Un cien por cien de aprobados entre los egresados de Medicina de la UCAM presentados al examen MIR

Un pleno para los egredados de Medicina de la UCAM en el examen de Médico Interino Residente (MIR), y además con unas notas que permitirán a la mayoría elegir especialidad. Llamadas de alegría se entrecruzaban anoche en el Campus de la Universidad Católica de Murcia para felicitar por el esfuerzo y el trabajo bien hecho a los estudiantes de la 7ª promoción del Grado en Medicina de la Católica que el pasado mes de enero se presentaban al examen de Médico Interno Residente, y que en esos momentos estaban conociendo las notas provisionales.

Estudiantes de la séptima promoción del Grado en Medicina de la UCAM.

La cifra de aprobados es similar a la de años anteriores, y superior a la media nacional. Pero a este éxito global se unen excelentes resultados obtenidos por varios de ellos, como Lucía Alonso Navarro, quien se ha clasificado entre los cien primeros de España. Todo ello permitirá que la mayoría de médicos de esta séptima promoción de la UCAM puedan elegir especialidad en España, tras esta convocatoria a la que se han presentado, solo en Medicina, 13.711 aspirantes en toda España, para una oferta de 9.007 plazas.

Estos datos reflejan un año más la calidad de la formación que reciben los estudiantes de la UCAM, a través de sus innovadores métodos de aprendizaje en docencia, destacando el uso de tecnologías de vanguardia, especialmente en simulación clínica, a lo que se suma un claustro docente comprometido con la formación del estudiante y prácticas externas de alta calidad que complementan la formación en el Campus.

Jerónimo Lajara, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad, ha felicitado en primer lugar a todos los estudiantes por los buenos resultados obtenidos “fruto de la formación que han adquirido durante la carrera, pero sin duda también del talento y compromiso de todos ellos, de lo que han dado muestra no solo en este examen, sino a lo largo de toda su formación”, y les ha animado a no olvidar nunca la formación permanente y su compromiso con el paciente.