La Universidad de Alicante analizará cómo el turismo y el termalismo social influyen en la salud y el bienestar

El turismo puede ir mucho más allá del ocio. Viajar, participar en actividades fuera del entorno habitual o disfrutar de estancias vinculadas al termalismo también puede contribuir al bienestar emocional, la creación de vínculos sociales y la reducción de la soledad. El impacto de estas actividades en la salud y la calidad de vida será uno de los ejes del curso que celebrará la Universidad de Alicante los próximos 29 y 30 de septiembre.

Bajo el título Turismo y termalismo social: Impacto en la salud y el bienestar de las personas, la actividad analizará el papel del turismo social y el termalismo como herramientas de bienestar, inclusión y envejecimiento activo.

El curso se desarrollará en el Salón de Actos del Edificio EPS IV de la Escuela Politécnica Superior, en el campus de San Vicente del Raspeig, dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Alicante ‘Rafael Altamira’.

El turismo y el termalismo social como herramientas de bienestar

La actividad parte de una perspectiva que sitúa al turismo y el termalismo social como posibles instrumentos para mejorar la calidad de vida de las personas. A lo largo de las dos jornadas se abordará su contribución a la reducción del estrés, la mejora del estado de ánimo y la percepción de bienestar, así como su capacidad para generar vínculos sociales y fomentar la participación.

El programa también analizará cómo estas actividades pueden contribuir a reducir la soledad, especialmente entre las personas mayores y otros colectivos que encuentran barreras para acceder a propuestas de ocio.

La relación entre turismo, salud y bienestar se estudiará, por tanto, desde una perspectiva amplia. No se trata únicamente de los posibles beneficios de viajar o participar en actividades termales, sino también de su capacidad para favorecer la interacción social y reforzar la conexión de las personas con su comunidad.

Turismo social y envejecimiento activo

El curso prestará especial atención al papel del turismo social en el envejecimiento activo. Entre los aspectos que se abordarán figuran aquellas actividades capaces de favorecer la autonomía y la autoestima, así como la participación social y la conexión con otras personas.

Desde una perspectiva interdisciplinar, las sesiones permitirán conocer también modelos de gestión, estrategias de accesibilidad y buenas prácticas relacionadas con el turismo social y termal como instrumentos de inclusión y bienestar.

La iniciativa está dirigida por Mari Paz Such Climent, investigadora del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante, y codirigida por María Teresa Sancho Castiello, directora general del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).

El curso contará con especialistas procedentes del ámbito universitario, las administraciones públicas, organizaciones sociales y entidades vinculadas al turismo, la salud y los servicios sociosanitarios.

El impacto económico y social del turismo social, a debate

La primera jornada, el martes 29 de septiembre, comenzará con la apertura del curso y continuará con la ponencia «Impacto económico y social del turismo social en zonas desfavorecidas», a cargo de José David Cisneros Martínez.

Posteriormente se celebrará la ponencia «Estudio del impacto del termalismo en el bienestar», impartida por Agustín Martínez Molina.

El programa incluirá además las mesas redondas «Turismo Social y el sector de la salud y sociosanitario» e «Influencia del turismo social en el transporte», en las que participarán representantes de los ámbitos académico, institucional y social.

Estas sesiones permitirán analizar el fenómeno desde distintas perspectivas, desde los efectos del turismo social en los territorios hasta su relación con los servicios sanitarios y sociosanitarios o los problemas de movilidad y accesibilidad.

Los programas de turismo y termalismo del Imserso

La segunda jornada, el miércoles 30 de septiembre, se retomará con la ponencia «Turismo social», a cargo de Raquel Huete Nieves, investigadora del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante.

El programa continuará con «Los programas de turismo y termalismo del Imserso», impartida por Lucía Gely Alonso.

La jornada abordará también dos cuestiones estrechamente relacionadas con los objetivos sociales de estas actividades: el «Impacto del turismo en la percepción de soledad» y las experiencias desarrolladas en diferentes destinos termales.

Antes de la clausura se celebrará el «Panel de buenas prácticas: Villas termales», centrado en experiencias y modelos vinculados al aprovechamiento del termalismo.

Especialistas de universidades, administraciones y entidades sociales

Entre el profesorado y los participantes en el curso figuran especialistas de la Universidad de Málaga, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Alicante, la Universitat de València, la Universidad de Murcia y la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya.

También participarán representantes del Imserso, la Diputación de Ourense, diversos municipios vinculados al termalismo, COCEMFE Alicante, organizaciones sindicales y entidades relacionadas con el sector.

La presencia de investigadores, administraciones públicas y organizaciones sociales permitirá abordar el turismo y el termalismo social desde ámbitos como la salud, la inclusión, el envejecimiento, la accesibilidad y el desarrollo territorial.

Un curso presencial de 10 horas sobre turismo social

El curso se celebrará en modalidad presencial y tendrá una duración de 10 horas. La actividad permite obtener 1 crédito ECTS y está dirigida principalmente a estudiantes de Turismo, Psicología y Ciencias Sociales, además de profesionales del sector interesados en ampliar sus conocimientos sobre turismo social.

Para obtener el diploma o certificado será necesario asistir al menos al 80 % de las sesiones y realizar el trabajo establecido por la dirección del curso.

Con esta propuesta, la Universidad de Alicante reunirá durante dos jornadas a especialistas de distintos ámbitos para analizar una cuestión que gana importancia en una sociedad cada vez más envejecida: cómo el acceso al turismo, al ocio y a actividades termales puede contribuir al bienestar, la participación social y la mejora de la calidad de vida.