Diez investigadores vinculados a la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) aparecen en la actualización de 2026 de la clasificación internacional de los científicos más destacados del mundo, elaborada a partir de indicadores bibliométricos y asociada a la Universidad de Stanford y la editorial científica Elsevier. La última edición incorpora a Horacio Pérez-Sánchez, investigador especializado en química medicinal y biomolecular, que se suma a otros nueve científicos relacionados con la institución.

La clasificación utiliza indicadores de producción e impacto científico, entre ellos las citas recibidas por las publicaciones, para identificar a investigadores destacados en sus respectivas áreas de conocimiento. La edición de 2026 se basa en datos de citación correspondientes a 2025.
Junto a Pérez-Sánchez, figuran Juan Carlos Izpisúa Belmonte, en biología del desarrollo; Pedro Emilio Alcaraz, en ciencias del deporte; Jeevithan Elango, en ingeniería tisular; Xing Xuan, María Cuartero y Gastón Crespo, en sensores químicos; Federico Ferreres, en tecnología agroalimentaria; Sergio Alexandre Gehrke, en odontología; y Vicente Gómez, en tecnología alimentaria.
Horacio Pérez-Sánchez utiliza la supercomputación para buscar nuevos tratamientos
Por primera vez, Horacio Pérez-Sánchez, responsable del grupo de investigación BIO-HPC, ha entrado en esta clasificación internacional. Su trabajo se centra en el descubrimiento y el reposicionamiento de fármacos mediante supercomputación, una tecnología que permite analizar miles de compuestos químicos con herramientas informáticas avanzadas.
Este método facilita la identificación de moléculas candidatas para desarrollar nuevos tratamientos y permite seleccionar los compuestos más prometedores antes de pasar a los experimentos de laboratorio. De esta forma, la investigación computacional puede ayudar a reducir costes y acortar los plazos de las primeras fases del desarrollo de medicamentos.
Los estudios del grupo BIO-HPC han contribuido a explorar posibles alternativas farmacológicas frente a enfermedades como el cáncer colorrectal y la infección por el virus del Zika.
Estrella Núñez, vicerrectora de Investigación de la UCAM, ha destacado la relevancia de esta línea de trabajo y su posible impacto en el desarrollo de nuevos tratamientos.
“El trabajo desarrollado por el grupo que dirige Horacio es espectacular, no solo por su calidad científica, sino porque permite cribar miles de moléculas antes de meterse en el laboratorio, lo que implica abaratar costes y acortar los tiempos para que los nuevos tratamientos lleguen a los pacientes. En el caso de Horacio también me gustaría destacar su calidad humana y su vocación de servicio a la sociedad, perfectamente alineados con la filosofía de la UCAM”, ha señalado Estrella Núñez, vicerrectora de Investigación de la Universidad.
Juan Carlos Izpisúa Belmonte investiga cómo retrasar las enfermedades asociadas al envejecimiento
Otro de los investigadores vinculados a la UCAM que figura en la clasificación es Juan Carlos Izpisúa Belmonte, científico especializado en biología del desarrollo y biomedicina. Es científico fundador y vicepresidente de Altos Labs, además de catedrático extraordinario y director de la Cátedra de Biología del Desarrollo de la UCAM.
La universidad colabora con Izpisúa Belmonte desde hace más de una década en distintas líneas de investigación centradas en la reprogramación celular parcial, una estrategia experimental que busca modificar determinados estados de las células para estudiar cómo podrían retrasarse algunos procesos asociados al envejecimiento.
Estos proyectos analizan los mecanismos celulares relacionados con el envejecimiento mediante técnicas de edición genética y reprogramación celular. Su objetivo es ampliar el conocimiento sobre los procesos biológicos que intervienen en el deterioro asociado a la edad y explorar posibles vías para prevenir o retrasar enfermedades.
Las áreas científicas de la UCAM presentes en la clasificación internacional
La actividad investigadora de la UCAM abarca distintas disciplinas relacionadas con la salud, la tecnología, el deporte y la alimentación. Entre las áreas representadas en la clasificación se encuentran la ciencia de los alimentos, la química analítica, la química medicinal y biomolecular, las ciencias del deporte, la odontología y la biomedicina.
La presencia de investigadores en campos tan diversos refleja la amplitud de las líneas científicas desarrolladas en la universidad, desde el estudio de nuevas moléculas con potencial terapéutico hasta el análisis de materiales, los sensores químicos y la investigación aplicada a la salud.
La clasificación internacional permite identificar a investigadores con un impacto destacado en sus respectivas áreas a partir de indicadores de citación. No constituye, por sí misma, un premio científico ni una evaluación exhaustiva de la calidad de toda la investigación de una institución, sino una herramienta bibliométrica que debe interpretarse teniendo en cuenta las particularidades de cada disciplina.












