Las alpargatas más antiguas de Europa: tienen 6.200 años y aparecieron en una cueva de Granada

La Cueva de los Murciélagos, en el municipio granadino de Albuñol es una especie de cápsula del tiempo. La ausencia de humedad en el interior de esta cavidad ha permitido que se conserven restos de una civilización que habitó en la zona en la época Neolítica, hace más de 6.000. Estos humanos dejaron puntas de flecha, todo tipo de útiles para la preparación de alimento y también, las que hasta ahora se consideran las alpargatas más antiguas de Europa, que fueron hechas de esparto hace unos 6.200 años.

Las alpargatas más antiguas de Europa fueron hechas hace 6.200 años en el municipio granadino de Albuñol.

Esta prenda de vestir, no sabemos si en aquella época existía lo que hoy se conoce como moda, seguramente no, fue fundamental para que esta población neolítica pudiera lograr avances en su desarrollo. Suponía una protección para los pies, que les permitía caminar durante más tiempo, en terrenos más abruptos y, por qué no, también realizar alguna carrera escapando de algún peligro persiguiendo alguna suculenta pieza de caza.

Las alpargatas más antiguas de Europa que nos acerca a la vida cotidiana de la población del Neolítico

El hallazgo de las sandalias en la Cueva de los Murciélagos supone un descubrimiento excepcional para acercarse, como pocas veces ocurre, a la vida cotidiana de las comunidades prehistóricas. Estas piezas, conservadas de manera singular, destacan por la complejidad de su elaboración y el conocimiento técnico que revelan, y aportan información de una sociedad que conocía el entorno, seleccionaba materias primas y desarrollaba soluciones prácticas adaptadas a sus necesidades.

En este yacimiento, conocido por la excepcional conservación de materiales orgánicos debido a la ausencia de humedad, se descubrieron los restos de calzado más antiguos de Europa, unas alpargatas de esparto con una antigüedad de 6.200 años. «Este trabajo y el proyecto que se está desarrollando sitúa a la Cueva de los Murciélagos como un yacimiento único en Europa para estudiar los materiales orgánicos de las poblaciones de la Prehistoria», señala Francisco Martínez Sevilla, investigador de la UAH.

Cueva de los Murciélagos, uno de los lugares de referencia para conocer la cultura neolítica.

Unas alpargatas prehistóricas en el siglo XXI

Ahora, la Universidad de Alcalá y la empresa de calzado Toni Pons, referente mundial en la elaboración de alpargatas artesanales, han iniciado una colaboración única dentro del proyecto ‘El origen de la alpargata’, en el marco del proyecto MUTERMUR de la Cueva de los Murciélagos de Albuñol.

Este descubrimiento, testimonio de la creatividad y habilidad de los primeros agricultores y ganaderos del Mediterráneo, ha impulsado a Toni Pons a crear réplicas de estas alpargatas milenarias. La iniciativa cuenta con la colaboración de investigadores de la Universidad de Alcalá, la Universidad Autónoma de Barcelona y artesanos como Anna Homs y Miquel Quer, quienes, a través de sus conocimientos, se encargan de la reproducción de las piezas.

Proceso de fabricación de las alpargatas que recrean las que llevaron los integrantes de la comunidad neolítica de Albuñol.

Alpargatas ya a la venta

Estas réplicas podrán verse este mismo verano en las tiendas de Toni Pons, ubicadas en el casco histórico de las principales ciudades españolas. Una forma única de conectar el pasado con el presente a través del diseño y la artesanía y de poner al alcance del gran público este importantísimo trabajo de investigación.

“Este proyecto es un puente entre el pasado y el presente. Rendimos homenaje a nuestros ancestros y a la alpargata, un calzado que está vinculado a nuestra cultura e identidad desde hace como mínimo 6.200 años. De esta manera ponemos en valor la artesanía como legado cultural que trasciende generaciones”, comentan desde la empresa.

Esta iniciativa, en la que la arqueología y el diseño se entrelazan, promete ser una experiencia única para los amantes de la prehistoria, la cultura y la moda. La colaboración no solo pone de manifiesto la importancia de preservar el legado cultural, sino también refuerza la misión de Toni Pons de promocionar la alpargata, un producto con denominación de origen, alrededor del mundo.