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El futuro de las carreras de ciencias de la salud

Artículo elaborado por la Fundación CYD.

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La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha generado un punto de inflexión en las carreras de ciencias de la salud, aumentando la valoración y el reconocimiento en áreas de investigación, ciencia, medicina, innovación y atención primaria. La demanda de perfiles especializados en sanidad se ha incrementado, incidiendo directamente en la planificación de los jóvenes que se están formando o que quieren estudiar una carrera relacionada a la salud. Dialogamos con decanos y vicedecanos de las facultades de Enfermería, Medicina, Farmacia y Trabajo Social para conocer los cambios en materia educativa y las preocupaciones que enfrentan los futuros profesionales. 

La aparición del Covid-19 ha sido sido totalmente inesperada para el mundo entero y ha supuesto cambios en todos los sectores, provocando también una disrupción en la educación superior, no sólo en lo referido al curso vigente, sino a la evolución que pueden tener en el futuro los contenidos de algunas titulaciones así como también la modalidad de enseñanza y las alternativas a los módulos prácticos.

En España, el año académico 2020 estuvo signado por una pandemia que obligó a cerrar las aulas, a rediseñar las prácticas presenciales y a instaurar nuevas dinámicas de evaluación online. De cara al futuro, la pregunta que persiste está relacionada directamente con los nuevos formatos de enseñanza que puedan implementarse para formar profesionales capaces de afrontar otra emergencia como ésta. Profesores, doctores y responsables de las actividades académicas de algunas facultades de ciencias de la salud reflexionan sobre el impacto del coronavirus en sus instituciones. 

Enfermería

“De la noche a la mañana, nos vimos obligados a transformar la docencia presencial en online, y buscar una solución a la suspensión de las prácticas clínicas. Esta situación ha requerido un gran engranaje y coordinación de todos los niveles: hemos trabajado en el soporte informático para dotar y mejorar infraestructuras que permitieran el desarrollo telemático de la docencia así como brindar apoyo al profesorado en este nuevo escenario”, sostiene Nelia Soto Ruiz, Vicedecana Responsable del Grado en Enfermería de la Universidad Pública de Navarra.

En la jornada de bienvenida de cada año, Nelia Soto formula la misma pregunta a los estudiantes de primer curso: “¿Por qué habéis decidido estudiar Enfermería?”. Las respuestas no difieren: el carácter vocacional y asistencial siempre está presente. “Es indudable el papel que tienen las enfermeras/os en políticas de salud. Una reivindicación que se ha hecho más manifiesta con la campaña Nursing Now, y que destaca la actividad del personal de enfermería tanto en promoción de la salud, como en la prevención, el tratamiento, los cuidados y, principalmente, su cercanía a la comunidad”, reconoce Nelia Soto Ruiz.

Por su parte, Cristina Monforte Royo, Directora del Departamento de Enfermería y Presidenta de la Conferencia Nacional de Decanos de Enfermería de la Universitat Internacional de Catalunya, considera que el coronavirus se ha instalado en la agenda social de manera preeminente: en el modo en que se impartirá la docencia el curso que viene, en las prioridades de investigación, en la previsión de los practicums en ciencias de la salud, en la forma en que se preparará a los estudiantes de Enfermería, en la gestión y atención de la pandemia, en la formación continua de los profesionales y en la generación de nuevos protocolos o formas de trabajo acordes a las indicaciones de salud pública. 

Según detalla Cristina Monforte, la pandemia del Covid-19 ha modificado completamente la dinámica universitaria en todas las disciplinas, muy especialmente en las carreras de ciencias de la salud debido a la suspensión de las prácticas y de los laboratorios de simulación clínica: “La declaración de estado de alarma y suspensión de las clases fue casi automática, por lo que no pudo preverse la organización de la docencia no presencial. A pesar de la improvisación, el resultado obtenido es satisfactorio, nos ha obligado a innovar. En la UIC hemos incorporado a los estudiantes en las decisiones, nos hemos anticipado a sus necesidades y hemos intentado consensuar con ellos las mejoras, sugerencias y decisiones”.

En la UIC también preguntan a los estudiantes los motivos para estudiar Enfermería, pero no solo en el ingreso sino también al finalizar el último curso. “Su respuesta está más modulada y matizada, es más profunda y llena de contenido. Son capaces de ponerse al lado del que sufre. Saben que no todos los pacientes se curan, que muchos fallecen, que hay dolor, sufrimiento, desesperanza. Pero tienen herramientas para contribuir a ¨cuidar siempre¨ aunque ya no se pueda curar, y a intentar devolver la esperanza y el confort hasta el final. Estos aspectos los tienen muy integrados y saben que forma parte de su ¨ser¨ enfermero”, reflexiona Cristina Monforte.

