El consumo de tabaco puede afectar a la salud sexual y reproductiva, mientras que la dependencia de la nicotina y las dificultades para abandonar el hábito siguen siendo retos importantes para la prevención. Los cigarrillos electrónicos, por su parte, plantean nuevos desafíos, especialmente por su atractivo entre la población joven. Estas son algunas de las cuestiones abordadas por especialistas durante la II Jornada de Sensibilización sobre Adicciones y Hábitos de Vida de la Universidad de Almería (UAL), celebrada bajo el lema ‘Ni humo ni vapor: lo que de verdad le pasa a tu cuerpo’.

La actividad, organizada por la Unidad de Promoción de la Salud de la UAL, reunió a profesionales de la ginecología, la nutrición y la psicología para analizar las consecuencias del consumo desde distintas perspectivas y ofrecer información sobre la prevención y el abandono del tabaco y los vapeadores.
El tabaco puede perjudicar la salud sexual y reproductiva
El consumo de tabaco está relacionado con problemas que afectan tanto a la salud sexual como a la reproductiva. Durante la jornada, Silvia Tapiador Alberos, ginecóloga especializada en salud sexual y reproductiva de la Clínica Alborán CMM y del Hospital Materno-Infantil Princesa Leonor, en Torrecárdenas, explicó algunas de sus consecuencias.
“Afecta a todos los niveles de la salud, tanto en el nivel sexual como reproductivo. En las relaciones sexuales de los jóvenes, sobre todo, afecta a la disfunción eréctil en el varón, a las posibilidades de quedarse embarazado en las chicas jóvenes y además en el VPH, el virus del papiloma humano, que está tan de moda hoy en día, también el tabaco tiene un papel en ese sentido, dificultando las posibilidades de curarse de este virus”.
La especialista también destacó la importancia de que los jóvenes conozcan los efectos que el consumo puede tener a largo plazo y cuestionen la idea de que fumar sea una conducta atractiva o transgresora.
“Que sean conscientes de que al final fumar ya no está de moda, que antiguamente era un signo de rebeldía, pero que hoy en día eso ya no es guay, y digo guay en todo el sentido de la palabra, que lo transgresor de hoy en día es no fumar y que piensen en las consecuencias a largo plazo”.
El consumo de tabaco también plantea retos nutricionales
El tabaco y el humo del tabaco pueden afectar al estado nutricional y aumentar el estrés oxidativo. Además, dejar de fumar puede ir acompañado de cambios en el apetito y el peso, una preocupación que en ocasiones dificulta dar el paso para abandonar el consumo.
Montserrat Monserrat Hernández, profesora ayudante doctora de la UAL, graduada en Nutrición Humana y Dietética e investigadora vinculada a la Unidad de Promoción de la Salud, abordó estas cuestiones durante la jornada. Su intervención incluyó recomendaciones alimentarias para quienes quieren dejar de fumar o vapear y pautas para gestionar la ansiedad durante el proceso.
“La gente dice muchas veces que no quiere dejar de fumar porque va a coger peso, por eso una parte de mi charla está orientada a quien quieran dejar de fumar o de vapear, dando unas recomendaciones alimentarias para recuperar esos nutrientes que han sido afectados por el tabaco, por el humo, y por otro lado también para reducir la ansiedad”.
Los vapeadores y el riesgo de normalizar el consumo entre los jóvenes
Los cigarrillos electrónicos se presentan en numerosos formatos y sabores, características que pueden hacerlos atractivos para la población joven. La disponibilidad de estos productos y los mensajes comerciales que los acompañan suscitan preocupación por su posible papel en el inicio y la continuidad del consumo de nicotina.
Isabel Craviotto Manrique, psicóloga general sanitaria, máster en Tabaquismo y asesora técnica del Plan Integral de Tabaquismo de Andalucía (PITA), analizó los mitos asociados al vapeo y las estrategias de mercadotecnia empleadas para captar nuevos consumidores.
En su intervención, explicó que pretende fomentar el pensamiento crítico y ayudar a identificar los mensajes que presentan el consumo como una decisión exclusivamente personal o minimizan sus posibles daños.

«Además de ofrecer datos sobre problemas de salud quiero fomentar su espíritu crítico y sean capaces de ver cuáles son las herramientas de marketing que está usando la industria del tabaco para captar a futuros fumadores. Las estrategias no han ido cambiando mucho y siguen basándose en que es una elección personal, o reduciendo los daños que causa”.
Craviotto Manrique también alertó sobre el atractivo de los dispositivos entre los más jóvenes y la variedad de productos disponibles.
“Ahora mismo el foco está en la población joven, de hecho, cuanto más joven mejor. Esto está haciendo que cada vez se deje de fumar tabaco convencional y se pasen al consumo de vaper. Este producto es muy atractivo, con muchos formatos, tiene kit de iniciación y otro de continuación y está muy bien montado para que se empiece a consumir desde muy joven con sabores muy agradables. El objetivo es introducirlos en este mundo para ser la puerta de entrada al consumo de trabajo”.
Dejar de fumar: abordar la dependencia desde distintas perspectivas
Las consecuencias del tabaco y los desafíos que plantea el vapeo requieren información clara sobre los riesgos y apoyo para quienes desean abandonar el consumo. La dependencia no es únicamente una cuestión de voluntad: también intervienen factores psicológicos, hábitos cotidianos y preocupaciones como la ansiedad o el aumento de peso.
La jornada de la UAL abordó estas dimensiones mediante las aportaciones de especialistas en salud sexual y reproductiva, nutrición y psicología. La directora del Secretariado de Campus Saludable, Lorena Gutiérrez, destacó la importancia de tratar el consumo desde diferentes ámbitos de la salud y de explicar las dificultades que pueden encontrar las personas que intentan dejarlo.
La actividad, organizada por la Unidad de Promoción de la Salud, perteneciente a la Dirección de Campus Saludable del Vicerrectorado de Sostenibilidad, Salud y Deportes, se celebró en la Sala de Conferencias del Edificio de Ciencias de la Salud y estuvo abierta a la comunidad universitaria y a la población general.
Con esta segunda edición, la Universidad de Almería reafirma su compromiso con la prevención de las adicciones y la promoción de hábitos saludables dentro y fuera del campus.













