En estas cuatro décadas de actividad científica y tecnológica, el CIEMAT ha evolucionado desde sus orígenes vinculados a la investigación nuclear hasta consolidar capacidades en ámbitos estratégicos como la energía, el medio ambiente, la salud y el conocimiento

Los orígenes del CIEMAT hay que situarlos en la antigua Junta de Energía Nuclear (JEN), que, desde su creación en 1951, lideró la investigación, el proceso de producción y el control institucionald de la energía nuclear de fisión en España.
Con una trayectoria reconocida tanto nacional como internacionalmente, la JEN fue desprendiéndose gradualmente de sus funciones regulatorias y de gestión de residuos para centrarse exclusivamente en la investigación y el desarrollo tecnológico. Además, en la década de 1980 sus actividades se ampliaron para incluir nuevas alternativas energéticas y el estudio aplicado del impacto ambiental de la energía. Tdo esto condujo a un cambio en la filosofía del Centro y a su transformación, con la creación del actual CIEMAT mediante la Ley de la Ciencia de 1986.
El CIEMAT, desde entonces, ha evolucionado hacia un centro de investigación con un ámbito de especialización que cubre además las tecnologías energéticas renovables, donde destaca en campos como la energía eólica, la solar, los biocarburantes, la eficiencia energética; la fusión nuclear; el medio ambiente en el que es referente en la caracterización de la calidad del aire, la contaminación del suelo y los efectos en ecosistemas; y aplicaciones tecnológicas en áreas como la salud y las grandes instalaciones científicas.
Mantiene sus programas de investigación en el ámbito nuclear, como son la protección radiológica, el tratamiento de residuos nucleares, la seguridad nuclear y la radiología. También está presente en la investigación de física de partículas, contribuyendo al CERN, y en aplicaciones médicas de la radiación y biomedicina, enfocándose en nuevas terapias y diagnóstico temprano de enfermedades como el cáncer.
Las tres áreas científico-técnicas (Energía, Medioambiente y Conocimiento e Innovación) en las que se agrupan los ámbito mencionados se complementan y benefician entre sí y comparten una filosofía: completar siempre que sea posible el ciclo del desarrollo de la actividad científico-técnica involucrando a la industria. Esta ha sido una constante en la actividad del CIEMAT durante toda su historia: colaboración en desarrollos tecnológicos para las grandes instalaciones científicas internacionales, plantas piloto y plantas de producción, entre otros, suponen importantes inyecciones de conocimiento y capacidad de posicionamiento estratégico a la industria nacional.

Celebración del 40 aniversario del CIEMAT
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha clausurado hoy el acto conmemorativo del 40 aniversario del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), donde ha puesto en valor la trayectoria de la institución y, especialmente, el trabajo de las más de 1.200 personas que forman parte de ella. «Sois los protagonistas de la historia de la mejor ciencia española, de la ciencia pública al servicio de la ciudadanía y del progreso de nuestro país», ha subrayado.
En estas cuatro décadas de actividad científica y tecnológica, el CIEMAT ha evolucionado desde sus orígenes vinculados a la investigación nuclear hasta consolidar capacidades en ámbitos estratégicos como la energía, el medio ambiente, la salud y el conocimiento.
Morant ha destacado el CIEMAT como «uno de los grandes organismos públicos de investigación de nuestro país» y ha reivindicado su contribución a una ciencia pública que genera conocimiento, oportunidades y progreso en todo el territorio.
También la directora general del CIEMAT, Yolanda Benito, ha afirmado que «desde su creación en 1986, el CIEMAT ha acompañado muchas de las grandes transformaciones científicas, tecnológicas y energéticas de nuestro país. Hemos visto cambiar profundamente el sistema energético, las prioridades medioambientales, las tecnologías y también la propia manera de hacer ciencia. Pero hay algo que permanece: nuestra vocación de hacer ciencia y tecnología al servicio de la sociedad, de generar conocimiento y convertirlo, cuando es posible, en soluciones, capacidades tecnológicas y oportunidades para nuestro país».
El acto, que ha sido conducido por la periodista científica Lorena Sánchez, ha puesto en valor la capacidad del CIEMAT para transformarse a lo largo de sus 40 años de historia, evolucionando desde sus orígenes vinculados a la investigación nuclear hasta consolidar una actividad científica y tecnológica diversificada en ámbitos estratégicos como la energía y el medio ambiente, junto con capacidades fundamentales para el avance del conocimiento, como la biomedicina, la radioterapia o la física de partículas.
Un recorrido que ha reflejado la capacidad del organismo para adaptarse a las nuevas necesidades sin perder su vocación de generar conocimiento y ponerlo al servicio de la sociedad a través de la colaboración, la transferencia de conocimiento y el apoyo a la I+D+i.
La jornada ha incluido además un diálogo intergeneracional bajo el título «El CIEMAT que hemos construido juntos: 40 años, 4 generaciones», con la participación de cuatro generaciones de profesionales que han contribuido a la construcción de lo que hoy es la institución.
IFMIF-DONES, un proyecto estratégico para la energía del futuro
La ministra ha destacado también la dimensión territorial del CIEMAT y su contribución al desarrollo económico y social de las zonas en las que está presente, poniendo como ejemplo el IFMIF DONES, la mayor infraestructura científica en construcción en España, a la que se ha referido como «un nuevo hito en la evolución histórica del CIEMAT». Se trata de un proyecto internacional que se desarrolla en Escúzar (Granada) y que ya alcanza una inversión cercana a los 700 millones de euros.
Desempeña un papel relevante en la hoja de ruta europea hacia la energía de fusión, una de las grandes vías de investigación energética del mundo porque puede abrir el camino a una nueva fuente de energía limpia, segura y prácticamente inagotable. Una energía capaz de transformar nuestro sistema energético y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles.
Una terapia génica pionera a nivel internacional diseñada en España
Morant también ha destacado KRESLADI, una terapia génica nacida en los laboratorios del CIEMAT para tratar una enfermedad genética rara que provoca infecciones muy graves, especialmente en niños y niñas, como ejemplo de la capacidad de la ciencia española para transformar conocimiento en avances que mejoran la vida de las personas.
KRESLADI se ha convertido en la primera terapia génica diseñada en España autorizada para su comercialización en Estados Unidos. «Una terapia génica pionera a nivel internacional hecha aquí», ha subrayado la ministra, quien ha destacado la colaboración entre investigación pública, hospitales, empresas, pacientes y familias.
Para Morant, este logro demuestra que, cuando España apuesta por su talento y por su ciencia, no solo puede participar en los grandes avances científicos, sino también liderarlos.
La ministra ha estado acompañada por la directora general del CIEMAT, Yolanda Benito; el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa; la secretaria general de Investigación, Eva Ortega; la secretaria general de Innovación, Teresa Riesgo; y la Comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia, Raquel Yotti.












