Los laboratorios de restauración de la Universidad de Granada (UGR) han culminado el tratamiento de un mueble doméstico del Imperio romano realizado en hueso tallado, decorado con elementos arquitectónicos y figuras antropomorfas. Los expertos lo consideran una pieza de excepcional valor arqueológico, ya que no existe constancia de otro conjunto con características similares y un grado de cohesión comparable en ninguna otra zona del imperio.

La pieza fue hallada en 2018 durante la campaña de excavación que la UGR desarrolla en la ciudad íbero-romana de Isturgi, en Andújar (Jaén), en el marco del Proyecto ISTVRGI, vinculado al Departamento de Prehistoria y Arqueología de la universidad y dirigido por Mª Isabel Fernández, Mª Victoria Peinado, Pablo Ruiz y Manuel Moreno. Los especialistas sitúan su cronología con anterioridad al siglo III d.C.
Una pieza única que ha llegado hasta hoy sin su estructura de madera
El armazón de madera original del mueble ha desaparecido con el paso del tiempo, lo que complica notablemente su interpretación. Sin embargo, han perdurado las placas de hueso trabajado y un conjunto de piezas singulares con motivos arquitectónicos y antropomorfos, dispuestas de manera relativamente ordenada, que permiten reconstruir parte de su diseño original.
«Se encontraba en un estado particularmente frágil y fragmentado, consecuencia de su elevada degradación y de las condiciones a las que ha estado expuesto a lo largo del tiempo, lo que dificulta su comprensión e interpretación», explica Ana Isabel Calero Castillo, profesora del Departamento de Pintura y coordinadora del Grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UGR, integrante del equipo del proyecto.
Una extracción de urgencia para salvar una pieza en riesgo
El hallazgo se encontró en pleno derrumbe sobre el estrato arqueológico, lo que obligó a los restauradores especializados del Departamento de Pintura de la UGR a realizar una extracción en bloque de urgencia para garantizar su traslado, estudio y preservación. El procedimiento respondía también a la posibilidad de que existieran fragmentos adicionales de la estructura en los estratos inferiores.
«La singularidad del conjunto y su estado han aconsejado abordar la intervención desde una perspectiva amplia: no solo mediante métodos convencionales, sino también a través de una investigación exhaustiva sobre las características materiales, técnicas e iconográficas del conjunto», detalla la profesora Calero.

Del laboratorio a los gemelos digitales: así se ha recompuesto el mueble
El trabajo de restauración ha incluido el desengasado, la limpieza, la consolidación y la unión de los fragmentos, que se han ido situando sobre una ortofotografía a escala real para recuperar, en la medida de lo posible, la disposición original del conjunto decorativo.
Tras esta primera intervención, el equipo ha iniciado un estudio comparativo mediante paralelos tipológicos para plantear hipótesis de reorganización, apoyándose en modelos fotogramétricos. Estos gemelos digitales están ayudando a comprender la belleza, la originalidad y la importancia que tuvo este revestimiento decorativo en su contexto original.
La pieza, camino de una futura exposición en Jaén
Tras concluir el trabajo en los laboratorios granadinos, los restos han sido trasladados hasta el Museo Provincial de Jaén, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, donde permanecerán depositados con el objetivo de que en el futuro pueda plantearse su exposición al público.












