Las primeras placas solares que además almacenan energía

Las primeras placas solares que además almacenan energía

Evaluación del nuevo material para las placas solares.
Evaluación del nuevo material para las placas solares.
Evaluación del nuevo material para las placas solares.

Un grupo de investigación de la Universidad de Málaga ha desarrollado una nueva generación de placas solares que generan y almacenan energía. Además, son placas transparentes que puede sustituir a los actuales cristales de las ventanas. Esta nueva tecnología acerca todavía más el autoabastecimiento y la clave de su éxito reside en el material del que están hechas. 

El autoabastecimiento energético era una idea algo difusa hace tan solo unos años. Ahora se ha convertido en una realidad cada vez más asentada, gracias al avance tecnológico, que ha posibilitado soluciones con las que poder desconectarse de la red eléctrica y abastecerse con la energía que generan la nueva generación de placas solares.

A pesar de las restricciones del Gobierno a esta realidad, que intentan penalizar con un cuota destinada al mantenimiento de la red eléctrica y conocida popularmente como ‘impuesto al Sol’, la nueva tendencia de autoabastecimiento energético es una realidad imparable.

Placas solares, solución para el autoabastecimiento

La reducción del coste de las placas fotovoltaicas, su mayor capacidad para la producción de energía y la nueva generación de baterías hacen posible disfrutar de una energía limpia y gratuita, independiente de la que se mueve por las redes convencionales.

La necesidad de reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera está incentivando esta tendencia y facilita el nacimiento de nuevas tecnologías que contribuyen a la reducción de la factura energética de los edificios.

Composición de las nuevas placas solares.
Composición de las nuevas placas solares.

Nuevo material, clave en estas placas solares

Una de las tecnologías más modernas está ahora mismo en manos de investigadores del Laboratorio de Materiales y Superficies de la Universidad de Málaga, que coordina el catedrático de Física Aplicada, José Ramos Barrado. Este grupo de investigación trabaja en el desarrollo de una nueva generación de placas solares que, además transformar la energía solar en eléctrica, son capaces de almacenarla.

Es un paso muy importante en el campo de las renovables y en la apuesta por un sistema energético sostenible. De momento, explican estos investigadores, se trata de una tecnología incipiente, cuyo nivel de producción de energía es relativamente bajo si se compara con las placas fotovoltaicas actuales. Sin embargo, al igual que la tecnología que hay ahora en el mercado, basada en el silicio, las placas de nueva generación en las que trabaja este grupo de la Universidad de Málaga registrarán una evolución muy importante, a medida que se vaya afinando la tecnología, empresas del sector pongan dinero sobre la mesa y se vuelquen en su desarrollo.

Fotocondensadores muy potentes

El catedrático de Ingeniería Química de la UMA, Francisco de Paula Martín Jiménez, explica que la clave de esta nueva generación de placas solares reside en el uso de fotocondensadores, una tecnología que no es nueva, ya que se conoce desde los años 50, pero a la que se le ha buscado un uso realmente novedoso.

Gracias a estos dispositivos, las nuevas placas consiguen generar energía, como lo hacen las actuales fotovoltaicas, y dan un paso más al almacenarla, para su consumo no instantáneo. En estas nuevas placas se unen las propiedades de la fotovoltaica para la producción de mucha energía en poco tiempo y la química de las baterías, que permite almacenarla y liberarla de manera controlada, explica este investigador del Laboratorio de Materiales y Superficies.

Además de producir y almacenar energía, estas nuevas placas son transparentes. Es una característica muy novedosa, que amplía el abanico de uso, ya que pueden ubicarse en las ventanas o acristalamientos de cualquier edificio. Hasta ahora, las ventanas funcionaban como aislantes del exterior desde el punto de vista térmico, pero con estas nuevas placas pueden contribuir a la generación de energía del propio edificio.

Evaluación del nuevo material para las placas solares.
Evaluación del nuevo material para las placas solares.

Nuevas placas solares que se suman al mix energético

Esta tecnología basada en fotocondensadores no viene a sustituir a la que actualmente se utiliza, sino más bien a complementarla y a incrementar el mix energético con el que se puede hacer realidad contar con edificios energéticamente autosuficientes.

Por el momento, y con los resultados obtenidos en las pruebas de laboratorio, estas nuevas placas solares transparentes podrían contribuir al sostenimiento de la iluminación del edificio, un apartado en el que en tan solo unos años se ha conseguido reducir enormemente el consumo gracias a la tecnología led o a las lámparas eficientes que han dejado totalmente obsoletas las lámparas de hilos de 70 o 100 watios que se empleaban hace tan solo unos años, y que todavía se utilizan en algunos hogares.

“Exploramos un camino nuevo”, dice Martín Jiménez; este grupo sienta las bases de una nueva tecnología que tendrá que ser desarrollada por la industria, un proceso que llevará todavía muchos años y también la inversión de millones de euros.

Interés de la industria de las renovables

¿Y qué tecnología no ha empezado así? No hay que remontarse muchos años atrás cuando salieron al mercado las primeras placas fotovoltaicas, con una capacidad de producción energética irrisoria, si se compara con las actuales. El interés del mercado se ha encargado de generar una demanda que ha revertido de forma directa en el desarrollo de los sistemas de producción de energías renovables, tal y como esperan los investigadores malagueños que ocurran con este nuevo modelo de placas solares en las que están trabajando.

Con esta investigación, el grupo de la Universidad de Málaga aporta una innovación con la que combatir al gigante chino, que en la actualidad fabrica la mayoría de las placas solares que se instalan en todo el mundo, a costa de la tecnología desarrollada por empresas europeas, entre ellas, Isofotón, compañía malagueña pionera en el mundo que no pudo con los precios asiáticos.

Fotovoltaica, primeros pasos del Laboratorio de Materiales

El estudio de la célula fotovoltaica fue el inicio de este laboratorio de la Universidad de Málaga que avanza hacia el campo, aún por explotar, de los fotocondensadores. No obstante, junto al Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid, aborda también la caracterización de células de alta eficiencia para la consecución de una energía fotovoltaica de tecnología más alta.

La preparación de materiales de cerámica nanoestructurados que utilizan hidrógeno como combustible, capaces de transformar la energía química en eléctrica, es otra de las líneas de trabajo del grupo, que logra, a través de procesos físicos y químicos, prototipos no contaminantes de alta eficiencia y resistencia.

 

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