Hábitos saludables

Los menores de 9 años adquieren malos hábitos alimentarios que ven en dibujos animados

Una tesis analiza los emplazamientos sin marca que aparecen de forma espontánea en los contenidos y series dirigidas a niños. Para revertir las influencias negativas, es necesario el diálogo y la acción conjunta de diversos agentes: padres, colegios, industrias alimentarias, diseñadores de dibujos animados, organismos públicos y sociedad en general.

María Victoria Villegas, investigadora y doctoranda del Programa de doctorado en Desarrollo Inclusivo y Sostenible de la Universidad Loyola ha defendido su tesis en el Campus de Córdoba de la Universidad Loyola. El trabajo titulado «Influencia de los medios de entretenimiento en los comportamientos alimentarios de los niños: un análisis de los emplazamientos de comida centrado en los dibujos animados” indaga en las representaciones de alimentos que aparecen en las series de dibujos animados y cómo influyen éstas en la obesidad y el sobrepeso infantil. El resultado principal del estudio tras varios análisis y experimentos demuestra que los alimentos que aparecen emplazados en los dibujos animados influyen más cuando son de menor valor nutricional y sobre todo a niños menores de 9 años.

La tesis ha sido dirigida por la catedrática de la Universidad Loyola María José Montero Símo y el profesor doctor Rafael Araque Padilla, siendo este su tutor y ambos expertos en  Comercialización e Investigación de Mercados y miembros del grupo de investigación de la Universidad Loyola Marketing For Society. El tribunal ha estado compuesto por Ignacio Redondo Bellón  de la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio Muñiz Velázquez  de la Universidad de Loyola y Juan Miguel Rey Pino de la Universidad de Granada.

Dibujos animados para mostrar alimentos sin marca

Los problemas de sobrepeso y obesidad infantil se ven afectados por múltiples factores entre los que se encuentran las influencias que los niños reciben cuando hacen uso de los medios de entretenimiento. La presente tesis indaga en las representaciones de alimentos que aparecen en las series de dibujos animados, las cuales, dada la regulación existente que prohíbe incluir marcas en este formato, toman el nombre de emplazamientos de comida sin marca. A diferencia de los alimentos anunciados en la publicidad, los cuales suelen ser intrusivos en tanto que se insertan en los descansos publicitarios, los emplazamientos de comida en dibujos animados se caracterizan por su espontaneidad a la hora de presentarse. Hasta el momento, la mayoría de estudios en este ámbito han estado más centrados en emplazamientos donde los alimentos aparecen con marca, por lo que este trabajo cubre un gap en la literatura científica.

Para realizar el estudio, la doctoranda analizó la la frecuencia, la forma y la naturaleza educativa en la que los emplazamientos aparecen y si existen diferencias según el público objetivo y el origen geográfico de las series, además de buscar respuestas a si los emplazamientos de comida tienen efectos sobre la elección posterior que realizan los niños, analizando, el tipo de comida, la modalidad y la edad de los menores. Para ello la investigadora realizó un análisis de contenidos, una revisión sistemática de la literatura existente y un experimento con una muestra de 124 niños de edades comprendidas entre los 7 y 11 años.

Las series norteamericanas las menos recomendables en materia de nutrición

Los resultados del análisis de contenido arrojaron que los emplazamientos de comida son frecuentes – un emplazamiento cada 5 minutos- y prominentes. La prevalencia de los mensajes menos y más recomendables en materia de nutrición fue similar. Sin embargo, se encontró que a medida que el público objetivo de las series era mayor, la naturaleza educativa disminuía. También se hallaron diferencias en cuanto al origen geográfico de los dibujos animados, las series norteamericanas resultaron ser menos recomendables en materia de nutrición. Así, del experimento se desprende que los emplazamientos de comida que aparecen en los dibujos animados influyen cuando los alimentos son de bajo valor nutricional y los participantes tienen edades inferiores a los 9 años.

La alimentación ocupa un lugar central en nuestras vidas. En el caso de los niños, seguir una dieta sana y equilibrada es especialmente relevante para que tengan un buen desarrollo físico y psicológico. Sin embargo, las cifras actuales apuntan a que son muchos los menores, de países desarrollados y mayoritariamente de países en vías de desarrollo, que no están siguiendo una alimentación adecuada. Es por ello que esta tesis se ha centrado en abordar los problemas de sobrepeso y obesidad los cuales son considerados, debido a su prevalencia, como problemas de salud pública.

El bajo valor nutricional más asociado a entornos de celebración y alegría

Los dibujos animados representan una fuente de modelado importante para los niños. Desafortunadamente, los alimentos de bajo valor nutricional parecen tener más efectos en los pequeños que los de alto valor nutricional. Una de las posibles razones es que los emplazamientos de comida de bajo valor nutricional aparecen asociados a entornos de celebración y alegría en mayor proporción que las frutas y las verduras. Esto repercute en los comportamientos alimentarios que se van desarrollando en los niños. Para revertir estas influencias negativas, es necesario el diálogo y la acción conjunta de diversos agentes: padres, colegios, industrias alimentarias, diseñadores de dibujos animados, organismos públicos y sociedad en general. Se requieren medidas que promuevan más el consumo de alimentos de alto contenido nutricional a la vez que sería necesario un mayor control de la representación de alimentos de bajo contenido nutricional.

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