El presidente de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Julián Garde, ha reclamado compromisos e instrumentos comunes para fortalecer la cooperación universitaria iberoamericana, especialmente en materia de movilidad académica y reconocimiento de estudios.

Garde ha intervenido en la primera sesión de la II Conferencia Iberoamericana Ministerial Conjunta de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, celebrada en Alicante. El encuentro aborda, entre otras iniciativas, la Carta Iberoamericana del Personal Investigador y el Programa Iberoamericano de Cooperación en Formación Doctoral y Posdoctoral.
Las universidades, motor de igualdad de oportunidades
Durante su intervención, el presidente de CRUE ha reivindicado la capacidad transformadora de las universidades y su compromiso con la igualdad de oportunidades. «El único límite a las aspiraciones debe ser el talento, no las condiciones socioeconómicas o sobrevenidas», ha afirmado.
Garde también ha subrayado la evolución de las instituciones académicas hacia modelos de colaboración internacional. Las universidades han pasado, en sus palabras, «desde islas de conocimiento a redes de cooperación», un cambio que considera clave para consolidar el Espacio Iberoamericano del Conocimiento.
En este contexto, ha situado la movilidad académica y la atracción y retención de talento entre las prioridades para avanzar en la cooperación entre los países iberoamericanos. Para lograrlo, ha defendido la necesidad de «pasar de intenciones a construir realmente derechos, mecanismos e instrumentos compartidos que permitan hacerlas efectivas».
Críticas a las trabas administrativas para el alumnado de doctorado
El presidente de CRUE también ha expresado su preocupación por los cambios en la regulación española de extranjería que afectan al estudiantado de doctorado procedente de países de fuera de la Unión Europea.
Garde considera que las dificultades administrativas pueden entrar en contradicción con los objetivos de internacionalización y movilidad académica. «No es coherente complicar el procedimiento administrativo si queremos apostar por la movilidad», ha señalado.
La simplificación de los procedimientos y la existencia de condiciones que faciliten la llegada de estudiantes e investigadores internacionales son cuestiones relevantes para hacer efectiva la cooperación universitaria y favorecer la circulación del talento.
Reconocimiento de estudios y compromisos a largo plazo
En la parte final de su intervención, Garde ha insistido en la importancia de reforzar el reconocimiento de estudios, la confianza mutua entre instituciones y los compromisos institucionales y financieros.
El objetivo, ha defendido, es dotar de continuidad a los programas de cooperación universitaria iberoamericana mediante herramientas compartidas y medidas concretas que permitan transformar las declaraciones de voluntad en resultados efectivos.













