La Universidad de Huelva (UHU) avanza en el diseño de una herramienta para identificar situaciones de vulnerabilidad energética en los hogares, mediante un sistema de indicadores elaborado junto a profesionales de los servicios sociales y especialistas del sector energético. El proyecto Tec-Energía 2.0 busca facilitar la detección de estas situaciones y mejorar la intervención social con las familias que encuentran dificultades para acceder a la energía o utilizarla en condiciones adecuadas.
La iniciativa está impulsada por el equipo InnovahubSS, de la Facultad de Trabajo Social de la UHU, y cuenta con financiación de la Cátedra Fundación Moeve. Su principal resultado hasta la fecha es una matriz preliminar de indicadores que permitirá a los profesionales valorar diferentes factores relacionados con la vulnerabilidad energética.
El objetivo es desarrollar una herramienta práctica, construida a partir de la investigación y la experiencia profesional, que ayude a reconocer las necesidades de los hogares y a orientar las actuaciones de los servicios sociales.
Investigación colaborativa entre el ámbito energético y los servicios sociales
La elaboración de la matriz se basa en un proceso de trabajo conjunto que combina el conocimiento científico con la experiencia de quienes intervienen directamente en situaciones de vulnerabilidad. A través de los Community Hubs, el equipo investigador ha colaborado con especialistas del sector energético de ámbito nacional y con trabajadoras y trabajadores sociales de la provincia de Huelva.
La investigación está liderada por la investigadora predoctoral Teresa Gómez-Rasco y la profesora titular Elena Ferri-Fuentevilla. Los encuentros de trabajo han permitido identificar factores relevantes para detectar la vulnerabilidad energética y analizar cómo pueden incorporarse a las herramientas de valoración utilizadas en la intervención social.
Posteriormente, las propuestas surgidas de este proceso de cocreación se sometieron a un procedimiento de consenso mediante el método Delphi, una técnica que permite recoger y contrastar las valoraciones de personas expertas a través de consultas sucesivas.
En este caso, se realizaron dos rondas de consulta en las que especialistas de los ámbitos energético y social evaluaron la importancia y la aplicabilidad de los indicadores, especialmente en el contexto de las visitas domiciliarias.
Una matriz para valorar la vulnerabilidad energética
La matriz preliminar organiza los factores identificados en varias dimensiones: económica, habitacional y de acceso y uso de la energía. Esta estructura pretende facilitar una evaluación más ordenada de las circunstancias que pueden afectar a los hogares y ayudar a los profesionales a identificar necesidades que requieren atención.
Teresa Gómez-Rasco destaca el valor de esta herramienta para trasladar la investigación a la práctica profesional. Según explica, la matriz permite abordar la vulnerabilidad energética desde el Trabajo Social mediante criterios observables y aplicables a la intervención.
La investigadora subraya también que se trata de un trabajo cocreado con profesionales que conocen de primera mano las necesidades de las familias de Huelva. Su participación resulta fundamental para que los indicadores respondan a situaciones reales y puedan utilizarse en el trabajo cotidiano de los servicios sociales.
De este modo, Tec-Energía 2.0 conecta la investigación universitaria con la atención social y el objetivo de avanzar hacia una mayor justicia energética, al proporcionar una base común para identificar y valorar situaciones de vulnerabilidad.

El siguiente paso: una guía práctica para profesionales
La matriz preliminar constituye el punto de partida para elaborar una guía práctica dirigida a profesionales de los servicios sociales. Este documento pretende trasladar los resultados de la investigación a una herramienta de consulta útil para detectar y valorar la vulnerabilidad energética en los hogares.
Paralelamente, el equipo investigador continuará revisando y ampliando el conjunto de indicadores para enriquecer la matriz y mejorar su utilidad. El desarrollo de esta herramienta se plantea, por tanto, como un proceso abierto que podrá incorporar nuevos elementos a medida que avance el proyecto.
El equipo interdisciplinar de Tec-Energía 2.0 está integrado por Elena Ferri-Fuentevilla, Octavio Vázquez Aguado, Rocío Muñoz Moreno, Aleix Morilla Luchena, Manuela Fernández Borrero, Ana Vallejo Andrada, Rubén Calero del Valle, Susana Martí García y Antonio J. Moreno Moreno.
Con esta iniciativa, la Universidad de Huelva refuerza el papel de la investigación social en la identificación de problemas que afectan a la vida cotidiana y promueve la colaboración entre universidad y profesionales para desarrollar respuestas adaptadas a las necesidades de la población.













