Humanidades

Becas de élite

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José Antonio Cabrera.
José Antonio Cabrera.

La Fundación Eduarda Justo ofrece desde 2011 dos becas de 47.000 euros a jóvenes almerienses para estudiar en Colegios del Mundo Unido. Una institución de élite, pero no para la élite, en la que conviven estudiantes de más de ochenta nacionalidades y donde la formación académica es un añadido más a una experiencia para crear personas comprometidas.

Viajar en el tiempo es uno de los sueños que tienen los seres humanos desde que tienen conciencia de sí mismos. Prácticamente todos hemos soñado alguna vez con la posibilidad de volver atrás en el tiempo para aprovechar aquella oportunidad que dejamos pasar con la intención de tomar la decisión que en su día no nos atrevimos y que ahora sabemos que condicionó nuestra vida. ¿Por qué no solicité aquella beca? ¿Qué me llevó a escoger esta carrera?… son preguntas que de vez en cuando vuelven a la cabeza, para recordarnos que la vida es un camino lleno de traspiés, en el que cualquier paso en falso se acaba pagando durante mucho tiempo después.

Esa experiencia puede llegar a lastrar una vida, pero al mismo tiempo se convierte en una enseñanza a trasladar a los jóvenes, con la intención de que no cometan los mismos errores y tomen las decisiones correctas, aunque para hacerlo haya que cargarse de valor y caminar contracorriente.

A esas nuevas generaciones pertenecen el grupo de jóvenes que han tenido la oportunidad de disfrutar de una de las becas que ofrece la Fundación Eduarda Justo, del Grupo Cosentino, para estudiar en uno de los centros que Colegios del Mundo Unido tiene repartidos por el mundo.

Son colegios de élite, pero no para las élites, sino para cualquier joven que dé el perfil y sea capaz de superar el duro proceso de selección, en el que el expediente académico cuenta, pero no es determinante. La Fundación Eduarda Justo y Colegios del Mundo Unido buscan jóvenes activos, comprometidos, capaces de convertirse en el motor de cambio de su entorno.

La formación en estos centros va en esa línea. Mucho más allá de unos contenidos académicos de excelencia, los estudiantes de Colegios del Mundo unido reciben una formación como personas excepcional. En primer lugar, en un ambiente totalmente multicultural, porque en estos centros conviven estudiantes de hasta 80 nacionalidades diferentes, lo que les da una visión global que difícilmente se podría adquirir de otra forma. Además, la formación en el aula se complementa con un conjunto de actividades encaminadas a formar personas, que van desde el deporte al teatro, sin olvidar iniciativas de voluntariado y colaboración.

Desde que en 2011 la Fundación Eduarda Justo comenzó a ofertar estas becas de dos años, valoradas en 47.000 euros cada una, nueve jóvenes almerienses se han beneficiado de una oportunidad que les ha cambiado la vida ofreciéndoles acceder a otra forma de entender el mundo en el que viven y, sobre todo, les han abierto un mundo de oportunidades con las que ni tan siquiera habían soñado antes de formar parte de la familia de Colegios del Mundo Unido y la Fundación del grupo Cosentino. Estas ayudas son el complemento ideal al programa de becas de postgrado que también oferta la Fundación Eduarda Justo, y que permite a jóvenes con pocos recursos estudiar un máster en algunas de las mejores universidades del mundo.

“Colegios del Mundo Unido cambió mi vida”, dice Iván Fernández, un joven de Roquetas de Mar, que fue uno de los elegidos en la convocatoria 2013-15 y que estudió en el centro que Colegio del Mundo Unido tiene en Gales, “los dos años en UWC Atlantic College. Fueron los más intensos de mi vida y los que más aportaron a la persona que soy hoy”, añade. Toda una declaración si se tiene en cuenta que este joven también fue uno de los afortunados en participar en la Ruta Quetzal.

Cuando habla de su experiencia en Colegios del Mundo Unido, Iván Fernández hace referencia al “capital sociocultural” que pudo adquirir con las personas que le acompañaron en su periodo de dos años en este centro de Gales. Pero quizás, lo más destacado de su paso por estos centros ha sido la manera diferente que ahora tiene de entender la vida y su carrera académica y profesional, ya que la experiencia internacional que le ha aportado la beca de la Fundación Eduarda Justo es la responsable de que ahora esté estudiando en en la Savannah College of Art and Design en Georgia, una de las mejores universidades del mundo en arte y diseño, y en gran medida se lo debe a su estancia en Colegios del Mundo Unido, que le ha abierto la posibilidad de tener acceso a cuantiosas becas con las que financiar sus estudios.

Iván Fernández.
Iván Fernández.

“Lo mejor de Colegios del Mundo Unido es que la experiencia no termina cuando te gradúas sino que es entonces comienzas a utilizar todo lo aprendido en tu vida diaria y continúas conociendo a personas increíbles a través de una inmensa red de antiguos alumnos”, dice Iván Fernández, que además sostiene que “Colegios del Mundo Unido es un efecto dominó de oportunidades”.

José Antonio Cabrera es un joven de El Ejido que inauguró, junto a Alberto Carrillo, este programa de becas ofertado por la Fundación Eduarda Justo. Su destino fue el centro que Colegios del Mundo Unido tiene en Hong Kong, donde quedó fascinado por la cultura oriental. “Estudiando en CMU no solo he ganado una visión mucho más global sobre distintos temas sociales, políticos y económicos, entre otros, sino que además me ha aportado el conocimiento necesario para ser capaz de crear mis propias opiniones al respecto”, dice este joven que, tras su paso por Colegios del Mundo Unido, inició de Economía y Chino en la Universidad de Nueva York en Shanghai, y su andadura internacional no quedó ahí, sino que continuó en Florencia y en Washington, donde actualmente está terminando sus estudios universitarios.

Colegios del Mundo unido es la primera puerta de muchas que se abren en la nueva forma de entender el mundo global de estos jóvenes, que defienden a ultranza estudiar fuera de España y adquirir experiencia internacional. Se aprenden nuevos idiomas y culturas diferentes, pero hay mucho más, “estudiar en el extranjero me está ayudando a ganar perspectivas, tanto la de los lugares en los que estoy, como la de todas las personas a mi alrededor; y me ha ayudado sin duda a ganar confianza en mi mismo y a ser mucho más independiente”, explica José Antonio Cabrera.

El crecimiento personal es una de las claves de este programa de becas, porque saca a los chavales a edades muy tempranas de su ‘zona de confort’ y los expone a situaciones a las que no estaban acostumbrados. “Aprendes a desarrollar un carácter individual que te aporta mucha resiliencia ante la adversidad, ya que te enfrentas a retos personales que solo tú puedes solucionar”, argumenta Iván Fernández.

Argumentos para pedir una de estas becas que oferta la Fundación Eduarda Justo hay muchos, y todos ellos positivos. Desde la propia entidad del grupo Cosentino se apuesta por este programa de ayudas para contribuir a la formación de los jóvenes que liderarán los procesos de cambio en la provincia de Almería. Responden al mismo espíritu de las becas de postgrado y están dirigidas a jóvenes especiales, no tanto por su rendimiento académico, que también, sino por su capacidad para emprender retos y transformar la realidad que les rodea.

La Fundación Eduarda Justo aspira a formar líderes comprometidos con su entorno, capaces de contagiar la ilusión y el entusiasmo. Todavía no han inventado la máquina para viajar en el tiempo que permita solicitar una beca a quienes ya se les ha pasado la edad para hacerlo. La siguiente convocatoria se abrirá el próximo otoño.
www.fundacioneduardajusto.es

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