La cámara científica JANUS, desarrollada con una destacada participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha captado 740 imágenes de la Tierra y la Luna durante el último sobrevuelo terrestre de la misión JUICE. Los datos permitirán comprobar el funcionamiento del instrumento y explorar nuevas aplicaciones para analizar la vegetación y las características de la superficie terrestre antes de que la sonda llegue a Júpiter en 2031.

La misión JUICE de la Agencia Espacial Europea (ESA) continúa su viaje hacia Júpiter, donde estudiará sus lunas heladas en busca de pistas sobre su geología, su evolución y su posible habitabilidad. Para alcanzar su destino, la nave aprovecha la gravedad de otros cuerpos celestes para modificar su trayectoria y ganar velocidad sin consumir grandes cantidades de combustible.
El pasado 28 de septiembre, JUICE volvió a sobrevolar la Tierra en una maniobra de asistencia gravitatoria que la acerca a su objetivo. Tras las maniobras realizadas en el sistema Tierra-Luna en 2024 y junto a Venus en 2025, este nuevo encuentro prepara a la sonda para su último sobrevuelo terrestre, previsto para enero de 2029. La llegada al sistema joviano está programada para julio de 2031.
A bordo viaja JANUS, una cámara científica de alta resolución diseñada para estudiar las lunas heladas de Júpiter y observar la dinámica de las nubes de su atmósfera. El instrumento permitirá investigar la morfología y los procesos geológicos de estos satélites, además de contribuir a reconstruir su historia.
En su desarrollo ha participado de forma destacada el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), centro de excelencia Severo Ochoa. El equipo ha diseñado y desarrollado la fuente de alimentación y la electrónica de control de JANUS, así como su rueda de filtros.
740 imágenes para poner a prueba la cámara JANUS
El sobrevuelo de septiembre ha ofrecido una oportunidad para comprobar el rendimiento de JANUS en condiciones reales y preparar sus futuras observaciones del sistema de Júpiter. Durante los cinco días de campaña, el instrumento obtuvo 740 imágenes con distintos filtros y resoluciones, tanto de la Tierra como de la Luna.
«Estas observaciones también permiten comprobar el rendimiento de la cámara en condiciones reales y preparar sus futuras investigaciones en el sistema joviano», explica Luisa M. Lara, investigadora del IAA-CSIC y coinvestigadora de JANUS, donde coordina la contribución española al desarrollo tecnológico del instrumento.
La campaña incluyó imágenes de la cara nocturna de la Tierra, tomadas con exposiciones largas, y observaciones de la Luna antes y después del máximo acercamiento. Estas últimas ayudarán a evaluar cómo afecta la luz dispersa a las imágenes y a comprobar el comportamiento de la cámara a diferentes distancias.
En torno al momento de máxima aproximación, el 28 de septiembre, JANUS observó nuestro planeta durante unos 20 minutos, desde la región nocturna hasta la diurna. Las imágenes abarcaron áreas del océano Índico, Madagascar y África central. La campaña terminó el 2 de octubre, cuando la nave ya se alejaba de la Tierra.

De las lunas heladas de Júpiter a la vegetación terrestre
Más allá de su objetivo principal, las imágenes obtenidas durante el sobrevuelo permitirán explorar una aplicación adicional de JANUS: analizar la vegetación terrestre mediante la respuesta de la superficie a diferentes longitudes de onda.
El equipo estudiará las diferencias registradas por los filtros de la cámara, especialmente en las bandas del rojo y del infrarrojo cercano. Estas mediciones podrían servir para elaborar mapas de índices de vegetación y analizar indicadores relacionados con el estado de la cubierta vegetal. Entre las regiones de interés se encuentran Mauricio, Madagascar y distintas zonas del continente africano.
Para evaluar la fiabilidad de los resultados, los investigadores compararán los datos de JANUS con los obtenidos por misiones especializadas en la observación de la Tierra, como PRISMA y EnMAP, que proporcionan información espectral más detallada. La comparación permitirá comprobar hasta qué punto las observaciones de una cámara diseñada para la exploración planetaria pueden aportar información útil sobre la superficie terrestre.
El estudio también contempla áreas con actividad minera, donde se contrastarán los resultados de distintas técnicas de análisis aplicadas a las imágenes de estas misiones y, si están disponibles, a las obtenidas por MAJIS, otro de los instrumentos científicos de JUICE.
«Estas comparaciones ayudarán a determinar hasta qué punto una cámara diseñada para explorar las lunas heladas de Júpiter puede aportar información útil sobre la vegetación y las características de la superficie terrestre», concluye Luisa M. Lara.
Los datos recopilados durante este sobrevuelo servirán así para preparar a JANUS para su objetivo principal: estudiar Júpiter y sus lunas heladas. Al mismo tiempo, permitirán evaluar si las capacidades de este instrumento pueden contribuir a nuevas investigaciones sobre la vegetación y otros elementos de la superficie de la Tierra.













