La batalla por la bioseguridad en Veterinaria de la UMU

La batalla por la bioseguridad en Veterinaria de la UMU

La Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia (UMU) cuenta con unos de los sistemas de bioseguridad o seguridad biológica más avanzados, que sus egresados incorporan en su actividad laboral.

La bioseguridad en un espacio de investigación y experimentación biológica es fundamental, pero lo es todavía más en un centro como la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, donde profesorado, estudiantes y personal de servicios están en contacto con animales y restos biológicos con potencial para transmitir enfermedades.

Protocolos y buenas prácticas de bioseguridad

El riesgo que supone trabajar en un espacio como éste es elevado. Es por ello que la Facultad de Veterinaria ha desarrollado una serie de protocolos y buenas prácticas, con los que ha minimizado cualquier riesgo de contagio. Y si bien otros centros universitarios tienen protocolos de bioseguridad específicos, ninguno de ellos es tan estricto como el de Veterinaria.

La bioseguridad es crucial en este centro, tal y como explica el decano, Gaspar Ros, de ahí que esté presente en todas las parcelas formativas de los estudiantes de esta Facultad. Y en la práctica totalidad de las asignaturas se trabaja sobre aspectos específicos de bioseguridad, a fin de evitar cualquier tipo de riesgos.

Estudiantes y profesores expuestos a enfermedades

Del mismo modo, la parte de seguridad, de la que se encarga el Vicedecanato de Comunicación, Internacionalización y Seguridad, dirigido por Laura del Río Alonso, tuvo un papel importante en la consecución de la acreditación de la Asociación Europea de Establecimientos de Educación Veterinaria (EAEVE), que solamente lucen una veintena de centros en toda Europa. Estudiantes, profesorado y personal de servicios están expuestos a enfermedades como la salmonelosis, toxoplasmosis, fiebre Q, entre otras muchas, que son transmitidas por los animales a los seres humanos.

Los animales son los responsables de la propagación del 60 por ciento de los 1400 patógenos humanos y del 75 por ciento de los emergentes. Estas enfermedades, también llamadas zoonosis son transmitidas por animales de compañía, de granja y también silvestres, por lo que estudiantes, profesorado y personal de servicios están en riesgo.

Sistema nuevo de información sobre bioseguridad

La Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia ha implantado un sistema de información sobre seguridad y prevención de riesgos, que está dando unos resultados excelentes. En la señalética se ofrece una información precisa de las actuaciones en materia de seguridad, con pautas a seguir antes, durante y después del trabajo en las diferentes áreas en las que el personal y estudiantes están en contacto con animales.

Cada espacio requiere un protocolo propio, porque no es lo mismo entrar en una zona de estabulación de animales, que hacerlo en un entorno donde se analizan restos biológicos, donde el peligro de transmisión de patógenos es muy elevado y las medidas de control deben extremarse.

De la misma manera, este año se ha adquirido un material nuevo para la mejora de la seguridad. Se trata de unas batas de trabajo diseñadas para minimizar los riesgos en laboratorio. Cuentan con unos sistemas de cierre en puños y cuello y de apertura fácil, que son los recomendadas por los expertos en Prevención de Riesgos Laborales.

Además, se ha establecido un protocolo de lavandería dentro del Centro para este nuevo material, de forma que esta vestimenta especial no puede salir de los laboratorios donde es usada, a menos que lo haga con los sistemas de contención adecuados y manipulados por personal técnico.

Tratamiento de residuos SANDACH

De la misma manera, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia es una de las que cuenta con un sistema de tratamiento de cadáveres y residuos de SANDACH (Subproductos Animales No Destinados a Consumo Humano) más avanzado, que se ha incorporado este año. Consta de un sistema de trazabilidad de los restos, que permite conocer su procedencia y los agentes a los que han estado expuestos. Del mismo modo, este sistema nuevo ha permitido la mejora de los circuitos de movimiento de este material, en los que se establecen unos sistemas de control más estrictos, que van desde la entrada del producto en el centro para su estudio hasta que es retirado por la empresa especializada, que se encarga de la gestión de estos productos.

La gestión de la bioseguridad en cada una de las zonas de la Facultad de Veterinaria es diferente, de ahí que el haya estructurado la señalética grandes apartados. El primero es el de información general, y sus indicaciones son de aplicación en todas las instalaciones. Los otros cuatro se aplican en las instalaciones pre-clínicas y clínicas, como es el Hospital Veterinario; las de producción animal, donde entra la Granja Docente;  y las de Ciencia de los Alimentos, como el matadero y la planta piloto. Estas normas, de obligado cumplimiento para todos los usuarios de las instalaciones, suponen una herramienta de máximo nivel para conseguir que la docencia y la investigación de desarrollen en un entorno seguro. Además, el alumnado las hace suyas y las incorpora a su práctica habitual una vez que han salido del centro y se incorporan al mercado laboral.

Gracias a estos sistemas innovadores, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia cumple así con la obligación de realizar un trabajo en las condiciones de seguridad adecuadas, al tiempo que refuerza la formación de su alumnado en una parcela fundamental. Y se posiciona como uno de los centros de docencia e investigación en Veterinaria y Tecnología de los Alimentos más avanzados del continente europeo.

NUEVA CAMPAÑA DE DONACIÓN DE CADÁVERES
El Vicedecanato de Comunicación, Internacionalización y Seguridad trabaja en una nueva campaña para incentivar la donación de cadáveres de animales para fines científicos.
Se trata de un modelo similar al que siguen las facultades de Medicina desde hace muchos años, y con el que se pretende que el alumnado de Veterinaria tenga a su disposición cadáveres de animales con los que realizar sus prácticas. Sin embargo, la puesta en marcha de esta campaña no es un asunto baladí, ya que esta práctica implica una serie de cuestiones a tener en cuenta, relacionadas con la bioseguridad. De ahí que Veterinaria tenga que afinar al máximo un protocolo adecuado, con el que se alcancen unos estándares de seguridad muy elevados.
Este sistema de donación viene a dar respuesta a la problemática surgida a partir de 2017 en la Región de Murcia, con la entrada en vigor de una normativa más restrictiva, para la regulación del sacrificio y el tratamiento de cadáveres de animales. Quienes se sumen a esta iniciativa, podrán despreocuparse de la gestión de los restos del animal y, al mismo tiempo, estarán contribuyendo a la formación de las nuevas promociones del Grado en Veterinaria de la Universidad de Murcia. Y todo, en unas condiciones de seguridad excepcionales, que garantizan el tratamiento adecuado y la puesta en marcha de los sistemas de prevención de riesgos más avanzados.

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