En línea con ello, desde la Universidad de Navarra confirman que el grado en Enfermería se ha hecho más visible a raíz de la nueva normalidad provocada por el coronavirus. Además, al quedar evidenciado el peso que este ámbito tiene en el sistema sanitario, han aumentado las solicitudes para estudiar dicha carrera. 

Según detalla la Decana de la Facultad de Enfermería de UNAV, Mercedes Pérez Díez del Corral, 63 estudiantes de dicha institución han trabajado durante la pandemia con contrato de auxilio sanitario. “La experiencia ha sido muy positiva. Sin embargo, al experimentar la importancia que tiene su profesión en el sistema sanitario, y ver la carencia de recursos humanos y materiales, les preocupa no poder dar al paciente la atención que merecen. Algunos manifiestan que la enfermería tiene que aportar ideas y soluciones en las políticas de salud por ser los que conocen directamente la realidad del sistema. La atención primaria es esencial para tener un sistema fuerte. Prevenir y cuidar a los más vulnerables hace a la enfermería comunitaria”.

Fisioterapia

Desde la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Salamanca también detallan los cambios que han atravesado durante estos meses del estado de alarma, pasando de una enseñanza presencial a actividades prácticas simuladas mediante la presentación y resolución de casos clínicos digitales. 

Fausto José Barbero Iglesias, Decano de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la USAL considera que ambos ámbitos de conocimiento serán primordiales en la nueva fase de prevención y seguimiento de los casos de Covid-19 que puedan surgir. “Hay que seguir concienciando a la población de que este problema está por resolverse y que la mejor solución que tenemos hasta el momento es la prevención del contagio partiendo de una hipotética situación de que todos podemos ser portadores del virus y por lo tanto debemos extremar las medidas de protección”. 

Sin embargo, la mirada de Fausto Barbero respecto a la elección que los futuros estudiantes hagan respecto a una carrera u otra debe ser por vocación. “No podemos permitirnos que por moda nuestros jóvenes elijan una profesión de estas características, ya que ante una situación tan extrema como la que hemos vivido el sistema no hubiera aguantado sin grandes profesionales llenos de vocación”.

Según detalla el Decano de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la USAL, la empleabilidad de los estudiantes se ha visto afectada de manera positiva. “La inmensa mayoría de los recién egresados está trabajando, eso sí, muchos supliendo las bajas de los compañeros infectados. Esperemos que los servicios públicos de salud y nuestros políticos refuercen el sistema con la contratación del personal necesario mediante contratos fijos y no de interinidad, sustitución o refuerzo”, reclamó Barbero.

Farmacia

La crisis sanitaria también ha impactado en el ámbito de Farmacia. En la Universidad Complutense de Madrid, se han desarrollado e implantado nuevas estrategias docentes y evaluativas para pasar de un modelo presencial a uno no presencial en tiempo record. “Sin duda, ha supuesto un reto tecnológico en una universidad tan grande como la nuestra, pero estamos orgullosos de haber superado los obstáculos ya que hemos conseguido finalizar el curso cumpliendo con los objetivos previstos antes de la situación sobrevenida por el Covid-19”, ha enfatizado Irene Iglesias, Decana de la Facultad de Farmacia.

Irene Iglesias es, además, profesora y doctora en Farmacia y su mirada es esperanzadora respecto al futuro de los farmacéuticos; profesión que según ella se verá reforzada tras la nueva normalidad: “Ante una crisis sanitaria como la que estamos viviendo, son las profesiones sanitarias como Farmacia las que cobran mayor relevancia, volviéndose más necesarias que nunca. En estos momentos de crisis, la población mundial fija su atención en los centros de investigación, universidades e industrias farmacéuticas y su lucha por obtener una vacuna”.

La principal preocupación de los estudiantes que se encuentran finalizando la carrera de Farmacia en la UCM está centrada en la búsqueda de la mejor opción laboral y formativa. Debido a las diversas posibilidades de empleabilidad que presenta este ámbito (biológico, químico y/o sanitario), la crisis sanitaria ha hecho que se acentúe la preferencia por esta titulación. “Hoy más que nunca, el farmacéutico se ha convertido en uno de los pilares de nuestra sociedad. Esta crisis sanitaria pasará y será gracias a los profesionales sanitarios que están cuidando de los enfermos, articulando políticas sanitarias adecuadas, y de los investigadores, muchos de ellos farmacéuticos, que trabajan sin descanso para conseguir nuevos tratamientos”, puntualizó Irene Iglesias.

