El tremor volcánico, el rugido previo a una erupción que todavía genera interrogantes

El tremor volcánico, una vibración sísmica continua que precede o acompaña a las erupciones, sigue planteando interrogantes a los científicos sobre su origen y el lugar exacto donde se genera. Esta cuestión ha centrado la primera conferencia del curso 2026-2027 de los Viernes Científicos de la Universidad de Almería (UAL), impartida por Francisco Javier Almendros, investigador del Departamento de Física Teórica y del Cosmos de la Universidad de Granada, y director durante varios años del máster GEOMET de la Universidad de Granada.

Javier Almendros fue uno de los integrantes de la expedición de la UGR para estudiar el volcán de La Palma.

La charla, titulada «¿Dónde se produce el tremor volcánico?», ha inaugurado una nueva temporada de esta iniciativa de divulgación científica impulsada por la Facultad de Ciencias Experimentales de la UAL e incluida en la programación de Cultura UAL. El ciclo se acerca a una edición especialmente significativa, ya que cumplirá 18 años en mayo de 2027, cuando alcanzará alrededor de 150 sesiones celebradas.

La conferencia ha reunido a numeroso público en la Sala de Conferencias del Edificio de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Almería y ha abordado uno de los fenómenos que permiten estudiar y vigilar la actividad de los volcanes.

Qué es el tremor volcánico y cómo se relaciona con las erupciones

Durante una erupción volcánica, el magma del interior de la Tierra alcanza la superficie y provoca emisiones de gases, piroclastos, flujos de lava y otros fenómenos que pueden representar un peligro para las poblaciones próximas. Sin embargo, antes de que el magma salga al exterior, los volcanes pueden generar señales sísmicas que aportan información sobre lo que sucede en su interior.

Una de ellas es el tremor volcánico, una vibración continua de baja frecuencia que se registra en volcanes activos y que puede preceder o acompañar a las erupciones. Su seguimiento constituye una herramienta importante para la vigilancia volcánica, ya que permite obtener información sobre la intensidad de la actividad eruptiva.

«Es un fenómeno que acompaña a las erupciones volcánicas, que es una señal sísmica que se produce asociada a la emisión de magma y gases», ha explicado Francisco Javier Almendros durante la conferencia.

Aunque este fenómeno se utiliza como parámetro de monitorización y vigilancia, todavía existen importantes interrogantes sobre los mecanismos físicos que lo generan y, especialmente, sobre la localización exacta de su fuente.

Los científicos todavía investigan dónde se origina esta vibración

Uno de los aspectos centrales de la conferencia ha sido la diferencia entre los modelos teóricos que explican la generación del tremor volcánico y las localizaciones obtenidas mediante técnicas de análisis sísmico.

Los modelos propuestos suelen relacionar este fenómeno con la presencia y el movimiento de gases y fluidos en los conductos volcánicos. Sin embargo, las mediciones sísmicas no siempre sitúan su origen en las zonas activas ni en los conductos por los que asciende el magma.

En palabras de Almendros, «hay una diferencia entre los modelos que se proponen para explicar el tremor volcánico, que están basados siempre en la presencia de gases y de fluidos, y las localizaciones que se pueden obtener a partir de métodos sísmicos, que parecen indicar que no siempre ocurren en las zonas activas, en los conductos activos».

Esta diferencia plantea una cuestión científica fundamental: si los modelos relacionan el tremor con los fluidos que circulan por el interior del volcán, ¿por qué las señales sísmicas no siempre parecen proceder de esos mismos conductos?

El investigador ha insistido en que se trata de «una vibración continua de baja frecuencia que se registra en volcanes activos, y que precede o acompaña a las erupciones; es un indicador de la intensidad eruptiva y se utiliza como parámetro de monitoreo y vigilancia, aunque sabemos muy poco acerca de su origen».

Por ello, la localización precisa de la fuente de estas vibraciones constituye uno de los principales retos de la sismología volcánica.

Javier Almendros ha hablado sobre el tremor volcánico en la Universidad de Almería.

«La localización precisa de la fuente del tremor volcánico es fundamental para entender tanto su origen y su relación con la actividad volcánica como la estructura y dinámica de los sistemas de alimentación magmática», ha destacado Almendros.

Conocer dónde se genera esta señal permitiría avanzar en la comprensión de los procesos que tienen lugar bajo los volcanes y mejorar la interpretación de los registros sísmicos utilizados para vigilar su actividad.

Los Viernes Científicos de la UAL cumplirán 18 años en 2027

La conferencia sobre el tremor volcánico ha servido para inaugurar el curso 2026-2027 de los Viernes Científicos, una iniciativa de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Almería que se ha consolidado como una de sus principales propuestas de divulgación científica.

El ciclo comenzó en 2009 y alcanzará su mayoría de edad en mayo de 2027, cuando rondará las 150 conferencias celebradas. Su programación aborda diferentes campos del conocimiento relacionados con las titulaciones impartidas en la Facultad, acercando investigaciones y cuestiones científicas de actualidad a la sociedad.

La próxima sesión tendrá lugar el 11 de diciembre y estará protagonizada por Daniel Torregrosa, divulgador científico y personal técnico de referencia de Higiene Industrial en Vítaly Health Services. Su conferencia llevará por título «La quimiofobia nuestra de cada día» y comenzará a las 12.15 horas en la Sala de Conferencias del Edificio de Ciencias Económicas y Empresariales de la UAL.

Con esta nueva temporada, los Viernes Científicos mantienen su apuesta por acercar la ciencia a la ciudadanía mediante encuentros con investigadores y especialistas de distintas disciplinas.