Más de 150 estudiantes de los colegios de La Almadraba de Alicante y del Manuel Antón de Mutxamel han implementado materiales y herramientas sobre nanotecnología y han diseñado una maqueta 3D de un nanorobot para solucionar un reto global relacionado con la Agenda 2030, como la detección y tratamiento de enfermedades, la eliminación de contaminantes, etc.

La participación de los escolares está coordinada por la Universidad de Alicante (UA), que forma parte del proyecto nacional “El legado de Nanoinventum”, con el objetivo de despertar vocaciones científicas y acercar la nanotecnología a la enseñanza primaria.
Desde el pasado mes de julio, los investigadores del Instituto Universitario de Materiales (IUMA) y del Departamento de Química Física, Raúl Berenguer y Francisco J. Lloret, y los profesores del Departamento de Innovación y Formación Didáctica de la UA, Copelia Mateo y Javier Fernández, están llevando a cabo varias acciones prácticas y formativas con alumnado y profesorado de Alicante para fomentar el interés por el mundo de la nanoescala.
Nanotecnología como motor de innovación
En una sociedad en constante revolución científica, las nanociencias y la nanotecnología se proyectan como un motor de innovación con un potencial económico y social que podría ascender a miles de millones de euros en la próxima década.
Sin embargo, trasladar estos conceptos, tan abstractos y ligados a instrumentos sofisticados, al mundo educativo supone un reto importante. En este marco, este proyecto que aúna a centros de toda España integra contenidos de nanotecnología, sostenibilidad y creatividad, combinados con formación de docentes y experiencias prácticas con alumnado.
Además, el proyecto presenta interesantes recursos como un curso en línea abierto y gratuito sobre nanotecnología para la formación del profesorado, la incorporación de nuevos experimentos innovadores y la organización de una yincana educativa basada en realidad mixta.














