Sinestesia musical: cuando se ven colores y saborean canciones al escuchar música

Una canción puede tener un color, una melodía puede despertar una sensación gustativa e incluso una nota musical puede provocar el sabor de una fruta. Aunque habitualmente utilizamos estas expresiones como metáforas para describir nuestras emociones, para algunas personas estas experiencias son percepciones reales. Se trata de la sinestesia, un fenómeno neurológico en el que un estímulo asociado a un sentido desencadena una experiencia perceptiva relacionada con otro.

La sinestesia musical permite comprender cómo determinados sonidos pueden generar percepciones visuales, como colores asociados a notas concretas, o incluso sensaciones gustativas. Este fenómeno es objeto de estudio de la Neurociencia Cognitiva y ayuda a profundizar en el conocimiento de cómo el cerebro procesa la información sensorial y construye nuestra experiencia de la realidad.

¿Qué es la sinestesia y cómo se manifiesta al escuchar música?

La sinestesia es una particularidad de la percepción por la que la estimulación de un sentido puede desencadenar automáticamente una experiencia vinculada a otro. Aunque existen diferentes modalidades, una de las más conocidas es la sinestesia grafema-color, en la que algunas personas relacionan letras o números con colores específicos. Por ejemplo, pueden percibir la letra A de color rojo o el número 5 de color marrón.

Esta conexión entre sentidos también puede producirse a través de la música. Algunas personas ven colores cuando escuchan determinadas notas o melodías, mientras que otras experimentan sensaciones mucho menos habituales, como sabores asociados a sonidos concretos.

El investigador Juan Lupiáñez Castillo, miembro del Centro de Investigación Cerebro, Mente y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada (UGR) y garante de la Unidad de Excelencia María de Maeztu, explica este fenómeno en el nuevo capítulo del programa divulgativo Ciencia de repente.

“Solemos decir que la música tiene mucho color o que una canción tiene un sabor. Lo decimos de una forma poética, como metáfora para expresar que algo nos gusta o nos emociona. Pero algunas personas no es que hablen de esa manera, es que ven la realidad de esa forma”, explica el investigador.

Cuando una canción provoca colores y sabores reales

La relación entre música y percepción sensorial puede llegar a manifestarse de formas sorprendentes. Lupiáñez Castillo expone el caso de una persona que, al escuchar música, no solo percibía los sonidos, sino que también veía un color particular asociado a cada nota e incluso experimentaba determinados sabores.

Esta última modalidad resulta especialmente llamativa porque las sensaciones gustativas podían interferir en la percepción de otros estímulos relacionados con el sabor. Este tipo de experiencias apuntaba a que no se trataba simplemente de una asociación imaginada o de una manera figurada de describir la música, sino de una respuesta perceptiva real.

Así, una melodía puede convertirse en una experiencia que va más allá del oído. Para quienes presentan sinestesia musical, escuchar una composición puede implicar también ver colores o experimentar sensaciones vinculadas al gusto.

La sinestesia ayuda a comprender cómo funciona el cerebro

El estudio de la sinestesia ofrece información relevante sobre cómo el cerebro organiza y procesa los estímulos procedentes de los diferentes sentidos. Este fenómeno permite investigar las conexiones entre los sistemas sensoriales y comprender mejor cómo construimos nuestra percepción del entorno.

Lejos de considerarse una enfermedad, la sinestesia constituye una forma particular de experimentar la realidad. Como señala Juan Lupiáñez Castillo, este fenómeno “no es una enfermedad, sino una forma particular que tienen algunas personas de percibir el mundo”.