El patrimonio cultural de Andalucía se mantiene vivo y en constante transformación

El patrimonio cultural de Andalucía continúa vivo y en constante transformación gracias a la transmisión entre generaciones, pero también al trabajo de investigación desarrollado desde la universidad. Esa ha sido una de las principales conclusiones del II Congreso de Patrimonio Cultural de la Universidad de Almería, en el que estudiantes del Grado en Turismo han presentado investigaciones etnográficas sobre tradiciones populares y manifestaciones culturales de distintos puntos de España, especialmente de Andalucía.

Fiesta de Moros y Cristianos en Mojácar.

El encuentro ha permitido comprobar cómo celebraciones tradicionales, rituales festivos y expresiones culturales continúan evolucionando en función de los cambios sociales, económicos y turísticos, sin perder su valor identitario dentro de las comunidades donde se mantienen.

La jornada ha servido además para mostrar el potencial de la etnografía y de la Antropología Social como herramientas para documentar y comprender el patrimonio cultural inmaterial, así como para acercar al alumnado a metodologías reales de investigación sobre el terreno.

Investigación etnográfica sobre fiestas y tradiciones populares

El II Congreso de Patrimonio Cultural ha sido organizado íntegramente por estudiantes de la asignatura Patrimonio Cultural, correspondiente al segundo cuatrimestre del tercer curso del Grado en Turismo de la Universidad de Almería e impartida por Estefanía Acién y Francisco Checa.

Durante el congreso se presentaron ocho trabajos etnográficos centrados en el estudio del patrimonio cultural andaluz y de distintas celebraciones populares. Las investigaciones se estructuraron en varias mesas temáticas organizadas por el propio alumnado y permitieron exponer los resultados de meses de trabajo de campo, entrevistas y observación directa en diferentes municipios.

Marina Hernanz explicó que “nuestros profesores nos plantearon la idea de celebrar este II Congreso de Patrimonio Cultural y cada uno teníamos que elegir un tema y hacer una etnografía, así que todos los trabajos son la representación de la etnografía que hemos llevado a cabo durante estos meses”.

Uno de los estudios se centró en la celebración de Moros y Cristianos de Gérgal, analizada desde la perspectiva de sus participantes y de la comunidad local. Hernanz señaló que “fue una gran experiencia, lo pasamos muy bien haciendo el trabajo de campo para la etnografía y también aplicamos los conocimientos que hemos ido adquiriendo, tanto en la perspectiva del habitante como la nuestra, ahora que ‘nos hemos hecho pasar’ por antropólogos”.

Otra de las investigaciones abordó el Cascamorras de Guadix, una de las fiestas más representativas del patrimonio cultural de Granada. Alejandra Alexandru explicó que “nos ha motivado mucho hacer este trabajo, y más hacer el campo, meternos entre la comunidad, hablar con las personas mayores…”.

El patrimonio cultural como legado vivo y recurso turístico

Las investigaciones desarrolladas por el alumnado pusieron el foco en cómo las tradiciones populares siguen formando parte de la vida cotidiana y continúan adaptándose a los cambios sociales contemporáneos.

Hernanz destacó “la ocasión de dejar huella sobre el patrimonio que teníamos antiguamente, que a día de hoy sigue ese ciclo vital, poner en valor todo lo que podemos aprender de las antiguas generaciones y lo que podemos pasar a las próximas para que el legado que tenemos tan rico aquí en Almería y en Andalucía no se pierda”.

Por su parte, Alexandru subrayó la importancia de visibilizar la diversidad patrimonial existente en distintos territorios: “poner en común todos los trabajos y que la gente vea que no solamente hay patrimonio en un sitio, sino que hay en muchos, que sigue manteniéndose vivo, que no muere con el tiempo, que va cambiando en base a la economía, la sociedad o la comunidad”.

El congreso también evidenció la creciente relación entre patrimonio cultural y turismo sostenible, mostrando cómo las tradiciones locales constituyen un recurso turístico capaz de generar identidad territorial y favorecer la conservación de manifestaciones culturales únicas.

Formación práctica en investigación y gestión cultural

Además de la dimensión científica, el encuentro permitió al alumnado adquirir experiencia en organización de eventos académicos y divulgativos. La planificación del congreso, desde la elaboración de carteles hasta la coordinación de mesas y ponencias, fue asumida íntegramente por los estudiantes.

Estefanía Acién definió la experiencia como “una gozada” y destacó el nivel de implicación mostrado durante todo el proceso. Según explicó, el objetivo era que el alumnado realizara “etnografía real para recoger el patrimonio cultural”.

La profesora valoró además el formato del congreso como una forma de dar relevancia académica a las investigaciones realizadas y transformar las exposiciones habituales en una experiencia más cercana a un encuentro científico profesional.

Francisco Checa incidió especialmente en la capacidad investigadora del alumnado: “Lo importante es que los profesores transmitamos esta capacidad que tienen y le hagamos ver que son capaces de investigar, de hacer trabajo de investigación muy, muy respetable, que en su momento podría convertirse en artículo”.

Checa añadió que “el patrimonio no solo se degusta, sino que se investiga, que se pone en valor y que, desde el punto de vista crítico, ellos son partícipes de este conocimiento y de esta transmisión”.

El II Congreso de Patrimonio Cultural demuestra así cómo la investigación universitaria puede contribuir a la conservación, interpretación y divulgación del patrimonio cultural de Andalucía, conectando ciencia, tradición y turismo desde una perspectiva práctica y social.