La Universidad de Alicante (UA) avanza hacia un campus más sostenible con actuaciones que abarcan la producción de energía renovable, la rehabilitación de edificios, la reducción del consumo de agua, la recuperación de la biodiversidad y la gestión de residuos. Las medidas desarrolladas durante 2025 y 2026 refuerzan una estrategia ambiental que ha situado a la institución en el tercer puesto del Ranking CYD de Universidades Sostenibles de 2026, que ha evaluado nueve indicadores medioambientales en 84 universidades.

Uno de los pilares de esta transformación es la mejora de la eficiencia energética de las instalaciones universitarias. A ella se suman nuevas soluciones para gestionar los recursos naturales, adaptar los jardines al clima mediterráneo y fomentar hábitos más sostenibles entre la comunidad universitaria.
Ocho plantas fotovoltaicas para reducir las emisiones
La producción de electricidad renovable constituye uno de los principales ejes de la estrategia ambiental de la Universidad de Alicante. Durante 2025, la institución puso en marcha ocho plantas fotovoltaicas con 3.612 módulos y una potencia total de 2 megavatios pico (MWp).
Según las estimaciones del proyecto, estas instalaciones permitirán cubrir hasta el 15,35 % de la demanda eléctrica de la universidad y evitar más de 772 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) al año. La institución también incorpora criterios de suministro de electricidad de origen renovable en sus contratos energéticos.
La generación de energía limpia se complementa con la reducción del consumo de los edificios. En noviembre de 2025 concluyó la modernización de los sistemas de climatización de Filosofía y Letras III, una intervención que requirió una inversión superior al millón de euros.
Por su parte, la rehabilitación energética integral de la Escuela Politécnica Superior IV (EPS IV) finalizó en marzo de 2026. La actuación abarca 11.364 metros cuadrados e incluye la renovación de los sistemas de climatización y ventilación, la sustitución de cerca de 2.000 luminarias por tecnología LED y la incorporación de una instalación fotovoltaica.
Estas intervenciones buscan mejorar el rendimiento energético de las instalaciones y reducir el impacto ambiental asociado a la actividad universitaria.
El vicerrector de Infraestructuras, Sostenibilidad y Seguridad Laboral, Salvador Ivorra, explica que las actuaciones forman parte de una estrategia que incluye el seguimiento de las emisiones institucionales.
El último informe disponible, correspondiente a 2024, recoge 522 toneladas de CO₂ equivalente, 256 menos que en 2023. La universidad calcula periódicamente su huella de carbono y está inscrita en el registro estatal correspondiente. Estos datos reflejan las emisiones contabilizadas, que deben distinguirse de las reducciones futuras estimadas para las nuevas instalaciones.
Un sistema inteligente para ahorrar agua en el campus
La sostenibilidad de la Universidad de Alicante también se extiende a la gestión del agua, especialmente importante en un entorno mediterráneo caracterizado por la escasez de recursos hídricos.
La institución dispone de un sistema propio para abastecer el riego de aproximadamente 180.000 metros cuadrados de zonas verdes. El agua procedente de un acuífero local se trata en una planta desaladora, se almacena en el entorno del Bosque Ilustrado y se distribuye mediante la red de riego. Este sistema reduce la necesidad de recurrir al agua potable de la red convencional para mantener los jardines.
La universidad trabaja, además, en la digitalización de esta infraestructura mediante tecnología de modelado de información para la construcción (BIM). El proyecto incorpora sensores de humedad, transductores de presión y caudalímetros que permiten conocer mejor las necesidades de la vegetación, supervisar el funcionamiento de la red y detectar posibles incidencias.
Durante el curso 2024-2025 se modificaron las tuberías generales de aspersión y goteo del Bosque Ilustrado, se instaló un caudalímetro en la tubería principal y se sustituyó más de un centenar de aspersores que no funcionaban correctamente.
El objetivo es ajustar el riego a las necesidades reales de las plantas y evitar consumos innecesarios, mejorando tanto la eficiencia del sistema como el aprovechamiento del agua disponible.
Jardines mediterráneos para favorecer la biodiversidad
La transformación del campus no se limita a mejorar los sistemas de riego. La UA está modificando progresivamente su modelo de jardinería para dar más espacio a la vegetación espontánea, las praderas silvestres y las especies adaptadas al clima mediterráneo, que necesitan menos agua que el césped convencional.
