La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) dispone ya del primer laboratorio de la región autorizado para evaluar la exposición de las personas trabajadoras a las fibras de amianto, un material carcinógeno de máxima peligrosidad. El Laboratorio de Vigilancia Radiológica y Química del Instituto de Tecnología Química y Medioambiental (ITQUIMA), ubicado en el Campus de Ciudad Real, será el encargado de realizar estos análisis especializados.

La acreditación permite al laboratorio realizar las mediciones obligatorias establecidas por la legislación para evaluar la exposición laboral cuando existe riesgo de contacto con fibras de amianto. Se trata de unos trabajos fundamentales para identificar posibles riesgos, garantizar unas condiciones de trabajo seguras y cumplir las exigencias normativas en materia de salud laboral y prevención de riesgos laborales.
¿Por qué es peligroso el amianto?
La exposición a las fibras de amianto puede provocar graves problemas de salud. Sus microfibras pueden ser inhaladas, quedar atrapadas en el tejido pulmonar y causar enfermedades respiratorias y distintos tipos de cáncer. Uno de los principales problemas asociados a este material es el largo periodo que puede transcurrir entre la exposición y la aparición de los síntomas. Según la información facilitada por la UCLM, este periodo de latencia puede situarse entre diez y cuarenta años.
Por este motivo, España prohibió el uso comercial del amianto en 2002 y estableció la obligación de retirar este material de las construcciones que lo contienen mediante procedimientos controlados y seguros. En este contexto, la acreditación del laboratorio del ITQUIMA permitirá reforzar la vigilancia de la salud y la prevención de riesgos laborales durante los procesos relacionados con la eliminación de este material.
El primer laboratorio de amianto autorizado de Castilla-La Mancha
Con la autorización obtenida, el Laboratorio de Vigilancia Radiológica y Química del ITQUIMA podrá realizar análisis y recuentos de fibras de amianto. La acreditación tiene carácter indefinido y es válida en todo el territorio nacional.
El laboratorio del Campus de Ciudad Real se convierte así en el primero de Castilla-La Mancha y en el decimoquinto de España con capacidad para realizar este tipo de mediciones y estudios sobre la presencia de amianto.
La nueva capacidad permitirá ofrecer apoyo técnico a empresas, administraciones y otras entidades que necesiten conocer el nivel de exposición a fibras de amianto y garantizar la protección de las personas trabajadoras.
¿Cómo se mide la exposición a las fibras de amianto?
El director del Departamento de Ingeniería Química de la UCLM, Juan Francisco Rodríguez Romero, ha explicado durante la presentación de la acreditación que el laboratorio realizará mediciones de partículas o fibras de amianto en obras e instalaciones a petición de empresas o instituciones.
El procedimiento comienza con la toma de muestras de aire en suspensión mediante bombas de caudal constante. Para ello, la persona encargada de realizar las mediciones lleva un muestreador portátil que permite recoger las fibras de amianto presentes en el ambiente y las que absorbe el propio individuo durante el periodo de muestreo.
Posteriormente, el filtro utilizado para recoger las partículas se envía al ITQUIMA, donde se realiza el análisis correspondiente para determinar la presencia y concentración de fibras de amianto.
Este procedimiento permite obtener información sobre la exposición a la que están sometidas las personas trabajadoras y comprobar si las condiciones cumplen los requisitos establecidos para garantizar su seguridad.

Un análisis fibra por fibra mediante microscopio
La obtención de esta acreditación ha requerido un proceso de preparación y evaluación desarrollado durante varios años por el Laboratorio de Vigilancia Radiológica y Química.
Su responsable, Marina Donate, ha explicado que el laboratorio acumula un histórico de cuatro años de resultados satisfactorios en los programas interlaboratorio del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, uno de los requisitos necesarios para obtener la autorización administrativa.
Los análisis de amianto requieren un elevado nivel de especialización. Según Donate, se trata de trabajos “muy manuales y muy específicos, que implican la revisión en microscopio óptico y un contaje fibra por fibra del amianto presente en la muestra, por lo que el personal debe estar muy cualificado y trabajar con unos requisitos normativos específicos”.
La acreditación reconoce, por tanto, la capacidad técnica del laboratorio para realizar un procedimiento que requiere personal especializado, equipamiento adecuado y el cumplimiento de requisitos normativos específicos.
La UCLM refuerza su papel como servicio público
El vicerrector de Política Científica de la UCLM, Ricardo Cuevas, ha destacado que la nueva acreditación refuerza el carácter de “servicio público” de la institución académica.
“En el año 2005, los investigadores y las investigadoras de la Universidad de Castilla-La Mancha publicaron más de 2500 artículos científicos y participaron en más de ochocientos proyectos de investigación. Todo ese conocimiento también pasa a la sociedad y a las empresas”, ha concluido.
Por su parte, el jefe de servicio de Seguridad y Salud Laboral de Ciudad Real, Julián García-Uceda Ángel-Moreno, ha considerado “un orgullo y una satisfacción” que el ITQUIMA haya conseguido esta acreditación para su Laboratorio de Vigilancia Radiológica y Química.
A su juicio, esta nueva capacidad supone un avance en materia de protección de la salud y prevención de riesgos laborales en Castilla-La Mancha, al reforzar los recursos disponibles para evaluar la exposición de las personas trabajadoras al amianto.












