El suelo, la primera capa de la vida cada vez más amenazada

El suelo, la fina capa de materia fértil que recubre la superficie de la Tierra, requiere de cientos de años de evolución para ser formado. Sin embargo, debido a manejos inadecuados, se puede acelerar su pérdida por la acción del viento o la lluvia en tan solo un momento. Por ello, la conservación del suelo debe plantearse como una prioridad universal, más aún teniendo en cuenta que debido a los factores de degradación, como por ejemplo la erosión, superan el ritmo de formación del suelo. En este contexto, es clave concienciar a la ciudadanía sobre el valor del suelo y fomentar buenas prácticas agrícolas, además de incrementar los esfuerzos destinados a la conservación.

El estudio de las cárcavas es fundamental para conocer la evolución de los suelos. Foto: Alejandro Muñoz (Ayuda CSIC-Fundación BBVA)

Coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Conservación del Suelo, que se celebra este 7 de julio, el Laboratorio de Erosión del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) quiere recordar la importancia de conservar el suelo, este gran “ser vivo” que sostiene la vida y que está en peligro.

Estrategias para conservar el suelo

El Laboratorio de Erosión del IAS-CSIC viene desarrollando distintos proyectos y trabajos enfocados en aplicar el conocimiento científico-técnico para la conservación del suelo y el agua. Entre dichos proyectos, algunos de los cuales se llevan a cabo en colaboración con otros centros de investigación como la Universidad de Córdoba o el IFAPA, cabe destacar el proyecto MARVIC, que tiene como propósito diseñar y probar un marco armonizado y adaptado a contexto específicos para el monitoreo, informe y verificación de los cambios en las reservas de carbono del suelo y las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura.

“Este esfuerzo busca apoyar las regulaciones del Marco de Certificación de Eliminación de Carbono de la Unión Europea, un paso clave para impulsar las actividades de captura de carbono y fortalecerla confianza en los esquemas europeos de cultivo de carbono”, explica el investigador José Alfonso Gómez, responsable del mencionado grupo de investigación.

En esta línea destaca el papel del olivar andaluz como sumidero de carbono y generador de beneficios ambientales, económicos y culturales. “Su gestión sostenible permite almacenar carbono, mejorar el suelo y conservar la biodiversidad. De ahí que se quiera caracterizar el impacto de la agricultura regenerativa en el estado del suelo y el estado nutricional del olivo, así como estimar la biomasa área, radicular y el carbono del suelo con el fin de mejorar el manejo agronómico, orientar programas de mejora genética y evaluar su papel en la mitigación del cambio climático”, remarca Gómez.

Vista aérea de cárcavas en un olivar. Alejandro Muñoz (Ayuda CSIC-Fundación BBVA).

Estudio de la evolución de los suelos

Otra línea de investigación en la que trabajan los investigadores del IAS-CSIC es el análisis de ortofotos históricas desde 1956 hasta la actualidad para el estudio y reconstrucción de los procesos erosivos que han dado lugar a la formación de grandes cárcavas en la campiña de Córdoba.

“La delimitación de las cárcavas a partir de ortofotos históricas ha permitido determinar los volúmenes erosionados a lo largo siete décadas, relacionándolos con los cambios de cultivos agrícolas y de manejo del suelo, así como con las precipitaciones máximas registradas en cada periodo. Los trabajos realizados han permitido diseñar un sistema simplificado para el dimensionamiento de diques de contención para la corrección de cárcavas”, apunta el responsable del Laboratorio de Erosión.

Por otra parte, y en colaboración con la plataforma de suelos SoilBio del CSIC, el grupo de investigación ha desarrollado una Guía de Estructura del Suelo con un enfoque teórico-práctico y dirigida a estudiantes y personas interesadas en las ciencias agrarias. Gómez subraya que “la guía busca facilitar el reconocimiento, conservación y regeneración de la estructura del suelo, esencial para la retención del agua, fertilidad y salud del ecosistema agrícola”.

Asimismo, en el marco del Grupo Operativo Biolivar, se han elaborado sendas guías prácticas, una “Guía de apoyo a la toma de decisiones para la implantación de cubiertas vegetales en olivar”, que incluye una calculadora de costes y criterios de decisión, y una “Guía de evaluación de erosión en olivar”, con herramientas estandarizadas para valorar el riesgo de erosión hídrica y ofrecer recomendaciones adaptadas.

Las mediciones periódicas permiten conocer el estado de salud de los suelos de olivar. Foto: Alejandro Muñoz (Ayuda CSIC-Fundación BBVA).

Esta labor investigadora ha tenido su reflejo también este año en la defensa de la tesis doctoral de Ahsan Maqbool, que exploró principalmente el impacto de la contaminación plástica en las propiedades del suelo, con un enfoque en los microplásticos y los plásticos biodegradables.

El Laboratorio de Erosión del IAS-CSIC también mantiene colaboraciones a nivel internacional. En este ámbito, se han estrechado lazos con la Universidad Técnica Checa (República Checa), a partir de un proyecto enfocado a la modelización espacialmente distribuida de los procesos erosivos y de deposición con el objetivo de extraer información valiosa a nivel de parcela y escalarla a nivel de paisaje.

También se ha fortalecido la relación con China, mediante visitas y estancias con instituciones como Universidad Normal de Pequín (Zuhai), la Universidad Forestal de Pequín, y la Universidad del Noroeste (Xi’an), compartiendo conocimientos en torno al manejo agrícola y el modelado de la erosión.

Junto a todo lo anterior, el grupo también desarrolla una importante labor de divulgación. Así, ha participado en eventos como la Noche Europea de los Investigadores, Café con Ciencia (Universidad de Granada) y el Paseo por la Ciencia, buscando la transmisión de conocimiento y de la importancia que merece la conservación de suelos a los más jóvenes y no tan jóvenes.

En lo que a divulgación se refiere, los investigadores del IAS-CSIC han participado también en distintos congresos y exposiciones a nivel nacional, como Agro-HUB y Expoliva, e internacional, destacando su presencia en la Unión Europea de Geociencia. “La participación en estos espacios resulta fundamental, ya que permite compartir los avances y resultados de las investigaciones con la comunidad científica y sectores estratégicos de la sociedad”, destaca José Alfonso Gómez.