La escultura de Isis es una de las piezas más emblemáticas del Museo de Burgos. Ahora, esta diosa de origen egipcio se ha convertido hoy en la protagonista de un viaje en el tiempo a la antigua ciudad romana de Clunia, uno de los enclaves más importantes del norte de la Península Ibérica y origen de la actual Burgos.

Una escultura romana del siglo II d. C. de gran valor artístico
La escultura de Isis, datada en el siglo II d. C., destaca por su notable valor artístico dentro del arte romano en Hispania. Sin embargo, el paso del tiempo ha provocado la pérdida de elementos clave como el tocado, ambos brazos y los atributos que portaba, fundamentales para identificarla como diosa de la maternidad y de la fertilidad.
Reconstrucción virtual en 3D: tecnología aplicada al patrimonio
Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Burgos ha realizado una reconstrucción virtual en 3D de la escultura. Le ha devuelto los elementos perdidos y le ha dado vida. Además, la sitúa en el enclave romano de Clunia, que vuelve a la vida para divulgar el pasado romano de esta ciudad de una manera atractiva, divertida y accesible a todos los públicos.
Con este trabajo, la Universidad de Burgos ha explorado el potencial de las técnicas de reconstrucción virtual y de la inteligencia artificial para dar a conocer el pasado, para aportar una vida nueva a museos y centros de interpretación del patrimonio. Al frente de esta iniciativa han estado el grupo de investigación XRAI Lab, encargado de la reconstrucción virtual de la escultura, y el Grupo de Innovación Docente PAINT, responsable del contenido histórico y artístico que completa los elementos que le faltaban a la pieza.

Un proyecto de innovación docente sobre el legado romano
La nueva Isis es resultado de un proyecto de innovación docente cuyo objetivo es mostrar el legado romano contenido en el Museo de Burgos. La elección de esta escultura no fue casual. Es la pieza de origen romano más importante del museo y reúne varias características que la hacían especialmente interesante para su reconstrucción virtual.
La investigadora del grupo PAINT y especialista en Historia del Arte, María José Zaparaín, argumenta que la razón principal para elegir esta pieza fue su calidad artística. En la decisión también se tuvo en cuenta que Isis es la «romanización de una diosa procedente de Egipto, lo que abre múltiples posibilidades de estudio tanto para alumnado universitario como para la divulgación»; y que le faltaban elementos, algo que permitía hacer una reinterpretación y una investigación sobre la representación romana de Isis.
Proceso de reconstrucción: fotogrametría y evidencia arqueológica
En el proceso de reconstrucción virtual, el equipo de investigación ha combinado ciencia, historia del arte y tecnología digital. Primero, mediante fotogrametría, una técnica que utiliza cientos de fotografías para generar modelos tridimensionales, crearon una réplica digital precisa del estado actual de la pieza.
Después, recurrieron a comparaciones con otras representaciones de Isis en museos europeos para inferir cómo debieron de ser las partes perdidas: el sistro, instrumento musical ritual; la situla, vaso ceremonial; y el tocado con símbolos solares y lunares. Este trabajo no es una simple recreación estética, sino una hipótesis fundamentada en evidencia arqueológica y documental.
Para la reconstrucción virtual se han utilizado técnicas conocidas y empleadas en diferentes escenarios. Estas técnicas no presentan una especial complejidad y permiten replicar el proceso llevado a cabo con la escultura de Isis en cualquier otro elemento del patrimonio del que se quiera obtener una imagen virtual en 3D.
«El modelo 3D está construido con base en los puntos detectados en las fotografías de la escultura, mientras que las partes faltantes se hicieron prácticamente desde cero, a partir de imágenes de otras representaciones de Isis que guardaban cierto parecido con la conservada en Burgos», añade Bruno García, responsable de la parte técnica y de la reconstrucción virtual de la escultura.
Realidad virtual inmersiva: una experiencia educativa innovadora
El resultado es un modelo tridimensional que no solo completa la estatua, sino que la devuelve a la vida desde el punto de vista visual. La diosa deja de ser un fragmento para convertirse en una figura coherente, legible y contextualizada.
El verdadero salto cualitativo no está solo en la reconstrucción, sino en su uso. El modelo de Isis se integró en una experiencia de realidad virtual inmersiva, en la que los visitantes pueden observar tanto la escultura original como su versión reconstruida.
Durante dos minutos, los usuarios, equipados con visores de realidad virtual, contemplan primero la pieza tal como se conserva hoy en un entorno museístico. Después, la escena cambia y la diosa aparece completa, situada en un templo romano recreado digitalmente. Este contraste tiene un efecto pedagógico muy potente.
Según explican María José Zaparaín y Bruno Rodríguez, los participantes en este viaje en el tiempo hacia el origen romano de la ciudad de Burgos valoraron muy positivamente la experiencia. Destacaron su capacidad para mejorar la comprensión y la sensación de realismo. Vivieron una experiencia imposible de lograr con textos o vitrinas propias de cualquier museo tradicional.
Próximos avances: recuperación del color original
Este viaje al pasado romano de Burgos de la mano de Isis no ha concluido. Los investigadores trabajan ahora en recuperar los colores que originalmente tenía la estatua y en aportar todavía más realismo a la recreación de la ciudad de Clunia.













