La Universidad de Almería (UAL) se ha convertido esta semana en el principal punto de encuentro de los especialistas en historia económica con la celebración del IX Encuentro de la Asociación Española de Historia Económica (AEHE). Durante tres jornadas, investigadores consolidados y jóvenes doctorandos debaten sobre algunos de los grandes procesos económicos que han marcado la evolución de las sociedades y cuya influencia sigue siendo visible en problemas contemporáneos como la desigualdad, el desarrollo económico, las crisis financieras o el cambio tecnológico.

La cita se desarrolla en la sala de conferencias del Edificio de Ciencias Económicas y Empresariales y ha superado ampliamente las previsiones iniciales de participación, consolidándose como uno de los encuentros más relevantes de esta disciplina en España.
La historia económica como herramienta para comprender el presente
El acto inaugural estuvo presidido por Miguel Pérez, delegado del rector para la Estrategia, Comunicación y Coordinación; Eva Carmona, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales; Vicente Pinilla, presidente de la Asociación Española de Historia Económica; Andrés Sánchez Picón, miembro del comité organizador; y Arturo Haro, director del Departamento de Economía y Empresa de la UAL.
La organización corre a cargo del Área de Historia e Instituciones Económicas, integrada en el Departamento de Economía y Empresa, junto con el grupo de investigación HEDES (Historia Económica y Desarrollo SEJ-667).
Durante su intervención, Miguel Pérez destacó la relevancia de una disciplina que permite interpretar la realidad económica actual desde una perspectiva de largo plazo.
“Es una enorme alegría poder acoger este encuentro, que revisa con rigor la evolución histórica de la economía, algo que tan importante es, especialmente en la coyuntura económica actual”. El representante de la UAL insistió en la importancia de “saber de dónde venimos para poder entender lo que está ocurriendo en la actualidad”.
Asimismo, puso en valor la capacidad de la Universidad de Almería para albergar encuentros científicos de alto nivel. “La UAL tiene infraestructura y capital humano para albergar y organizar este tipo de eventos, con ganas de proyectarse hacia el exterior, y el contexto de Almería también ayuda mucho y es digno de estudio”.

Un encuentro pensado para impulsar a los jóvenes investigadores
Uno de los rasgos distintivos del encuentro es su apuesta por el relevo generacional dentro de la investigación en historia económica. De hecho, la primera jornada estuvo dedicada específicamente a investigadores predoctorales y jóvenes académicos.
Vicente Pinilla explicó que este formato responde a una filosofía diferente a la de los grandes congresos internacionales.
“Lo más interesante es que estos encuentros, que son más reducidos que los congresos, es que sirven para que los investigadores, especialmente los jóvenes, presenten sus trabajos y se discutan, y eso quiere decir que lo que sale sobre todo son comentarios y críticas constructivas para estos trabajos, que facilitan luego su publicación en revistas académicas”.
El presidente de la AEHE destacó que el objetivo es ofrecer tiempo suficiente para el debate y el intercambio científico. “La idea es dar cabida al mayor número de personas posible, que haya tiempo suficiente para discutir cada trabajo”. Frente a los grandes congresos, donde las presentaciones suelen estar limitadas por el tiempo, este encuentro busca precisamente favorecer el análisis en profundidad y el feedback académico.
Una disciplina que une historia y economía
La historia económica ocupa una posición singular dentro de las ciencias sociales al combinar herramientas procedentes tanto de la economía como de la historia. Pinilla recordó que “cualquier cosa que sea historia económica, encaja” dentro del encuentro y destacó la diversidad metodológica de los trabajos presentados.
“Hay trabajos más cuantitativos, más econométricos, otros más de historia económica, podríamos decir más en otras tradiciones…, es bastante plural y en este sentido es bueno, porque así hay oportunidad de dialogar desde perspectivas metodológicas distintas y también de enterarte de temas que habitualmente no lees porque no es tu campo”.
Esa naturaleza híbrida obliga a combinar el conocimiento de los contextos históricos con las herramientas analíticas propias de la economía.
“Tenemos que recurrir a lo que sería el arsenal metodológico de las dos disciplinas (historia y economía): por un lado, conocer bien los contextos históricos, entender bien los problemas que se van a abordar, y por otro lado, utilizar las metodologías económicas para poder abordar este tema”.

Más de 70 investigadores convierten el encuentro en un ‘mini congreso’
El éxito de convocatoria ha sido uno de los aspectos más destacados de esta novena edición. Según explicó Andrés Sánchez Picón, la participación ha superado ampliamente las previsiones iniciales.
“La verdad es que se ha excedido de sus previsiones y nos hemos visto sobrepasados, porque cada 3 o 4 años hacemos el Congreso Internacional de la Asociación de Historia Económica, al que acuden centenares, y estos encuentros estaban diseñados para reuniones más pequeñas, de 30 o 40 personas, pero se han inscrito más de 70 de todas las universidades españolas y de algunas de fuera, así que este encuentro se ha terminado convirtiendo una especie de ‘mini congreso’”.
El investigador destacó además que la pluralidad de enfoques constituye una de las mayores fortalezas de la disciplina.
“Esa pluralidad es una riqueza porque permite abordar los procesos de cambio económico en el pasado con miradas diferentes, lo que no es un hándicap, sino todo lo contrario”.
Desigualdad, crisis económicas y cambio tecnológico entre los temas de debate
Uno de los aspectos más relevantes del encuentro es la amplitud temática de las investigaciones presentadas.
Las sesiones abordan cuestiones como las crisis de liquidez históricas, la evolución de los sistemas fiscales, los impuestos sobre la renta, el papel de la mujer en la industria durante conflictos bélicos, el cambio tecnológico, la conectividad marítima, el desarrollo eléctrico, las políticas comerciales, la logística de transportes o los efectos económicos derivados de grandes transformaciones políticas e institucionales.
Andrés Sánchez Picón recordó que la principal aportación de la historia económica es ofrecer una perspectiva de largo plazo para comprender fenómenos complejos.
“La historia económica ofrece la visión del largo plazo”. Como ejemplo, citó cuestiones como la desigualdad global o las diferencias de desarrollo entre países. “Hay procesos de transformación que tienen larguísimos recorridos”.
Según explicó, entender por qué algunos territorios han alcanzado mayores niveles de prosperidad mientras otros continúan enfrentándose a dificultades estructurales requiere analizar procesos históricos que van mucho más allá de las coyunturas económicas del presente.
La investigación en historia económica gana peso en la Universidad de Almería
Sánchez Picón destacó además el crecimiento que está experimentando esta línea de investigación dentro de la Universidad de Almería. “La investigación que hace la Universidad de Almería en este campo está siendo cada vez más reconocida”.
A ello se suma la incorporación de nuevas generaciones de investigadores y la presencia de esta disciplina en diferentes titulaciones impartidas por la institución.
Además del programa científico, el encuentro incluye la Asamblea General de la Asociación Española de Historia Económica, reuniones de sus órganos de gobierno y actividades culturales y sociales destinadas a fortalecer la colaboración entre investigadores.
Toda la información sobre el encuentro puede consultarse en la web oficial de la AEHE.












