Liberan dos águilas imperiales ibéricas en Almería para favorecer la expansión de la especie

Dos ejemplares juveniles de águila imperial ibérica (Aquila adalberti), una especie catalogada en peligro de extinción, han sido liberados en el monte público Sierra de Oria, en Almería, con el objetivo de favorecer la expansión de esta rapaz en el oriente andaluz. Las aves fueron rescatadas cuando aún eran pollos de un nido en Granada y completaron su crianza en un Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Junta de Andalucía.

Antes de su liberación, los ejemplares recibieron preparación para recuperar las condiciones necesarias para sobrevivir en libertad, incluido el entrenamiento de vuelo y caza. Además, han sido equipados con emisores GPS para seguir sus desplazamientos, conocer sus áreas de dispersión y asentamiento temporal e identificar posibles conexiones entre esta nueva zona y otros núcleos de población.

“Han sido equipados con emisores GPS con el objeto de contribuir a conocer las áreas de dispersión y asentamiento temporal, así como áreas de conexión entre esta nueva zona y otros núcleos de población de la especie”, ha explicado Emilio Retamosa, jefe del departamento de Geodiversidad y Biodiversidad de la Delegación de Sostenibilidad en Almería.

El águila imperial vuelve a extenderse por el oriente andaluz

La liberación se enmarca en la expansión que la especie está experimentando en Andalucía oriental. Tras casi ocho décadas sin registros de reproducción en esta zona, el equipo del Plan de Recuperación del águila imperial constató en 2017 la primera nidificación exitosa de una pareja en Granada. La provincia cuenta actualmente con 15 territorios de nidificación.

En Almería, la presencia de ejemplares juveniles y subadultos ha aumentado durante los últimos años, especialmente en áreas con una elevada densidad de conejo de monte, su principal presa. El seguimiento mediante emisores GPS ha permitido detectar la formación de las primeras parejas territoriales en la provincia.

Este año, una de esas parejas llegó a construir un nido, aunque finalmente no realizó la puesta. Por ello, el seguimiento se centra tanto en este territorio como en las parejas que se encuentran en proceso de formación. Entre las medidas previstas para favorecer su establecimiento figuran la instalación de plataformas de nidificación y la corrección de tendidos eléctricos peligrosos.

Andalucía alcanza las 191 parejas reproductoras

Andalucía registró en 2026 un total de 191 parejas reproductoras de águila imperial ibérica, frente a las menos de 30 estimadas hace 25 años. La población se distribuye en cinco núcleos principales: Sierra Morena, Doñana, Cádiz, las Béticas de Granada-Jaén y las campiñas de Sevilla, aunque también se detecta la expansión de la especie hacia otras áreas del territorio.

En Cádiz, donde el águila imperial se había extinguido como reproductora durante el siglo pasado, se desarrolla un programa de reintroducción. La recuperación de la especie se apoya en el trabajo de técnicos de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA), personal de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, biólogos y agentes medioambientales.

El Plan de Recuperación aborda varias amenazas para la supervivencia de la rapaz, entre ellas la electrocución en tendidos eléctricos, los disparos y el uso ilegal de venenos. También incluye acuerdos con propietarios de fincas para mejorar los hábitats y las poblaciones de presas, alimentación suplementaria para determinadas parejas reproductoras, protección de nidos y polladas y atención a ejemplares en los centros de recuperación.

La corrección de apoyos eléctricos constituye una de las actuaciones prioritarias. Las águilas utilizan los postes como posaderos, lo que puede provocar electrocuciones que, según los datos recogidos en la información facilitada, llegan a representar el 50 % de los episodios de mortalidad.

A este riesgo se suma la persecución directa mediante disparos, un problema que ha vuelto a cobrar relevancia en los últimos años. La conservación de la especie requiere, por tanto, la colaboración de las administraciones, los propietarios de fincas, las entidades conservacionistas y el sector cinegético.

Una rapaz exclusiva de la península ibérica

El águila imperial ibérica habita exclusivamente en la península ibérica. A finales de la década de 1970, su población no alcanzaba las 50 parejas reproductoras, pero los esfuerzos de conservación han permitido una recuperación significativa. La información facilitada por la Junta sitúa la población actual por encima de las 1.000 parejas nidificantes en el conjunto de España.

Se distingue por su plumaje marrón oscuro y las manchas blancas características del borde anterior de las alas. Los juveniles presentan una coloración pardo-amarillenta que se oscurece progresivamente hasta alcanzar el plumaje adulto, en torno a los seis años.

Nidifica exclusivamente en árboles, por lo general de gran tamaño, y puede poner entre uno y cuatro huevos. Los pollos permanecen en el nido durante más de dos meses, aunque habitualmente solo uno o dos llegan a volar.

Su alimentación depende en gran medida del conejo de monte, que puede representar hasta el 70 % de su dieta en los territorios donde abunda. También consume córvidos, palomas, liebres, carroña y reptiles. Cuando escasean los conejos, el éxito reproductor suele disminuir y las parejas tienden a sacar adelante un solo pollo.

Además de su valor como especie emblemática, el águila imperial desempeña una función ecológica como depredador y forma parte de las relaciones entre distintas especies del ecosistema. La consolidación de nuevos territorios reproductores en Almería dependerá de que los ejemplares encuentren alimento suficiente, lugares adecuados para nidificar y condiciones seguras para asentarse.