El turismo deportivo, una vía para desestacionalizar el turismo en la Comunidad Valenciana

El turismo deportivo puede convertirse en una herramienta para desestacionalizar la actividad turística en la Comunidad Valenciana, siempre que el territorio sea capaz de transformar sus recursos deportivos y turísticos en productos estructurados, profesionales y sostenibles. Esta es una de las principales conclusiones del encuentro celebrado en la Universidad de Alicante (UA), que ha reunido a representantes de las administraciones públicas, la universidad, las federaciones deportivas y el tejido empresarial para analizar el futuro de este sector.

Rates, en Alicante, atrae cada año a miles de ciclistas europeos atraídos por el buen tiempo y los servicios turísticos disponibles. Foto: blancabikes.com.

Bajo el título Turismo deportivo en la Comunidad Valenciana. Retos y claves para un desarrollo ambiental, social y económicamente sostenible, el encuentro ha puesto sobre la mesa las oportunidades que ofrece este segmento turístico, pero también los retos que debe afrontar para consolidarse como una actividad capaz de generar beneficios económicos y sociales durante todo el año.

El turismo deportivo puede ayudar a repartir la actividad turística durante todo el año

La desestacionalización del turismo ha sido uno de los elementos destacados durante el encuentro. La posibilidad de atraer visitantes vinculados a competiciones, eventos y actividades deportivas fuera de los periodos de mayor afluencia turística convierte al deporte en una vía para diversificar la actividad y aprovechar los recursos del territorio durante más meses del año.

Los expertos reunidos en la Universidad de Alicante han destacado el elevado potencial de la Comunidad Valenciana para el turismo deportivo, gracias a factores como su clima, conectividad, instalaciones deportivas, oferta de alojamiento y la celebración de numerosos eventos y actividades a lo largo del año.

Esta combinación de recursos proporciona una base favorable para desarrollar productos turísticos vinculados al deporte. Sin embargo, los participantes han advertido de que “disponer de recursos deportivos y turísticos no implica necesariamente contar con un producto de turismo deportivo estructurado”.

La clave, por tanto, pasa por avanzar desde iniciativas que en ocasiones aparecen fragmentadas hacia una oferta capaz de integrar deporte, alojamiento, restauración, ocio y otros servicios turísticos. De esta manera, los eventos y actividades deportivas pueden convertirse en una experiencia turística completa y contribuir a generar actividad económica más allá de los tradicionales periodos de mayor demanda.

De los recursos deportivos a un producto turístico profesionalizado

Uno de los principales retos identificados durante la jornada es precisamente la profesionalización del turismo deportivo. La Comunidad Valenciana dispone de instalaciones, eventos y recursos suficientes para desarrollar este tipo de turismo, pero los expertos consideran necesario mejorar su articulación para convertirlos en productos comercializables.

Para ello resulta fundamental la colaboración entre los distintos agentes que intervienen en el territorio. Municipios, federaciones, clubes, empresas y administraciones públicas deben trabajar de forma coordinada para diseñar propuestas capaces de conectar la práctica deportiva con el resto de la oferta turística.

“La coordinación entre municipios, federaciones, clubes, empresas y administraciones aparece como uno de los principales retos pendientes”, han asegurado los participantes. Esta cooperación permitiría aprovechar mejor los eventos deportivos y generar productos que incorporen alojamiento, gastronomía, ocio y otros servicios, aumentando así su capacidad para atraer visitantes y prolongar su estancia.

Medir el impacto económico, ambiental y social del turismo deportivo

El crecimiento del turismo deportivo también plantea la necesidad de conocer con precisión sus efectos sobre los destinos. Otro de los grandes ejes del encuentro celebrado en la UA ha sido, por ello, la medición de los impactos económicos, ambientales y sociales de esta actividad.

Los participantes han reclamado sistemas de información e indicadores que permitan evaluar los resultados de los eventos y actividades deportivas más allá del número de visitantes o del gasto generado.

Contar con estos datos puede ayudar a orientar las decisiones de las administraciones y las empresas, justificar inversiones, captar patrocinadores y valorar aspectos como la convivencia con la población residente o el legado que los eventos dejan en el territorio.

Esta información resulta especialmente relevante cuando se plantea el turismo deportivo como una herramienta de desestacionalización turística, ya que permite determinar hasta qué punto las actividades desarrolladas fuera de los periodos de mayor demanda generan realmente nuevos flujos de visitantes y beneficios para los destinos.

Un turismo deportivo sostenible y conectado con la población local

El objetivo no es únicamente generar actividad económica. Los organizadores han subrayado que el desarrollo del turismo deportivo debe incorporar también criterios de sostenibilidad ambiental y social y procurar que sus beneficios lleguen a la comunidad local.

Entre los posibles legados asociados a esta actividad se han señalado la educación, la promoción de la actividad física, el intercambio cultural, el uso de las instalaciones deportivas por parte de la ciudadanía y la creación de nuevas oportunidades empresariales.

De este modo, los eventos deportivos pueden tener efectos que permanezcan en el territorio una vez finalizada la competición o la actividad turística. El reto consiste en conseguir que el visitante y la población local puedan beneficiarse de unas infraestructuras, servicios y oportunidades que formen parte de una estrategia turística de mayor alcance.

Formación, digitalización y datos para consolidar el sector

La jornada también ha puesto el foco en los cambios que necesita el sector del turismo deportivo para consolidarse. La profesionalización, la formación y la digitalización aparecen como elementos fundamentales para mejorar la capacidad de los destinos y las empresas a la hora de diseñar, promocionar y comercializar sus productos.

A ello se suma la necesidad de compartir datos entre los diferentes actores. Disponer de información común permitiría conocer mejor la demanda, evaluar los resultados de las iniciativas y tomar decisiones fundamentadas sobre futuras inversiones y actividades.

En este contexto, la colaboración entre el ámbito universitario, las administraciones, las federaciones deportivas y el tejido empresarial se presenta como uno de los elementos necesarios para avanzar hacia un modelo de turismo deportivo más estructurado.

La Comunidad Valenciana busca convertir sus recursos en productos turísticos

La conclusión de los expertos reunidos en la Universidad de Alicante resume el principal desafío del sector: la Comunidad Valenciana cuenta con los recursos necesarios, pero debe transformarlos en productos turísticos capaces de generar valor y hacerlo de forma sostenible.

Los participantes han señalado que “la Comunidad Valenciana dispone de importantes recursos para posicionarse en turismo deportivo, pero su desarrollo sostenible requiere transformar esos recursos en productos, medir sus resultados y reforzar la colaboración y el compromiso entre todos los actores implicados”.

La jornada ha contado con las intervenciones de los catedráticos, personal docente e investigador y expertos Juan Llopis Taverner, Francisco Fresno Llopis, José Francisco Perles Ribes, Remedios Cerdán Plá, Felipe Martínez Martínez, José Antonio Pérez Turpin, María José Gomis Gomis, Francisco Monllor Fuster y Francisco Lledó Martínez.