Entre las actuaciones realizadas en 2025 destaca la instalación de ocho refugios para polinizadores en diferentes puntos del campus. También se han reforzado técnicas como el acolchado del suelo con restos triturados de poda, que ayuda a conservar la humedad y contribuye a mejorar las condiciones para la biodiversidad. Estas iniciativas se complementan con medidas de control biológico de plagas.
Ivorra señala que la transformación de las zonas verdes refleja la apuesta de la universidad por una jardinería más sostenible, adaptada al clima mediterráneo y con menor consumo de agua.
Esta línea de trabajo comenzó a materializarse en 2023 con el ajardinamiento del entorno del edificio de Laboratorios de Ciencias de la Salud, donde se introdujeron especies mediterráneas de baja demanda hídrica y sistemas de riego por goteo en sustitución de la aspersión.

Durante 2026, las actuaciones han continuado con nuevas iniciativas. Entre ellas figura el Jardín de Biodiversidad Transform4Europe, situado junto al Club Social II, donde se han sustituido superficies de césped por vegetación autóctona favorable para los polinizadores.
La universidad también ha impulsado la plantación de árboles y especies aromáticas con motivo del Día de la Tierra, en colaboración con el Grupo Vectalia y la Fundación Premios Rei Jaume I. A estas acciones se suma la Rosaleda del Cincuentenario, que reúne 28 variedades de rosales.
En conjunto, estas intervenciones buscan enriquecer la biodiversidad del campus y consolidar un modelo de zonas verdes que combine el valor paisajístico con un uso más eficiente de los recursos hídricos.
Reciclaje, reutilización y economía circular
La estrategia ambiental de la Universidad de Alicante incorpora también medidas para mejorar la gestión de los residuos y fomentar el aprovechamiento de materiales.
La institución dispone de sistemas diferenciados para la recogida selectiva de papel y cartón, envases y materia orgánica, además de circuitos específicos para aparatos eléctricos y electrónicos, pilas, cartuchos y residuos procedentes de los laboratorios.
A estas medidas se suma el programa UA Reutiliza, que prolonga la vida útil de equipos y materiales mediante su recuperación y cesión a entidades sociales. La iniciativa contribuye a reducir residuos y favorece el aprovechamiento de recursos que todavía pueden tener una utilidad.
La sensibilización de la comunidad universitaria también ocupa un lugar destacado. En 2025 se celebró la segunda Jornada de Moda Circular, mientras que en 2026 tuvo lugar la primera Feria de la Sostenibilidad, dos iniciativas destinadas a acercar prácticas responsables y alternativas de consumo a estudiantes y trabajadores de la institución.
Movilidad sostenible y colaboración en agua y energía
La movilidad constituye otro de los ámbitos de actuación de la UA. En septiembre de 2025 se implantó TRIBBU, una iniciativa destinada a favorecer los desplazamientos compartidos. Además, desde 2026 la universidad trabaja en un nuevo Plan de Movilidad Sostenible en coordinación con los municipios del entorno.
El plan presta especial atención a las conexiones mediante transporte público, el uso de la bicicleta y la mejora de los accesos al campus. El propósito es facilitar desplazamientos más sostenibles y reducir el impacto ambiental asociado a los viajes diarios de la comunidad universitaria.
En el ámbito de la investigación, la creación en enero de 2026 de la Cátedra Cox-UA Agua y Energía refuerza la conexión entre la actividad científica y la transferencia de conocimiento en dos sectores fundamentales para la transición ecológica.
La cátedra incorpora así la investigación y la colaboración como herramientas para abordar los desafíos relacionados con la gestión del agua y la energía, dos recursos estratégicos para el desarrollo sostenible.
Un modelo de campus más eficiente y adaptado al clima mediterráneo
La combinación de energías renovables, rehabilitación de edificios, control de emisiones, gestión eficiente del agua, recuperación de la biodiversidad y reducción de residuos configura la estrategia ambiental de la Universidad de Alicante.
Para Salvador Ivorra, estas medidas reflejan una política de continuidad que combina la mejora de las infraestructuras con una gestión más responsable de los recursos naturales.













