Inteligencia artificial, salud mental y neurociencia: los tres desafíos que analiza la UJA en La Carolina

La inteligencia artificial, el impacto de la vida digital en la salud mental y las nuevas técnicas para comunicar de forma más eficaz son algunos de los grandes retos que marcarán los próximos años. Sobre ellos giran los tres cursos de verano que la Universidad de Jaén (UJA) celebra en La Carolina y que reúnen a especialistas de distintos ámbitos para abordar cómo la tecnología está transformando la sociedad, las empresas y la forma en que nos relacionamos.

Desde aprender a integrar la IA en una pyme hasta analizar los efectos psicológicos de la hiperconectividad o descubrir cómo la neurociencia explica los mecanismos de la atención, la programación pone el foco en cuestiones de plena actualidad que afectan tanto a profesionales como a cualquier ciudadano.

La IA deja de ser el futuro para convertirse en una herramienta empresarial

Uno de los cursos con mayor proyección está dedicado a mostrar cómo la inteligencia artificial generativa puede incorporarse al día a día de pequeñas empresas, autónomos y emprendedores.

Bajo la dirección del catedrático Alfonso Ureña, el seminario ‘Emprende con IA: transforma tu negocio con Inteligencia Artificial’ enseñará a utilizar estas herramientas para captar clientes, mejorar estrategias de marketing, identificar nuevas oportunidades de mercado, desarrollar prototipos o aumentar la productividad.

Durante la inauguración de los cursos, el rector de la UJA, Nicolás Ruiz, destacó que esta formación responde a una necesidad inmediata del tejido empresarial.

«Aportamos una respuesta directa a necesidades empresariales del momento con un taller eminentemente práctico sobre IA, diseñado específicamente para que nuestras pymes, autónomos y emprendedores locales aprendan a integrar, de forma ágil y accesible, las tecnologías de la información emergentes en sus negocios, con el propósito de incrementar su competitividad en el mercado actual», afirmó.

El rector recordó además que las empresas que ya están incorporando la inteligencia artificial comienzan a obtener ventajas competitivas, por lo que la formación se convierte en un elemento estratégico para no quedarse atrás.

¿Qué nos está haciendo la vida digital?

Otro de los grandes ejes aborda una de las cuestiones que más preocupa actualmente a investigadores y profesionales: cómo afectan las pantallas, las redes sociales y la inteligencia artificial al bienestar psicológico.

El curso ‘Entorno y vida digital. Lo que nos da y lo que nos quita’, dirigido por Lourdes Espinosa Fernández, analizará tanto las oportunidades como los riesgos del ecosistema digital desde una perspectiva psicológica, educativa y social.

El programa abordará fenómenos como el ciberacoso, la adicción al juego, la dismorfia corporal digital, el aislamiento social o la manipulación algorítmica. También ofrecerá herramientas para detectar de forma temprana conductas de riesgo y promover un uso más consciente de la tecnología.

En palabras de Nicolás Ruiz, el objetivo es analizar «el impacto psicológico que la hiperconectividad, las redes sociales y la IA tienen en las nuevas generaciones«, uno de los grandes desafíos sociales de la actualidad.

La ciencia explica por qué funciona la magia

La tercera propuesta rompe con los formatos más tradicionales y demuestra cómo la investigación puede ayudar a comunicar mejor.

El curso ‘La neurociencia de la magia y el ilusionismo aplicada a la comunicación’, dirigido por Pedro Antonio García Ramiro, explora cómo los mecanismos cerebrales que utilizan los magos para captar la atención pueden aplicarse a la docencia, las presentaciones profesionales o la divulgación científica.

La formación mostrará cómo despertar la curiosidad del público, mantener su atención y construir mensajes más memorables combinando conocimientos de neurociencia y técnicas del ilusionismo.

Formación para afrontar una sociedad en transformación

Durante la inauguración, Nicolás Ruiz defendió el papel de la universidad como espacio para analizar con rigor los cambios tecnológicos que vive la sociedad. «No podemos ser meros espectadores de la historia; nuestra misión es guiarla», afirmó.

El rector advirtió de que la universidad debe responder a un contexto marcado por «la polarización, la sobreinformación y los desafíos éticos que plantean las nuevas tecnologías», convirtiéndose en un espacio donde el pensamiento crítico permita comprender mejor los cambios que está provocando la digitalización.

En este sentido, aseguró que la formación permanente ya no constituye una opción, sino una herramienta imprescindible para mejorar la competitividad empresarial, impulsar la innovación y afrontar los retos económicos y sociales del futuro.