El grupo PRISMA de la Universidad Politécnica de Cartagena está realizando un seguimiento científico de la laguna, a través de sistemas de observación continua, autónoma y de alta resolución que aportan información clave para evaluar la evolución del ecosistema y mejorar la toma de decisiones.

Parte de ese seguimiento se realiza mediante una boya inteligente y un nuevo muestreador automático acoplado a esta infraestructura que permite complementar la sensorización continua con la recogida programada de muestras para su posterior análisis en laboratorio.
La boya incorpora sensores para medir oxígeno disuelto, CDOM, clorofila, salinidad, temperatura y ficoeritrina, parámetros relevantes para el seguimiento físico-químico y biológico del Mar Menor, e incorpora un nuevo muestreador que registra automáticamente la ubicación, profundidad en la columna de agua, fecha y hora de la muestra.
Además, se trata de una plataforma flexible, preparada para integrar nuevas capacidades de medición, transmisión de datos y apoyo a la toma de decisiones. El desarrollo de boyas perfiladoras inteligentes forma parte del proyecto MAREA financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Para grabar cómo la boya sube y baja en la columna de agua para tomar muestras a diferente profundidad, se ha utilizado el catamarán controlado a distancia para monitorización ambiental creado por los estudiantes de la asociación UPCT Makers para el Programa de Retos de la Politécnica de Cartagena.
Nuevo buque de investigación marina cofinanciado por la Fundación Séneca
El UPCT Ocean Mind se ha incorporado recientemente a las capacidades científicas de la Universidad Politécnica de Cartagena como nuevo buque de investigación marina, gracias al plan complementario Piensa en Azul, cofinanciado por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a través de la Fundación Séneca, el 40 por ciento, y fondos Next Generation, el 60 por ciento restante.
El Ocean Mind estará disponible en el nodo ICTS (Infraestructura Científica y Técnica Singular) para el Mar Menor, el cual la Región de Murcia ha solicitado a través del Campus Mare Nostrum y que posibilitará su uso por parte de investigadores de todo el mundo.












