Los cinco retos para hacer que la ciencia sea el motor económico del país

¿Puede España aspirar al liderazgo socioeconómico europeo manteniendo su sistema científico con márgenes presupuestarios estrechos y una asfixiante carga burocrática? La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE), la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) y la federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) han señalado los cinco retos para convertir la ciencia en el motor socioeconómico.

El objetivo de convertir el Sistema Español de Ciencia y Tecnología (SECTI) en el gran motor de progreso de España de cara a la nueva legislatura que se abrirá tras las elecciones generales del 29 de noviembre. Y para ese fin, CRUE se ha sumado al comunicado Por el impulso que la Ciencia y el Sistema de I+D español merecen.

Las universidades son responsables de más del 80 por ciento de la investigación que se hace en España, mientras que COSCE es representante y portavoz de una comunidad que reúne a 90 sociedades científicas y más de 46.000 investigadores y FACME representa a 150.000 socios de 46 sociedades científico-médicas.

Los cinco retos para convertir la ciencia en el motor de desarrollo del país

Estas entidades proponen trasladar al Gobierno que surgirá de las próximas Elecciones Generales cinco líneas esenciales de actuación para convertir el SECTI en el motor que aproxime definitivamente a nuestro país al estándar económico, tecnológico y social de los países más avanzados con los que España quiere compararse y competir.

El primer reto pasa por el aumento de la financiación de los Proyectos de Generación de Conocimiento a través de una financiación suficiente, estable y sostenida en el tiempo, que supere por fin el 2% de inversión del PIB.

La segunda medida consiste en la puesta en marcha de una normativa que aligere la carga administrativa y burocrática asociada a los proyectos y centros de investigación.

Asimismo, estas entidades proponen en tercer lugar la revisión de las condiciones de la carrera científica, con especial atención a los salarios y determinantes laborales de los investigadores.

La cuarta iniciativa es el impulso a la actividad investigadora en las universidades.

Por último, en quinto lugar, CRUE ha propuesto la potenciación de la conexión entre la investigación en universidades y centros de investigación y su transferencia al sector productivo.