Los camarones no surgieron donde se pensaba: reconstruyen un viaje de 125 millones de años

Los camarones no aparecieron en el antiguo mar de Tetis, como sostenían las hipótesis científicas durante décadas. Una investigación internacional liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) concluye que estos crustáceos se originaron en el océano Pacífico hace unos 125 millones de años y, desde allí, colonizaron el planeta mediante largas rutas de dispersión.

El estudio, publicado en la revista Journal of Biogeography, plantea un nuevo modelo para explicar cómo se distribuyeron estos animales por los océanos y demuestra que su capacidad de adaptación fue más importante que las barreras geográficas para explicar la biodiversidad actual.

Un origen inesperado en el Pacífico

Hasta ahora, la teoría más aceptada situaba el origen de estos camarones en el mar de Tetis, un antiguo corredor marino que conectaba los océanos Índico y Atlántico durante el Mesozoico.

Sin embargo, el nuevo trabajo identifica al Pacífico oriental como el lugar donde vivió el ancestro común más reciente de estos crustáceos durante el Cretácico Inferior, hace aproximadamente 125 millones de años.

«El hallazgo cambia drásticamente la comprensión de cómo estos organismos colonizaron el planeta, ya que tradicionalmente se pensaba que estos crustáceos habían surgido en el antiguo mar de Tetis», explica Mónica Núñez-Flores, investigadora del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC).

La científica añade que «nuestra investigación revela que el ancestro común más reciente de estos camarones se originó en el Pacífico Oriental durante el Cretácico Inferior hace aproximadamente 125 millones de años».

Así conquistaron los océanos

Para reconstruir este proceso evolutivo, los investigadores combinaron información genética, fósiles y modelos estadísticos capaces de seguir el desplazamiento de las especies sin dividir el planeta en regiones fijas.

El análisis incluyó más de 34.000 registros correspondientes a 155 especies actuales, lo que permitió reconstruir con gran precisión las rutas de expansión seguidas por estos crustáceos durante millones de años.

Los resultados muestran que, tras aparecer en el Pacífico, los camarones realizaron cruces transatlánticos entre América y África y protagonizaron importantes procesos de colonización hacia Oceanía y el sudeste asiático.

La gran extinción de los dinosaurios pudo impulsar su expansión

El estudio también identifica un momento clave en esta historia evolutiva. Los investigadores detectaron una aceleración de la dispersión cerca del límite Cretácico-Paleógeno, el episodio que marcó la extinción de los dinosaurios hace unos 66 millones de años.

Según los autores, la reorganización de los ecosistemas tras aquella gran extinción pudo favorecer la aparición de nuevos hábitats costeros y facilitar la expansión de estos crustáceos.

La capacidad de adaptación fue la clave

Uno de los principales hallazgos del trabajo es que el éxito evolutivo de los camarones no dependió tanto de la duración de su fase larvaria como se pensaba.

«Lo que ha moldeado su distribución actual es su tolerancia ecológica y las oportunidades históricas de movimiento», señala Enrique González Ortegón, investigador del ICMAN-CSIC.

El estudio concluye que la plasticidad ecológica, es decir, la capacidad de adaptarse a distintos ambientes, fue el factor decisivo que permitió a estos animales colonizar buena parte de las regiones tropicales del planeta.