La inteligencia artificial y, en un sentido más amplio, las nuevas tecnologías digitales, se sitúan actualmente en la vanguardia de la transformación social, económica y cultural, con una presencia cada vez más extendida en la vida cotidiana. Pese a ello, su uso todavía no es generalizado, tal y como muestra el Barómetro de la Región de Murcia, elaborado por la Universidad Católica de Murcia (UCAM).

En el informe se resalta que el 54,9% de la población afirma no utilizar la inteligencia artificial “en ningún casoˮ, frente a un 36,8% que sí reconoce algún tipo de uso, ya sea personal, profesional o combinado, mientras que un 8,3% no sabe o no contesta. Este primer resultado sitúa a la IA como una tecnología presente y conocida, pero aún no plenamente interiorizada como práctica habitual.
Riesgos percibidos de la IA
En cuanto a los riesgos percibidos, la ciudadanía de la Región de Murcia desplaza el foco desde el debate tecnológico o estrictamente laboral hacia una preocupación claramente ética. Las mayores alertas no se concentran en la pérdida de empleo o en la complejidad técnica, sino en cuestiones vinculadas a la protección de los menores, la privacidad y el control sobre la información personal, constituyendo el núcleo central de las inquietudes sociales detectadas por el informe.
Este análisis incorpora, además, el análisis y las valoraciones de dos expertos que aportan profundidad interpretativa a los datos recogidos. Por un lado, Federico Juárez, director de la Cátedra de Inteligencia Artificial de la UCAM y por otro, Francisco Arcas, ingeniero en Informática y experto en redes y dispositivos móviles de la Universidad Católica de Murcia.














