La industria química busca nuevas formas de reducir su impacto ambiental sin renunciar a su capacidad de producción. Una de las vías pasa por electrificar parte de sus procesos y recuperar los catalizadores utilizados en ellos, de manera que la energía, los materiales y los productos puedan integrarse en procesos más eficientes y circulares.

Ese es precisamente uno de los objetivos del proyecto europeo FIREFLY, en el que participa la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y que reúne a universidades, centros de investigación y empresas de siete países europeos.
El proyecto persigue electrificar de manera sostenible una parte significativa de la cadena de valor de la industria química, teniendo en cuenta no solo los aspectos ambientales, sino también los económicos y sociales.
La Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas de la UCLM, en el Campus de Ciudad Real, ha acogido la reunión de coordinación del proyecto, que se encuentra ya en la fase final de su ejecución, iniciada en enero de 2023 y prevista hasta diciembre de 2026.
Del reciclaje de catalizadores a nuevos productos químicos
FIREFLY desarrolla un concepto basado en llevar “de la energía al catalizador y a los productos químicos mediante el reciclaje electroquímico de catalizadores”.
La idea es utilizar tecnologías electroquímicas para recuperar y reutilizar catalizadores, elementos fundamentales en numerosos procesos químicos, y combinarlas con sistemas energéticos que permitan avanzar hacia procesos más eficientes, circulares y respetuosos con el medioambiente.
En este proyecto participa la UCLM a través de los profesores del Departamento de Ingeniería Química Justo Lobato y Manuel Andrés Rodrigo, vinculados al grupo de investigación Tecnología Química y Medioambiental (TEQUIMA).
Durante la reunión celebrada en Ciudad Real, los socios del proyecto han presentado y analizado los últimos resultados de sus investigaciones. El encuentro también ha permitido conocer directamente las infraestructuras desarrolladas por los investigadores de la UCLM.
Dos plantas piloto para recuperar catalizadores
Los participantes en la reunión han visitado las instalaciones del Departamento de Ingeniería Química en el Instituto de Tecnología Química y Medioambiental (ITQUIMA) de la UCLM. Allí se han instalado dos plantas piloto destinadas a la recuperación electroquímica de catalizadores, junto con un sistema de gestión energética desarrollado por el propio Departamento para suministrar energía a estas instalaciones.
Estas infraestructuras permiten llevar a una escala más cercana a la industrial las tecnologías que se investigan dentro de FIREFLY y estudiar cómo pueden integrarse diferentes procesos de generación, almacenamiento y suministro energético.
El objetivo es avanzar desde el desarrollo experimental hacia soluciones que puedan llegar a utilizarse en la industria química, analizando tanto su funcionamiento como sus posibilidades de transferencia tecnológica.
Una tecnología pensada para llegar a la industria
El encuentro de Ciudad Real no ha reunido únicamente a investigadores. También han participado representantes de empresas y centros tecnológicos relacionados con los sectores químico e industrial procedentes de países como Japón, España y Grecia, entre otros.
Su presencia ha permitido analizar los principales retos y oportunidades de las tecnologías electroquímicas desarrolladas en FIREFLY, así como estudiar sus posibles ventajas y su aplicación a escala industrial.
Esta conexión entre investigación y empresa resulta especialmente importante para un proyecto cuyo objetivo no es únicamente desarrollar nuevas tecnologías en el laboratorio, sino avanzar hacia procesos que puedan incorporarse a la cadena de valor de la industria química.
Un proyecto europeo de 11 millones de euros
FIREFLY se enmarca en Horizonte Europa, el programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea para el periodo 2021-2027, y cuenta con 16 socios de siete países.
El proyecto está coordinado por el Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica (VITO), de Bélgica, y dispone de una financiación total de 11 millones de euros.
Dentro de esta iniciativa, el grupo TEQUIMA de la Universidad de Castilla-La Mancha ha recibido 570.000 euros para desarrollar diferentes líneas de investigación relacionadas con el uso de energías renovables y las tecnologías electroquímicas.
Entre ellas se encuentran la investigación de fuentes de energía renovables, la modelización de procesos de generación, almacenamiento y suministro energético y la producción electroquímica de peróxido de hidrógeno utilizando electrocatalizadores reciclados.
Este último aspecto conecta directamente con uno de los grandes objetivos de FIREFLY: aprovechar la electricidad y el reciclaje de materiales para desarrollar procesos químicos que reduzcan el consumo de recursos y mejoren la eficiencia de la industria.
La investigación de la UCLM forma así parte de un proyecto europeo que busca avanzar hacia una industria química más electrificada y circular, combinando energías renovables, tecnologías electroquímicas y recuperación de catalizadores con el objetivo de facilitar su futura aplicación industrial.