Medicina

La pandemia y el subsiguiente estado de alarma supuso también una rápida adaptación en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat de Barcelona. Las clases, así como las evaluaciones, pasaron a desarrollarse telemáticamente, y las prácticas se sustituyeron por simulaciones o análisis de casos dada la suspensión total de las visitas clínicas. “Un buen número de alumnos de Medicina han trabajado como voluntarios en hospitales y centros sanitarios, lo que les ha servido (y se ha convalidado) como una práctica excepcional, de enorme valor personal y profesional para todos ellos. Es un orgullo tener este tipo de alumnos en nuestra Facultad”, ha expresado su Decano, Antoni Trilla.

Sin embargo, su mirada respecto a la vocación es muy análitica ya que, si bien reconoce que se ha hecho público el valor de la profesión sanitaria y la voluntad de servicio a la sociedad, los futuros estudiantes que elijan Medicina deberían hacerlo por los valores básicos y “no por los aplausos o por la imagen de héroes”: “Se estudia Medicina para ser buena persona y buen médico. Hay que hacer el trabajo de cada día y luego estar orgullosos de haberlo hecho bien, en condiciones ordinarias o como ahora, en condiciones extraordinarias”.

De hecho, según Antoni Trilla, la salud pública siempre ha sido “la cenicienta del sistema sanitario” pero ahora, producto de la pandemia, se ha visto desbordada y la sociedad ha tenido que reconocer su importancia estratégica. “Espero que entre los alumnos de Medicina se despierten algunas vocaciones profesionales que permitan reclutar futuros especialistas en medicina preventiva y epidemiología. Los futuros universitarios deberán tener, por encima de todo, la voluntad de servicio a la sociedad y de atención a las personas (pacientes y familias), puntualizó el Decano de Medicina y Ciencias de la Salud de la UB. 

Carlos Sánchez Ferrer, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, coincide con este análisis. “Indudablemente, esta pandemia ha dejado clara la necesidad de mejorar la salud pública española. Además, es probable que influya de alguna manera en el prestigio de las profesiones sanitarias, que se han constituido como referente humano y moral de muchos jóvenes. En cualquier caso, siempre ha habido una gran demanda por el grado de Medicina, una profesión muy apreciada desde hace tiempo. El desafío para los próximos estudiantes será analizar y estudiar con detalle lo ocurrido para evitar que esta problemática se repita”.

Trabajo Social

Por último, hemos consultado con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universitat de Valencia-Estudi General para conocer en qué medida se ha visto afectada su enseñanza. Durante los últimos meses, las clases teóricas se desarrollaron de manera virtual a través de videoconferencias (sincrónicas y asincrónicas), así como también mediante tutorías grupales e individuales. Las prácticas externas se han realizado, en gran parte, con medidas sustitutorias aunque un alto porcentaje ha logrado hacerlo de manera presencial. 

Si bien Trinidad Gregori Monzón, Vicedecana de Movilidad, Relaciones Internacionales y de Grado en Trabajo Social, prefiere no predecir el futuro laboral de esta carrera, percibe que la empleabilidad de quienes obtengan el título quizá se vea incrementada debido al efecto negativo del coronavirus en forma de desigualdad y la exigencia de recursos de apoyo para un importante sector de la sociedad española. “El estudiantado de último curso está interesado en realizar unas prácticas externas que resulten interesantes, motivadoras, que ayuden a incrementar el conocimiento y en las que puedan participar activamente. Y, por supuesto, como cualquier estudiante que se encuentra a las puertas de terminar sus estudios, les interesa disponer de un título que les permita acceder a un puesto de trabajo que sea remunerado acorde a su titulación”.

Finalmente, Trinidad Gregori Monzó considera que la participación y presencia de las trabajadoras sociales ha demostrado ser imprescindible durante la pandemia; algo que podrá verse reflejado en un aumento de la demanda de la carrera, así como también en el incremento de plazas que se vayan ofertando a partir de la nueva normalidad. “Trabajo Social ha sido una de las profesiones fundamentales tanto en los centros sanitarios como en los servicios sociales. Ha sido esencial la atención social de las personas afectadas, directa o indirectamente, por los efectos negativos de la crisis sanitaria. El Trabajo Social tendrá un importante reto en las futuras evoluciones de la pandemia, en eventuales situaciones similares y en la gestión de las dificultades sociales que deriven de la Covid-19”.

Artículo elaborado por la Fundación CYD.

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