La regeneración de los nervios corneales, los mecanismos que provocan dolor en la superficie ocular y la formación de las conexiones entre el ojo y el cerebro centran algunas de las investigaciones presentadas en Valencia durante el XXVII Encuentro Bienal de la Sociedad Internacional de Investigación sobre el Ojo (ISER 2026). Los trabajos abordan desde la respuesta de los nervios de la córnea ante lesiones e inflamación hasta nuevas estrategias terapéuticas para recuperar su función y reducir las alteraciones de la sensibilidad ocular.

El encuentro, celebrado del 23 al 27 de agosto, reunió a más de 1.200 investigadores y profesionales de más de 40 países y permitió presentar 1.004 comunicaciones orales sobre investigación básica, clínica y traslacional relacionada con la visión y las enfermedades oculares.
Entre los participantes estuvo el Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que presentó diferentes trabajos relacionados con la neurobiología ocular y la generación y regeneración de circuitos que conectan el ojo con el cerebro.
Los nervios de la córnea, una pieza clave para entender el dolor ocular
El grupo de Neurobiología Ocular del Instituto de Neurociencias ha centrado buena parte de su participación en los nervios corneales, estructuras fundamentales no solo para detectar estímulos en la superficie del ojo, sino también para activar mecanismos protectores como el parpadeo y el lagrimeo.
La investigadora Mª Carmen Acosta participó en una sesión dedicada a la córnea y la superficie ocular, donde abordó el funcionamiento de estos nervios en condiciones normales y los cambios que experimentan después de una lesión o durante procesos inflamatorios. Su trabajo analiza también su relación con la percepción de estímulos y con los mecanismos que protegen al ojo.
La investigadora ejerció además como chair de una sesión dedicada al desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades oculares raras en Europa, vinculada al proyecto europeo Restore Vision. Muchas de estas patologías pueden provocar una pérdida importante de visión y todavía disponen de opciones terapéuticas limitadas.
En esa misma sesión, Almudena Íñigo Portugués presentó una investigación sobre la capacidad de distintos tratamientos para favorecer la recuperación de los nervios corneales después de una lesión. El estudio analiza tanto la regeneración de las fibras nerviosas como la recuperación de sus funciones, con el objetivo de identificar nuevas estrategias terapéuticas.
La regeneración nerviosa volvió a ocupar un lugar central en una sesión sobre nuevas terapias neurotróficas, en la que Laura Frutos Rincón participó como chair y ponente. Su intervención analizó diferentes factores capaces de favorecer la recuperación de los nervios y la necesidad de estudiar no solo su capacidad para regenerarlos, sino también sus posibles efectos sobre la sensibilidad y el dolor ocular.
Qué ocurre en la córnea cuando aparece dolor
Otra de las líneas de investigación abordadas durante el encuentro se centró directamente en los mecanismos celulares relacionados con el dolor de la superficie ocular.
Los investigadores Víctor Meseguer y Ariadna Díaz-Tahoces participaron como chairs de una sesión dedicada al papel de los canales iónicos, estructuras presentes en las células que intervienen en la detección y transmisión de estímulos, en los procesos que generan molestias y dolor en el ojo.
Meseguer presentó una investigación sobre los cambios que provoca la inflamación en las terminaciones nerviosas de la córnea y su relación con las alteraciones de la sensibilidad ocular. Comprender estos mecanismos resulta relevante para avanzar en tratamientos capaces de actuar no solo sobre la lesión o la inflamación, sino también sobre las alteraciones nerviosas que pueden mantener las molestias.
Por su parte, Díaz-Tahoces presentó un trabajo sobre los cambios que se producen con el envejecimiento en los mecanismos encargados de detectar la temperatura y otros estímulos en la superficie ocular.
El conjunto de estas investigaciones permite profundizar en una cuestión especialmente relevante para la salud ocular: cómo responden los nervios de la córnea ante una lesión, una inflamación o el envejecimiento y cómo esas alteraciones pueden modificar la sensibilidad y generar dolor.
Del ojo al cerebro: cómo se forman las conexiones visuales
La investigación presentada por el grupo de Generación y Regeneración de Circuitos Bilaterales, liderado por la investigadora Eloísa Herrera, aborda otro de los grandes retos de la neurociencia visual: comprender cómo se construyen las conexiones que permiten al ojo comunicarse con el cerebro.
La investigadora participó en la organización científica de ISER 2026 como responsable de la sección Retinal Neuroscience and Development, dedicada a la neurociencia y el desarrollo de la retina.
Comprender cómo se construyen estos circuitos es fundamental para avanzar en estrategias que permitan recuperar conexiones dañadas. La regeneración del tejido ocular, por sí sola, no siempre garantiza la recuperación de la función visual: también es necesario conocer cómo se establecen y reorganizan las conexiones nerviosas que transmiten la información desde el ojo hasta el cerebro.
Del laboratorio al tratamiento: cómo llega un descubrimiento a los pacientes
La investigación sobre enfermedades oculares no termina con un descubrimiento en el laboratorio. Para que un avance pueda convertirse en una terapia, debe superar distintas etapas de investigación, validación, protección y transferencia.
Juana Gallar, catedrática de Fisiología de la UMH y directora del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, explicó las diferentes fases que debe superar un descubrimiento científico antes de convertirse en un tratamiento, desde la investigación básica y preclínica hasta los ensayos clínicos y su incorporación al sistema sanitario.
La sesión abordó también la relación entre ciencia, innovación y sociedad. Elena Garrido Huarte, responsable de comunicación del IN UMH-CSIC, explicó cómo los avances científicos pueden convertirse en valor social y destacó la necesidad de que sus beneficios potenciales estén respaldados por evidencias y, al mismo tiempo, sean comprensibles para los distintos actores sociales.
Ángeles Gallar, experta en comunicación científica de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la UMH, centró su intervención en el papel de las instituciones y de la comunicación a la hora de construir expectativas sobre las nuevas tecnologías. En particular, destacó la importancia de adaptar los mensajes al grado de madurez y a las posibilidades reales de aplicación de cada avance.
Por último, Begoña García Jaén, del Servicio de Transferencia de Conocimiento de la UMH, explicó los mecanismos necesarios para proteger y transferir los resultados de investigación, desde la identificación de nuevos desarrollos y la gestión de la propiedad intelectual hasta su llegada al entorno productivo y a la sociedad.
Valencia reúne la investigación internacional sobre visión y enfermedades oculares
Aunque el eje científico de la participación de la UMH y el Instituto de Neurociencias se situó en la regeneración de los nervios corneales, el dolor ocular y los circuitos que conectan el ojo con el cerebro, estos trabajos formaron parte de un programa internacional mucho más amplio.
ISER 2026 reunió en Valencia a especialistas de más de 40 países y contó con 1.004 comunicaciones orales distribuidas entre las diferentes sesiones y ponencias. La organización concedió además 61 becas para cubrir gastos de viaje y facilitar la participación de investigadores en etapas iniciales de su carrera.
La UMH coorganizó el encuentro junto con la International Society for Eye Research. La próxima edición del congreso se celebrará en Singapur.













