El hayazgo sorprende aún más si se tiene en cuenta que dicha especie ha aparecido en Galicia, donde se encuentran los mares más fríos de Hispania. Una prueba de la tropicalización que están experimentando las aguas marinas mediterráneas y atlánticas de la Península

Un trabajo liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), con la colaboración del Grupo para el Estudio del Medio Marino (GEMM), el Aquarium Finisterrae y la Universidad de Vigo, ha documentado la presencia de nuevas especies del orden Tetraodontiformes, un grupo que incluye a los peces globo, peces luna o peces ballesta. El trabajo confirma que la diversidad de estas especies en España está aumentando, en parte como consecuencia del calentamiento del océano y la progresiva tropicalización de los ecosistemas marinos.
El trabajo, liderado por personal investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y publicado en la revista Fishes, analiza la distribución de estas especies en las aguas españolas y describe nuevos registros en Galicia de dos peces globo poco frecuentes: el tamboril verde (Sphoeroides pachygaster) y el tamboril de tierra (Ephippion guttifer).
El ejemplar de tamboril verde fue capturado en 2021 frente a la Costa da Vela y el de tamboril de tierra fue capturado en 2025 en la Ría de Pontevedra, ambas localidades situadas en el sur de Galicia. Los análisis morfológicos, respaldados por pruebas fotográficas y códigos de barras de ADN confirmaron la identificación taxonómica preliminar de las dos especies. El análisis histológico reproductivo del ejemplar de tamboril de tierra reveló que se trataba de una hembra en fase de puesta. Estos hallazgos constituyen el primer registro documentado de tamboril verde y el segundo de tamboril de tierra en aguas gallegas.
Algunas especies de peces globo pueden contener toxinas como la tetrodotoxina, una de las neurotoxinas naturales más potentes conocidas. Aunque actualmente el riesgo de intoxicación en España es bajo —ya que estas especies no se comercializan y su venta está prohibida en la Unión Europea—, los investigadores advierten de que el aumento de su presencia hace necesario reforzar el seguimiento científico y la identificación de especies potencialmente tóxicas. Para ello se realizó una revisión de la presencia de tetrodotoxinas neurotóxicas y toxinas paralizantes en cada una de las especies listadas, lo que proporciona una visión general actualizada de un campo poco explorado en aguas europeas.
Un grupo de peces cada vez más diverso en España
El estudio incluye además una revisión exhaustiva de todas las especies del orden Tetraodontiformes registradas en aguas españolas, recopilando información histórica y actualizada. Hasta la fecha se han documentado 26 especies pertenecientes a cinco familias en el conjunto del territorio español, distribuidas en 22 especies en las Islas Canarias y 15 especies en la Península Ibérica y Baleares.
«La presencia creciente de peces tetraodontiformes en aguas españolas proporciona una prueba más de la progresiva tropicalización del medio marino español. Conocer la composición, la distribución geográfica y la toxicidad potencial de las especies es importante para su detección precoz y alertar a la población sobre los riesgos. De este modo, se pueden prevenir problemas de seguridad alimentaria con consecuencias potencialmente graves derivadas de su consumo accidental», señala Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.













