El Puche, de barrio vulnerable de Almería a ejemplo de que el cambio es posible

Un equipo de investigadores de la Universidad de Almería (UAL) ha reunido un estudio multidisciplinar sobre El Puche, uno de los barrios más vulnerables de Almería, donde aparecen reflejadas tanto la realidad de este enclave, como algunas de las actuaciones que se han llevado a cabo en él.

‘De la vulnerabilidad al cambio social. El caso del barrio El Puche’, un libro colectivo que busca incidir positivamente y en el que participan más de una docena de expertos en distintas áreas de conocimiento. Publicado por Tirant Editorial, en este libro se visibiliza su realidad de El Puche y el estigma para el resto de los almerienses, al tiempo que se incide de modo positivo en su día a día.

Sus editores son los profesores e investigadores de la UAL Darío Migliucci, docente de Historia Contemporánea y coordinador del Máster en Comunicación Social, y Lucía López, profesora de Psicología Social e investigadora del Grupo ‘Estudios Psicosociales Y Metodológicos’. Juntos han sido capaces de reunir a una quincena de autores en ‘De la vulnerabilidad al cambio social. El caso del barrio El Puche’.

El Puche, un ejemplo de cambio

Darío Migliucci ha explicado que “había literatura académica sobre El Puche, pero había que actualizarla y el objetivo era hacer un libro sobre barrios vulnerables en general y sobre cambios sociales a partir del ejemplo del propio El Puche”. Una condición que se tomó como indispensable fue el hecho de que “los autores fuesen de disciplinas distintas, para que cada uno desde la suya pudiese hacer su aportación”. De lo particular, El Puche, a lo general, barrios vulnerables, poniendo negro sobre blanco cambios sociales que ayuden a “comprender la complejidad de esta realidad”.

Para Lucía López, precisamente esta multidisciplinariedad consigue “enriquecer muchísimo la perspectiva que podemos tener sobre un objeto de análisis sobre una realidad”, añadiendo que era muy conocida “la trayectoria de los colaboradores”. López ha agradecido que “cuando se les contó la idea se mostraron muy entusiastas, porque es gente muy comprometida, que lleva tiempo haciendo trabajos similares y que se lanzó sin pensarlo”.

A su juicio, un ingrediente fundamental del libro es “el cariño”, en referencia a que “se ha hecho desde algo que nos emocionaba, como era no poner solo la mirada en negativo en lo problemático, que existe y hay que reivindicarlo, por supuesto, sino también en el cambio social que ya se viene desarrollando en el barro desde hace muchísimo tiempo”.

El foto está puesto en lo «positivo»

El foco, por lo tanto, “en lo positivo”, y “la petición a todos los autores de que no se centraran en “lenguaje académico y tecnicismos”, ha puntualizado Darío Migliucci, añadiendo que se pretendía “salir de lo estricto, del restringido círculo de académicos, de especialistas, porque el libro se ha hecho precisamente para que lo lean los almerienses, que las investigaciones de la UAL salgan y puedan llegar a los almerienses”.

En su estructura, “está dividido en capítulos con distintos autores que trabajan en cada uno de ellos, pero también está dividido en sesiones”. En concreto, hay cuatro sesiones y en cada una se habla de algo específico, “por ejemplo, hay una sobre cómo los medios de comunicación en general hablan de El Puche, otra sobre la historia del barrio, sobre cómo se vive en los espacios del barrio…”.

Lectura sencilla, “otro eje fundamental era la aplicación del conocimiento, su transferencia, y la estructura del libro y su lenguaje está hecho con esa intención de llegar al resto de la ciudadanía”, ha explicado Lucía López. La editora ha reconocido que “nuestra voluntad es que los almerienses vean el libro como una invitación para conocer el barrio”, destacando el capítulo final escrito por “una joven vecina que hace fotografía del barrio, así que también podemos ver otro Puche distinto al que normalmente sale en las noticias, o cuando buscas en Internet y te salen fotos que son completamente diferentes a las que aquí se ofrecen y que nunca antes habíamos visto”. Ha puesto en valor la expresión “de sensaciones y emocionalidad de una vecina que se ha criado en el barrio y que mezcla el dolor del estigma con los deseos de cambio y con el amor por el barrio, que es algo muy importante”.