La agricultura biodinámica en Almería, una garantía de calidad y sabor

La agricultura biodinámica en Almería, una garantía de calidad y sabor

Por Melanie Lupiáñez.

Una calabaza de un invernadero donde se practica agricultura biodinámica.
Una calabaza de un invernadero donde se practica agricultura biodinámica.
Una calabaza de un invernadero donde se practica agricultura biodinámica.

Cada año son más los agricultores que se suman a la agricultura biodinámica en Almería. Porque la calidad del producto no tiene comparación, como comenta el gerente de Abdera Organic, Antonio Galdeano, además el dulzor de las hortalizas y frutas es superior en dos puntos brix en pepino y tomate, respecto a los convencionales.

La agricultura biodinámica se certifica con el sello Demeter y este reconocimiento es muy apreciado en el centro de Europa y en los países escandinavos. Este reconocimiento asegura unos precios más competitivos al agricultor.

Agricultura biodinámica, recoge técnicas ancestrales

El filósofo austriaco Rudolf Steiner sembró las bases de esta agricultura, que aúna las técnicas ancestrales recogidas por el hombre a los largo de sus 10.000 años cultivando la tierra. Considera las fuerzas de la tierra, las provenientes del cosmos, la energía lunar y solar, la influencia del zodíaco y los planetas en la cosecha y todo el organismo que se crea a su alrededor.

En agricultura biodinámica la granja es un todo, el ganado come las hortalizas que se crían y se aprovechan sus excrementos para hacer compost que abone la tierra. Además se elaboran una serie de preparados (500 al 508) que sirven como aditivos al compost, fertilizantes de la tierra o de las plantas.

También en invernadero y con el mismo rendimiento

Antonio Galdeano además de distribuir productos orgánicos cultiva 3 hectáreas bajo plástico siguiendo esta filosofía y asegura que la producción es la misma, no se pierden kilos y además el producto es más sabroso.

El experto, Julio Arroyo, a quien avalan 25 años de trabajo, dijo que además se reducen los costes porque no se usan ni abonos químicos, ni productos artificiales para combatir las plagas.

Antonio Galdeano defiende los beneficios de la agricultura biodinámica.
Antonio Galdeano defiende los beneficios de la agricultura biodinámica.

Equilibrio en el invernadero

Cuando hay un equilibrio en el ecosistema que se crea en el invernadero, no hay plagas, esta es la teoría. El agricultor, Antonio Galdeano, combate el mildiu, una plaga que afecta a la plantación y trae de cabeza a los agricultores fumigando con cola de caballo. Galdeano añade que hay ciertos productos cuyo uso está autorizado en biodinámica. “Si tienes una plaga de lo que sea, envías un correo electrónico a la asociación Demeter España con un análisis de las plantas y el producto con el que las vas a tratar y, ellos comprueban que ese producto se puede utilizar” este es el procedimiento a seguir.

Puede considerarse que Antonio Galdeano es un pionero, cuando en el año 2000 empezó con la agricultura ecológica lo tomaron por loco, él lo cuenta entre risas y “cuando me pasé a la biodinámica pues más de lo mismo”.

Tras los buenos resultados se sumaron más agricultores

Este agricultor conoció la agricultura biodinámica por internet y se formó en Madrid, Barcelona, Valencia… (al rememorar la hazaña se ríe y se lleva las manos a la cabeza). “Pensé; esto lo tengo que llevar para Almería. Hablé con Julio (Julio Arroyo), que es el presidente de Demeter España y hace tres años que vinieron a dar el primer curso”, dice. En ese primer curso, celebrado en Adra, hubo unos pocos interesados, al ver los resultados se corrió la voz y la siguiente convocatoria el número acrecentó, hasta 120 inscritos en esta tercera edición. “Mira la que hemos liado” decía Galdeano al ver a todas aquellas personas en las instalaciones de Horticampo preparando el compost, la pasada jornada del 13 de mayo.

La visita por las instalaciones de Abdera Organic es todo un placer para quien ama el campo y los animales. Al llegar Galdeano dice: “ven que te voy a enseñar una cosa que te va a gustar” y a unos pasos levanta una caja de cartón y coge con cuidado una gallina “ven aquí, tranquila, que no te voy a hacer nada” dice al animal. Resulta que la ponedora se ha escapado del corral y está engüerando unos 20 huevos. “El animal no se mueve de aquí y hemos tenido que ponerle comida y agua”, dice el empresario. Y es que hay armonía “si crees en la agricultura biodinámica te das cuenta que funciona, las gallinas no se asustan, el borrico es cariñoso, en fín”, resume en breves palabras.

Tomates cultivados en agricultura biodinámica.
Tomates cultivados en agricultura biodinámica.

Estructura similar a la agricultura intensiva

La estructura, las fechas de cultivo, el marco de siembra, son factores comunes a la agricultura intensiva que se viene practicando en Almería desde los años 60. “Es exactamente los mismo solo que hay que tener un poco más de cuidado y de cabeza”, comenta el abderitano, mientras muestra los preparados que utiliza en sus cultivos. Es importante que los compuestos estén en un lugar tranquilo y apartado de la luz, los guarda en vasijas de barro dentro de una caja de madera, enterradas en turba, aunque también podría utilizarse fibra de coco. La alternativa es importante porque como dijo Julio Arroyo los turberos están siendo expoliados, sin embargo el coco es mucho más abundante.

Un invernadero ejemplo de biodiversidad

Galdeano es un hombre cercano que de buena gana enseña sus invernaderos, ejemplo de biodiversidad uno de los pilares de la agricultura que practica. Bajo el plástico conviven tomates cherry, raf, berenjenas, hinojo, hierbabuena y gorriones de manera que se crea una simbiosis, un organismo que trabaja como único ser.

El invernadero de Galdeano está en calma, suena el lago de los cines de Tchaivkoski y me ofrece un tomate con “sabor a tomate”, es un cherry atigrado. Recién cogido de la “mata” el fruto está duro y explota en la boca, pronto las papilas gustativas captan el dulzor y, ese sabor umami que solo puede experimentarse.

El mensaje que transmite con más fuerza y reitera este agricultor es que el sello Demeter es exigente porque no quieren que se convierta en un Bio más sino que “se hagan bien las cosas”, en palabras del abderitano. Se respete la elaboración de los preparados, la riqueza del suelo, la biodiversidad, en definitiva los principios de esta agricultura.

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