda su claustro con más de 250 doctores nuevos

El claustro de doctores de la Universidad de Málaga (UMA) es algo más grande. Ayer se celebró la ceremonia de investidura de 252 doctores nuevos, que ingresan en la institución malagueña tras la defensa de su tesis doctoral e investigación en el curso 2024-2025.

Los doctorandos asistentes a la ceremonia entraron en la sala en compañía de los decanos y directores de sus centros tras la interpretación del ‘Canticorum Jubilo’ por parte ‘Ensemble Músicos Concerto Málaga’. Una vez acomodada la comitiva académica, presidida por el rector, Teodomiro López, ha dado comienzo el acto, con la lectura de la laudatio por parte del vicerrector de Doctorado y Posgrado, Salvador Pérez Moreno.

El vicerrector se dirigió a los doctorandos centrando su intervención en una metáfora profundamente arraigada a la identidad histórica de Málaga: la navegación.

Así, con el hilo conductor de la simbólica jábega, trazó paralelismos entre la carrera investigadora y el arte de navegar. Ambas acciones “exigen abandonar la seguridad de la tierra firme para adentrarse en lo incierto, guiados por la razón, la experiencia y una inagotable vocación de descubrimiento”.

Prosiguió recordando que los doctores zarpan desde Málaga en su jábega, un nombre que -casualidad- coincide con el del nombre del buscador bibliográfico de la Universidad de Málaga. “Se trata de una metáfora elocuente de la universidad como nave de conocimiento impulsada por muchos remos, guiada por una mirada lúcida y orientada hacia horizontes aún no cartografiados”.

Tomar decisiones

“Parten con una hipótesis (…) y con la intuición de que, más allá del horizonte visible, existen territorios de conocimiento aún por descubrir”, ha proseguido. A juicio del vicerrector y utilizando palabras de María Zambrano, “no se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero”, por lo que “investigar es, en sintonía con estas palabras, orientarse en medio de la incertidumbre, convivir con ella, ejercer la duda y tomar decisiones”.

Tres rasgos esenciales trascienden, en palabras de Salvador Pérez, la diversidad de las disciplinas: “La convicción de que el conocimiento no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para comprender y transformar la realidad; la realidad de que ninguna navegación es verdaderamente solitaria y la seguridad de que la defensa de la tesis no representa el final del viaje, sino el comienzo de una nueva etapa marcada por la responsabilidad”.

Ha destacado asimismo las innumerables horas de investigación y los sacrificios profesionales y personales que han tenido que realizar los doctorandos que hoy han recibido los birretes hasta conseguir “el mayor grado de formación que ofrece nuestra institución”. En este sentido, ha concluido su laudatio animando a los nuevos doctores a “volver a hacerse a la mar y a no perder el deseo de explorar”.

Excelencia intelectual

En este punto, el rector, Teodomiro López, dio la bienvenida a los nuevos doctores reconociendo públicamente “su esfuerzo, dedicación y excelencia intelectual”. Valoró también el apoyo externo que reciben los doctorandos, a los que advirtió de que “la meta que habéis alcanzado es, en realidad, un punto de partida, porque vuestro conocimiento deber convertirse ahora en un motor de innovación y en un instrumento para mejorar las empresas, los servicios públicos y el patrimonio social y cultural”.

“Formar doctores es, sin duda, la mejor inversión que puede hacer un país”, ha señalado el rector, al tiempo que ha confesado que siempre que tiene la oportunidad “le digo a las empresas e instituciones que os contraten, ya que vuestra capacidad de resolver problemas complejos y generar innovación os pondrá un paso por delante de la competencia”.

Aprovechó la ocasión para reivindicar un modelo de financiación «justo, suficiente y acorde con la contribución que la Universidad de Málaga realiza a la sociedad”, recordando que la UMA “es una pieza clave en el desarrollo económico de la provincia” y amparándose en el dato que indica que la universidad pública es el principal pilar del sistema científico español y responsable del 90 por ciento de su producción investigadora”.

Promesa en latín

En representación de los nuevos doctores, Andrea Bibliaardi, de la Facultad de Filosofía y Letras, ha prometido desempeñar su doctorado “con la máxima fidelidad y honestidad para aumentar el honor de nuestra universidad”. Y, siguiendo la tradición, lo ha hecho en latín clásico y sobre el Libro de la Ciencia.

La ceremonia de investidura ha finalizado con la interpretación del ‘Gaudeamus Igitur’ a cargo de Ensamble Músicos Concerto Málaga.